* Conferencia “hacia un comienzo reluciente” segunda parte



Episodio 43

 

                                                                                 

Una seria special de conferencias

= por Amr Khaled =

Conferencia “hacia un comienzo reluciente” segunda parte

 

El ser humano es uno de estos tres tipos: un desobediente que no sigue la palabra de Al·lâh y del profeta, un siervo que adora a Al·lâh siguiendo sus mandamientos al mismo tiempo cometiendo pecados pero que en el fondo ama a Al·lâh, o seres descuidados es decir en un estado de frialdad con Al·lâh.

 

El descuido es considerado una de las cosas por las que se exige más arrepentimiento.

 

Es que muchas personas especialmente los que se consideran religiosas no se arrepienten de su inadvertencia a Al·lâh.  El olvidar a Al·lâh o el perder la conciencia de Al·lâh es algo que hacemos todos sin nunca pedir perdón por hacerlo.

 

Si preguntas a alguien ¿Si Al·lâh , Enaltecido y Glorificado sea, es el primero en su corazón?. Desgraciadamente la respuesta es no, y si preguntáramos a una joven que se ha puesto el velo cómo es su situación los primeros días de ponerse el velo y su situación después de una temporada, la encontrarás desgraciadamente despistada de Al·lâh.

 

¿Sabéis porqué? el pecador, de tantos pecados que ha cometido, llega un tiempo en que se aburre y empieza a sentir un gran malestar personal consigo mismo. Pero el descuidado lo ves siempre bien consigo mismo y no le encuentra defectos a personalidad.

 

Esa joven por ejemplo piensa que no la falta nada porque lleva el velo y su conducta es buena, pero ella está despistada de Al·lâh. Y eso exige un arrepentimiento, porque Al·lâh, tiene que ser el primero en nuestras vidas.

 

Satanás tiene un papel importante en estos despistados. ¿Sabéis lo que hace Satanás? Él nunca empuja al despistado a cometer pecados grandes, porque si estos cometen un pecado grande, se despertarán y se arrepentirán rápidamente y volverán a Al·lâh. Y por eso Satanás no quiere que se despierten, si no que los quiere ver despistados para siempre hasta el final. Y por eso el arrepentimiento de los pecadores es más rápido que el de los despistados.

 

Entonces, ¿por qué necesitamos el arrepentimiento? Pues porque tenemos grandes pecados y miles de los pequeños, y no damos las gracias a Al·lâh por sus bienes, y pecados que hemos cometido en el pasado, y no nos hemos arrepentido de ellos aunque ya no los cometemos, y por último, el despiste.

 

Al·lâh dice: "Di: siervos míos que os habéis excedido en contra de vosotros mismos, no desesperéis de la misericordia de Al·lâh, es verdad que Al·lâh perdona todas las faltas, pues El es el Perdonador, el Compasivo" Al Zumur “Los grupos” – versículo 53 , así que todos tus pecados se borrarán, hasta los grandes pecados, sólo con la condición de la firme decisión del arrepentimiento verdadero, has visto conmigo el salto por el que vamos a pasar, el borra todos los pecados…

 

¿¿Que te parece si pactamos ahora juntos en que vamos a arrepentirnos?? Y leo la bendecida Aleya (versículo del Corán) una y otra vez, pero tu ahora te preguntas que quiere Al·lâh el Altísimo de nosotros, lee conmigo esta Aleya "Y Al·lâh quiere volverse a vosotros con su favor pero los que siguen sus apetitos quieren que caigáis en una gran desviación, Al·lâh quiere aliviaros, ya que el humano fue creado débil" De Al.Nisaa, Las mujeres, versículo 28 Entonces Al·lâh quiere aceptar nuestro arrepentimiento, y aquel quien no quiera arrepentirse habrá cometido una injusticia consigo mismo.

 

Hay otra aleya que dice: "Y los que no invocan junto a Al·lâh a ningún otro dios ni matan a nadie que Al·lâh haya hecho inviolable a menos que sea con derecho, ni fornican, pues quien lo haga, encontrará la consecuencia de su falta. El Día del Levantamiento le será doblado el castigo y en él será inmortal, envilecido. Excepto quien se vuelva atrás, crea y obre rectamente, a esos Al·lâh les sustituirá sus malas acciones por buenas"  De Al.Forkan “El Discernimiento” versículo 68 así que Al·lâh el Enaltecido sea, va a convertir nuestras faltas en buenas obras, por ejemplo, el joven que hace 5 años que no reza, y ahora ha decidido arrepentirse y rezar y decidió también rezar la “Sunna”(las oraciones que no son obligatorias, pero es preferible hacerlas), juro por Al·lâh El Todo poderoso que Al·lâh le ha borrado los 5 años durante los cuales no rezó, tienes que tener la seguridad de la merced de Al·lâh, así que sólo con la intención y el trabajo, ganas la misericordia de Al·lâh.

