Episodio 12



Episodio 12

El El Imâm Ash·shâfe’î - Parte I 

 

En nombre de Al·lâh([1]), el Todo Misericordioso, el Muy Misericordioso; Alabado sea Al·lâh. Los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre su Profeta (SAAWS). [2]

 

 

Antes de hablar del Imâm Ash·shâfe’î, quiero hablaros de la hermosura de la convivencia en el Islam. ¿Cuál es la primera lección que Al∙lâh enseñó a la humanidad? Lo que ocurrió entre los dos hijos de Âdam (Adán), con una misma madre, un mismo padre, una misma religión, y encontrándose en el comienzo de la vida, sin embargo discreparon entre ellos hasta el punto de que uno de ellos le dijo al otro: [… Te mataré…] TSQ[3] Sura de Al Al-Mâ´ida "La Mesa Servida", aleya 27 y el otro le respondió: [Si tiendes tu mano para matarme yo no tenderé mi mano para matarte, pues yo temo a Al∙lâh el Señor de los mundos] La Mesa Servida, aleya 28. Es como si Al∙lâh nos estuviera diciendo que lo primero que debemos aprender es la convivencia, debemos convivir porque vamos a dar lugar a multitud de naciones. Observemos, pues, el comienzo de la aleya: [… fue aceptado de uno de ellos y no fue aceptado del otro…] La Mesa Servida, aleya 27, que a pesar de que son hermanos, el Corán habla “del otro”, debido a que son diferentes, y es de esta aleya que vino el término de la convivencia con el otro, pues yo no la escogí sino que Al∙lâh la mencionó en esta aleya, y así vemos que la primera lección para la humanidad es la convivencia con el otro.

 

Y miramos la gran aleya que dice: [¡Gente! Os He creado de un hombre y una mujer y os hice pueblos y tribus para que os conozcáis…]. TSQ La sura de Ar·ra‘d, El Trueno, Aleya 13. La aleya nos dice que el secreto de que Al∙lâh nos haya creado en tribus y pueblos es para que nos conozcamos, y la palabra conocimiento abarca un significado amplio que comprende el entendimiento, el conocimiento mutuo y el intercambio económico, cultural, artístico,… lo que conlleva un aumento de la riqueza de la humanidad.

 

Observad la claridad y contundencia de esta aleya. Este es el Corán, y os reto a que encontréis una constitución en el mundo que mencione que entre los objetivos de la existencia de este pueblo está el conocer a los demás pueblos, o que los pueblos deban conocerse entre ellos, entenderse y aceptarse.

 

Luego encontramos varias aleyas y dichos proféticos que nos indican este significado, como el dicho del Profeta Mohammad, que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él: “La sabiduría es la demanda del creyente, allá donde la encuentre es a él a quien más corresponde”. Entonces busquemos la sabiduría, busquemos lo que sea beneficioso, y observemos la palabra “conozcáis” que implica un llamamiento: No os aisléis, ni os odiéis, ni luchéis entre vosotros.

 

No solo eso, sino que el Islam habla de la diferencia, siendo la diferencia una naturaleza universal, porque si hubiéramos sido creados iguales, no se habría beneficiado el uno del otro, por ello dice Al∙lâh: [Si Al∙lâh lo hubiera querido, hubiera hecho a la gente una sola nación, pero siguen siendo diferentes…] (surat Hûd: âya 118) Y a continuación prosigue:  [excepto aquellos a quienes Al∙lâh otorgó misericordia] (surat Hûd: âya 119).

¿Quiere decir esto que estas diferencias debieran llevar al enfrentamiento? Todo lo contrario, deben conducirnos a la cooperación y a la compasión. Esta es una característica de la Misericordia de nuestro Señor: el haber hecho posible que la diferencia nos lleve a una mejoría y a un enriquecimiento. Y continúa la aleya: [… y por eso les ha creado…]. Entonces, el objetivo de ser diferentes es que nos ayudemos y nos beneficiemos los unos de los otros.