 

La joven que le preocupa las cosas de la vida, como la moda, el marido o los hijos, y decidió el arrepentimiento, y sintió en su interior el arrepentimiento, Al·lâh le concede le misericordia y si decidió hacer buenas obras también, le convierte Al·lâh las faltas en buenas obras.


El arrepentimiento sólo elimina el pecado, y con la intención de hacer más buenas obras, Al·lâh cambia las faltas a buenas obras, ¡Qué generosidad divina!

 

El mensajero de Al·lâh, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, narra la historia de un hombre que viene en el día del levantamiento y Al·lâh le dice: lee tu libro siervo mío, dice el Profeta: pasa ante el pecado y oscurece su cara, luego pasa ante otro pecado y oscurece su cara de la cantidad de los pecados, entonces, piensa que está perdido, y le dice Al·lâh: siervo mío, ¿no te habías arrepentido de ellos? Dice el hombre: sí mi señor, me he arrepentido, le dice Al·lâh: lee tu libro otra vez, siervo mío, entonces pasa ante el pecado, y encuentra que se ha cambiado a una buena obra, y cada pecado se cambia a una buena obra, y el hombre recibe la recompensa del arrepentimiento, ¿Por qué no te arrepientes? Entonces el hombre desea que tenga más pecados para que se cambien a buenas obras, y dice a Al·lâh: Dios mío, tengo otros pecados que los ángeles no los escribieron.

 

¿No quieres arrepentirte ahora? Es como si Al·lâh quiere decirnos que con nuestro arrepentimiento, es como si no hubiésemos hecho ningún pecado. Vamos a empezar de nuevo.

 

El Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, dice habla del arrepentimiento: El mensajero de Al·lâh, que Al·lâh le dé Su gracia y paz, se arrepentía a Al·lâh y le pedía perdón 100 veces al día… fíjate, el mensajero de Al·lâh, que Al·lâh le ha otorgado la infalibilidad, pide perdón cada día a Al·lâh, y digo esto para quien piense que no necesita arrepentirse. Los compañeros del Profeta contaban al Profeta más de 70 veces pedir el perdón cuando estaban sentados con él, decía: pido perdón a Al·lâh, pido perdón a Al·lâh. Y vuelve a hablar con sus compañeros otra vez y se ríe con ellos, y luego calla un poco, y vuelve otra vez a pedir el perdón a Al·lâh otra vez y dice: pido tu perdón mi señor y vuelvo a ti arrepentido...

 

El mensajero de Al·lâh, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, dice: Al·lâh extiende su mano por la noche para que se arrepienta el pecador de la mañana, y extiende su mano por la mañana para que se arrepienta el pecador de la noche. Piensa conmigo, ¿quién tiene que extender su mano, Al·lâh o el siervo?? Claro que es el siervo quien dice: Dios mío, ayúdame…y no al revés...quiero decir que la puerta del arrepentimiento está siempre abierta a lo largo de las 24 horas...nunca se cierra...

 

Hay otro dicho del Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, en el que dice: nuestro señor desciende al cielo de nuestro mundo en el último tercio de la noche cada día, por ejemplo desde la 1 de la mañana hasta las 5 de la mañana cada noche, un descenso adecuado a su gloria, y llama: ¿hay alguien que quiera arrepentirse para que lo acepte? ¿Hay alguien que quiera pedir perdón para que le perdone? ¿Hay alguien que necesite algo para que se lo dé? Es como si Al·lâh nos dice aunque no os habéis despertado en este tiempo desde hace mucho, yo seguiré llamándoos cada noche. ¿Sabes cómo estamos en este tiempo de la noche? Dormidos, sentados ante la televisión, o hablando inadecuadamente por el teléfono. Todo esto, y Al·lâh nos está llamando, y por eso el diablo nos adorna los pecados en este tiempo sobre todo, para ponerte en un desafío con Al·lâh. Al·lâh dice en un dicho sagrado: Yo, el humano y los demonios estamos en una gran noticia, creo y se adora a otro, doy y se agradece a otro, mis bienes a los siervos desciende, y sus males me suben, me acerco a ellos con mi piedad y no los necesito, y se alejan con sus pecados, y ellos me necesitan. La gente que me menciona es la gente de mi compañía, pues, quien quiere acompañarme, que me mencione. La gente de mi obediencia es la gente de mi amor, la gente de mi desobediencia, no la alejo de mi piedad, si  vuelven a mí, soy su querido, y si me rechazan, soy su curador, le mando las desgracias hasta purificarle de los pecados. La buena obra para mi, vale diez veces más, y el pecado vale lo mismo, y perdono. Por mi gloria, si me piden el perdón, se lo doy. Quien vuelve a mí arrepentido, le recibo desde lejos, y quien se aleja de mí, le llamo desde acerca, le digo: ¿dónde vas? ¿Tienes otro Dios? Hijo de Adán, te creo con mis manos, te cuido con mi gracia, y me desobedeces, y si luego te arrepientes, te acepto, ¿de dónde puedes encontrar Dios como yo? Y soy el Piadoso el compasivo.

 

Voy a contar una cosa, conozco un hombre de 40 años, me dijo un día: He decidido volver de todo lo pasado, he recordado cada año de mi vida, ¿y qué hago en cada año? Y digo: Le pido perdón Dios mío, y vuelvo arrepentido a ti… y dice que va a juzgarse a si mismo desde su madurez, quiere decir, cuando tenía 14 o 15 años… ¿qué estaba haciendo? Y he encontrado que el pecado más grande que he hecho es no escuchar las palabras de mi padre, dice: Le pido perdón Dios mío y vuelvo arrepentido a ti…así a lo largo del resto de los años de su vida hasta que se termine, me dice: siento que soy otra persona, siento una gran felicidad, siento que mi corazón baila de alegría, como en el día de mi matrimonio o el del nacimiento de mi hijo… le dije que hay un dicho del Profeta que afirma todo lo que dices y sientes: “Al·lâh se alegra del arrepentimiento de su siervo como la alegría de un hombre que estaba andado en el desierto, llevando su camello, con su comida y bebida, y de repente, se escapa el camello, entonces, piensa que va a morir, y de su decepción hace para si mismo un hoyo para morir en él. En medio de todo esto, encuentra al camello que ha vuelto con su comida y su bebida. De la alegría, porque estaba a punto de morir, y quería agradecer a Al·lâh, se levantó y erró en su invocación a Al·lâh de su alegría, y dijo: “mi Dios, eres mi siervo y soy tu Dios”, dice el Profeta: “por Al·lâh, Al·lâh es más feliz que este hombre”. Puedes ahora ser el querido de Al·lâh, pues, el momento del arrepentimiento es un momento querida para Al·lâh. Por eso, era de la costumbre del Profeta, ir a la persona que se ha arrepentido y pedirle que rece para ti, porque su oración será respondida, y porque también es el querido de Al·lâh. Si necesitas una cosa de Al·lâh, arrepiéntete ahora.

 

Voy a contarte una cosa que te ayudara para arrepentirte, me pasó con 10 de mis amigos, quería mover dentro de ellos el sentido del arrepentimiento, entonces les pedí a cada uno, un bolígrafo y un papel, y dividimos la página en dos mitades, en la derecha escribimos nuestros pecados, y en la izquierda escribimos los bienes de Al·lâh … Empieza tú también… Y mira ¿qué vas a escribir en la mitad de los bienes de Al·lâh? Los bienes como la vista, el oído, el intelecto, el sentimiento, y el bien del Islam, por supuesto. Tendría que mencionarse como el bien número uno, pero lo he mencionado el último, porque es un bien que muchos no lo mencionan.

 

En la otra mitad, escribe tus pecados, como rezar la oración de la mañana, no someterse durante las oraciones, no leer el Corán, y no llevar el velo.

 

Mira el papel y vas a llorar mucho.

 

Uno de los bienes mencionados por mis amigos, es ser musulmán, y hay quien dice que sus padres le dan buena educación, y quien tiene unas capacidades mentales en el entendimiento rápido...cada persona menciona un bien hasta llegar al más pequeño que tenía 18 años, su capacidad de la expresión era muy simple, y dice: el mejor bien de Al·lâh es que nuestro Dios es nuestro Dios y que Al·lâh me da el perdón así, y me quiere así….mira la belleza de la expresión del amor a Al·lâh..

 

Y ahora preguntamos a nosotros mismos, ¿Cuántas veces nos hemos vuelto arrepentidos a Al·lâh? ¿Cuántas veces tenemos el arrepentimiento en nuestra vida? Tengo miedo de que acaben nuestras vidas y nos pase como a este hombre.

 

Esto fue en los días del profeta Musa (Moisés). Cuando la gente de Israel le pidieron que invoque a Al·lâh para que llueva, porque no llovía desde un año. Imagínate conmigo los problemas de esto. Pues, la vida era muy dura. El profeta Musa reunido con el pueblo de Israel y llamó a Al·lâh diciendo: Dios de la lluvia, Dios de la lluvia, me has acostumbrado tu respuesta. Sin la lluvia vamos a morir. Le dijo Al·lâh: Musa, no lloverá, entre vosotros hay un hombre que me desobedece desde hace 40 años, y por lo que está haciendo no está lloviendo.

 

Musa dijo: ¿Dios mío, qué vamos a hacer? Al·lâh dijo: sacadle de entre vosotros y lloverá, habló Musa con el pueblo de Israel y les dijo: Pueblo de Israel, entre nosotros hay quien desobedece a Al·lâh desde hace 40 años, y por lo que está haciendo no está lloviendo, tiene que salir para que llueva.

 

Este hombre desobediente supo que era él. Miró a la derecha y a la izquierda, esperando que salga otra persona, pero no encontró a nadie, y sintió el escándalo. Imagínate conmigo si Al·lâh nos escandaliza nuestros pecados…o si alguien encuentra escrito en su casa que es desobediente y comete muchos pecados y no se ha arrepentido, o si los pecados tuviesen un olor y cuando hacemos un pecado la gente lo huele. ¿Sabes ahora el significado del encubrimiento de Al·lâh a nuestros pecados?? Le dijo Musa: sal, pero el hombre tenia vergüenza de salir y empezó a hablar con Al·lâh diciendo: Dios mío, te desobedezco durante 40 años y me encubres y no me escandalizas, y hoy si salgo será un escándalo, y si quedo en mi sitio, nos morimos de la escasez de la lluvia, ¿qué hago? Todo lo que puedo hacer es pedirte perdón, arrepentirme de todo lo que hice, y te prometo que no volveré a hacerlo, ayúdame y perdóname. ¿Imagínate qué pasó?

 

Llovió y dijo Musa: Dios mío, llovió pero nadie ha salido, dijo Al·lâh: Musa, llueve por mi alegría del arrepentimiento de mi siervo que me estaba desobedeciendo desde hace 40 años.

 

Musa dijo: Dios mío, dime quién es para que me alegre yo también. Al·lâh dijo: Musa, me desobedeció durante 40 años y le encubría, ¿y en el día de su arrepentimiento, le escandalizo?

 

Por Al·lâh, ¿no estás de acuerdo conmigo de que tienes que querer a Al·lâh más que esto? ¿Tu corazón no se está moviendo hacia el arrepentimiento?

 

Si quieres arrepentirte ahora y en este momento, tienes que hacer lo siguiente: saber las condiciones del arrepentimiento que son tres, y se ejecutan mediante el corazón, quiere decir que las haces con tu corazón.

 

1.      El remordimiento, quiere decir que hay una molestia dentro de mi corazón de hacer este pecado, ¿cómo cometo el pecado y tu, Dios mío, me encubres y no me escandaliza? Dijo el Profeta: Al–Tawba (el arrepentimiento) es el remordimiento.

2.      Dejar de hacer el pecado.

3.      La intención de no volver a cometer el pecado en el futuro, y es la condición más importante de las tres, los sabios dicen: quien dice que se ha vuelto arrepentido a Al·lâh, y quiere volver a hacer el pecado otra vez, es como quien se burla de Al·lâh.

 

Si preguntas a un joven sobre su arrepentimiento de hacer amistades con las chicas, dice: me he arrepentido, he dejado de hacerlo, pero, por ejemplo no puede eliminar sus números de teléfono.

 

Por eso, si haces las tres juntas, Al·lâh va a aceptarte si él quiere, y serás el querido de Al·lâh, y va a eliminar todos los pecados pasados. Y si haces las buenas obras Al·lâh va a cambiar todos los pecados pasados a buenas obras.

 

Si preguntas ahora: ¿Cual es el día más feliz de tu vida? ¿Es el día de tu boda? ¿O el día de tu admisión en una facultad? o….etc.

 

Por Al·lâh, os digo que el mejor día en nuestra vida es el día del arrepentimiento ante Al·lâh. Por ejemplo, había un compañero del Profeta se llama “Kaab ben Malek” que cometió un gran pecado, y el Profeta se enfadó porque no fue a la batalla de Tabuk, y vino una orden de Al·lâh de que sus compañeros le ignorasen durante 50 días, Kaab estaba rezando la oración de la mañana sobre el azotea de su casa, y en ese momento fueron revelados los versículos de la sura de Al–Tawba (el arrepentimiento) que son " Al·lâh aceptó el arrepentimiento" y los compañeros del Profeta querían informar a Kaab sobre la aceptación de Al·lâh de su arrepentimiento, uno de ellos fue a la cumbre de una montaña y llamó con una voz alta: Kaab, Al·lâh aceptó tu arrepentimiento. Y otro montó en su caballo para ir a felicitarle… dice Kaab: Salí y quería ir al Profeta para que él me felicite, y a lo largo del camino encuentro gente que me felicitan y dicen: Enhorabuena Kaab.


Hasta que entré en la mezquita, El Profeta me miró sonriendo, su cara parecía como si fuese una pieza de la luna, luego me dijo: ven Kaab, y eso después de que El Profeta le había abandonado 50 días. Me senté entre las manos del Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, y dijo: Enhorabuena Kaab, este día es el mejor de toda tu vida desde que tu madre te dio la luz, Al·lâh ha aceptado tu arrepentimiento.

 

Vamos a conocer  tres ejemplos de arrepentidos, y el objeto de ellos es seguir su camino, pero supongamos que te has arrepentido y vuelves otra vez a cometer el pecado, ¿es aceptado el arrepentimiento otra vez? Sí es aceptado…y con las mismas tres condiciones anteriores. Hay un dicho del Profeta que afirma esto:

 

"Un hombre vino al Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, y le dijo: si cometí un pecado, ¿me será anotado? El Profeta dice: sí, se anota. El hombre dijo: ¿y si me arrepiento? El Profeta respondió: se borra. Dijo: ¿y si vuelvo a cometerlo? Dijo: se anota. El hombre dijo: ¿y si me arrepiento? El Profeta respondió: se borra. Luego el hombre repitió la pregunta, hasta que preguntó: ¿Hasta que limite Al·lâh borra los pecados? El Profeta respondió: Al·lâh no se aburre del perdón, hasta que te aburras de la disculpa."

 

Vuelvo otra vez y os pregunto ¿No quieres a Al·lâh?

 

El primer ejemplo es un hombre que mató 99 almas, y preguntó ¿puede Al·lâh aceptar mi arrepentimiento? Y fue a un siervo ascético que le dijo: ¿Tú? No, tu arrepentimiento no será aceptado, entonces el hombre le mató para completar los cien, porque estaba frustrado. Pero él quería arrepentirse y estaba cansado, y pregunto otra vez: ¿puedo arrepentirme? Le dijeron que preguntara a un sabio, y  fue y le preguntó. El sabio respondió: y quien prohíbe el perdón de Al·lâh glorificado sea, pero deja la tierra en la que vives, porque es tierra de maldad, y vete a la tierra de tal y tal… porque en ella hay buena gente… y si aplicamos esto a nosotros, encontramos que nuestra tierra es buena, gracias a Al·lâh. Pero lo referido aquí es dejar los malos compañeros, por eso si me preguntas del arrepentimiento, te preguntare ¿quiénes son tus amigos? Y después podemos decidir si puedes arrepentirte o no.

 

Os ruego que acompañéis amigos que ayudan a la religiosidad y la obediencia de Al·lâh.

 

El  hombre decidió abandonar esa tierra e ir a otra. En el camino, se murió. Los Ángeles discreparon en su caso. Entonces Al·lâh envió un ángel para resolver las diferencias entre ellos, mediante la medición la distancia entre las dos tierras, y si estaba cerca de la tierra del bien le llevan los Ángeles de la bondad al Paraíso y lo contrario. Cuando midieron la distancia, encontraron que estaba más cerca de la tierra del bien por un palmo solamente. Y le tomaron los Ángeles de la misericordia y entró en el Paraíso.

¡Vamos a intentar alcanzar este palmo!

 

Hay otro ejemplo que es el arrepentimiento de Malek Ben Dinar… era un hombre pío (que teme de Al·lâh, haciendo el bien y evitando los pecados), además uno de los grandes sabios de la nación islámica. Pero él no era así al principio. Dice de sí mismo, que era libertino, malo, borracho, y no dejó un pecado sin cometerlo. Hasta que un día estaba en el mercado, encontró un hombre que compraba dulces, y este hombre preguntó al vendedor: ¿puedes venderme el pastel a bajo precio? porque quiero comprar para todas mis hijas porque les gusta muchísimo y El Mensajero de Al·lâh dice:"Quien tiene tres hijas que las hace felices y las alegra, entrará al Paraíso" Malek Ben Dinar dijo: en mi corazón se movio el amor a las niñas, entonces fue y golpeó el vendedor y cogio de él los pasteles y se los dio al hombre, porque consideraba al vendedor un injusto y dijo al hombre: diles a tus hijas que supliquen para mi. Dice: luego me dije a mí mismo ¿porqué no me caso y tengo hijas? ¿Pero quién aceptaría casarme y toda la gente me odia? Entonces fue al mercado de las esclavas y compró una esclava y la liberó y se casó con ella. De ella tuvo una hija que la llamaron "Fátima" a la que quería muchísimo. Hasta que dijo: a la vez que Fátima crecía, aumentaba el amor y la bondad en mi corazón y disminuía la maldad dentro de mí, cuando ella me veía agarrando un vaso de vino, lo alejaba de mí mano, como si Al·lâh la inspiraba para que lo haga, hasta que Fátima alcanzó los tres años entonces se murió. Él dice: entonces me volví peor que antes, hasta que una vez me dije a mí mismo, voy a emborracharme una borrachera que nunca antes he hecho, dice: bebí, bebí y bebí hasta que me caí, entonces me dormí y soñé que estaba en el día del levantamiento. Y alguien llama: “fulano hijo de fulano, preséntate ante El Potente”… como pasará con todos nosotros en aquel día… luego dice: veía a la gente muy asustada del temor, hasta que escuché una voz que llamaba: “Malek Ben Dinar, preséntate ante El Potente”. Dice: me asusté y vi una serpiente que quería comerme, empecé a correr y el corrió detrás de mí hasta que llegué a un hombre débil y le dije: ¿sálvame?

 

El hombre dijo: hijo mío, soy un hombre débil y no puedo salvarte de esta serpiente, pero corre en esta dirección tal vez puedas sobrevivir, corrí en esa dirección, luego encontré el fuego delante de mí, entonces me dije: ¿Intento salvarme de la serpiente para lanzarme al fuego? Seguí corriendo y la serpiente detrás de mí quería comerme, y encontré otra vez al anciano y le dije: ¿sálvame? Me dijo: soy débil pero corre en la dirección de la montaña quizá sobrevivas. Corrí hacia la montaña y todavía la serpiente corría detrás de mí. Allí encontré niños, ellos llamaban a Fátima "Fátima, salva a tu padre". Fátima vino y me cogió con su mano derecha y alejó la serpiente con su mano izquierda, luego se sentó sobre mis piernas tal y como hacía en la vida, y yo estaba asustado, y ella me dijo: padre "¿Acaso no les ha llegado a los creyentes el momento de que sus corazones se sometan al recuerdo de Al·lâh?"  Le dije: hija mía ¿que es esta serpiente? dijo: es tus malas obras, lo has hecho crecer hasta que estuvo apunto de comerte. Le dije: ¿quién es este hombre débil? dijo: es tus buenas obras, lo has debilitado por las pocas buenas obras, y si no me hubieras perdido por mi muerte, no habrías entrado al Paraíso nunca. Padre "¿Acaso no les ha llegado a los creyentes el momento de que sus corazones se sometan al recuerdo de Al·lâh?" Y me desperté de mi sueño, diciendo: Oh, dios mío, ha llegado el momento. Luego me lavé y fui a la mezquita para rezar la oración de la mañana, y allí encontró al Imam leyendo en la oración"¿Acaso no les ha llegado a los creyentes el momento de que sus corazones se sometan al recuerdo de Al·lâh?" Desde ese día, Malek Ben Dinar se arrepintió.

 

Por Al·lâh, vamos a intentar el arrepentimiento, y comencemos un nuevo compromiso con Al·lâh.

 

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