 

La gente mira a la diferencia como causa de rechazo, pero la aleya dice que es causa de belleza, ¿Alguno de vosotros mira a la diferencia como una forma de belleza y hermosura?, [Y entre Sus signos (de Al∙lâh) está la creación de los cielos y la tierra, y la diversidad de vuestros dialectos y vuestros colores]. La sura de Ar·rûm "los Romanos", aleya 23. La diversidad de los idiomas y las razas es uno de los signos de Al∙lâh porque es beneficiosa. Mirad el siguiente ejemplo para que entendáis cómo la diferencia es una riqueza: La diferencia entre la madre y el padre es enriquecedora para los hijos, y la diferencia entre las doctrinas islámicas es enriquecedora para la nación. Los distintos colores tienen su origen en tres colores: el azul, el rojo y el amarillo. ¿Os imagináis si estos colores estuvieran aislados siempre y no se hubieran entremezclado?. Pero cuando se mezclan obtenemos una infinidad de colores. Lo mismo ocurre con nuestras ideas, pues de mi idea y de la tuya no deriva una tercera idea sino que resultan una infinidad de ideas. Haz el siguiente experimento si no. Ponte delante de un espejo y observa cuántas imágenes tienes reflejadas de ti mismo. En cambio si cuentas con dos espejos, las imágenes reflejadas son infinitas.

 

Y el Profeta Mohammad, que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él, nos enseña que las diferencias que tenemos entre nosotros están para que nos complementemos entre nosotros, y nos da un ejemplo arquitectónico y otro médico. El primero es: “El creyente para el creyente es como un edificio cuyas partes se sostienen entre ellas…”, y el otro es: “El ejemplo de los creyentes en su mutuo amor, afecto y compasión es como el de un mismo cuerpo: si se queja un órgano del mismo, el resto del cuerpo responderá con fiebre e insomnio”, y el cuerpo se compone de diversos órganos, y cada uno tiene una función determinada, pero se complementan y se unen entre sí. Pues si hubiera un solo órgano, por ejemplo un ojo, no existiría el ser humano como tal. Debido a esta diferencia entre los órganos y el hecho de que actúen conjuntamente ha permitido que formen en su totalidad un único cuerpo formado por estos órganos unidos entre sí… y en el cuerpo esta unión se produce mediante las articulaciones y los nervios; en el mundo de la construcción, mediante los materiales … y en la vida del ser humano esta unión se produce mediante el intercambio de ideas... con diálogo y convivencia.

 

El Imâm Ash·Shâfe’î es el imâm de la convivencia:

Vamos a llevar a la práctica todo lo que se ha dicho sobre el Imâm Ash·Shâfe’î. Yo pienso que el Imâm Ash·Shâfe’î es el imâm de la convivencia, y cualquiera que lea sobre su vida y su pensamiento se asombrará, ¿sabéis cual era la principal función de este hombre? Su principal función era reunir a la gente, pues él vivió en una época en la cual aparecieron indicios de un tremendo enfrentamiento ideológico, y si no se hubiera evitado, habrían llegado a una situación como la que vive Irak en nuestro tiempo actual.

El Imâm Ash·Shâfe’î murió joven, cuando tenía 54 años, y en sus años de vida participó en el salvamento de la nación, pues se esforzó en estrechar el círculo de las diferencias y ampliar el círculo del acuerdo. El solamente pensaba con este método: cómo reunir a la gente.

 

Su madre le enseño que él podía reunir a la gente:

Observamos que tres de los cuatro imames tuvieron en sus madres la inspiración de lo que llegaron a conseguir, y este mensaje está dirigido a todas las mujeres y a todas las madres, para que les den la mano y se entiendan con sus hijos. El Imâm Ash·Shâfe’î, Ahmad Ibnu Hanbal y Mâlek tuvieron en sus madres un gran apoyo para conseguir sus logros. La madre del Imâm Ash·Shâfe’î le decía que él podía reunir a la gente y que esa sería su función en la vida, y así vivió Ash·Shâfe’î con esa idea.

 

¿Qué dijeron sobre él los que vivieron en su época?

A pesar de que el Imâm Ahmad Ibnu Hanbal era alumno de Ash·Shâfe’î, era también su amigo, y entre los amigos que trabajan en un mismo ámbito suele haber una gran competencia entre ellos, y a pesar de ello dice el Imâm Ahmad sobre Ash·Shâfe’î: “Llevo cuarenta años rezando por Ash·Shâfe’î y por mi madre y mi padre”, entonces le preguntó su hijo: “¿Por qué rezas tanto por él?”, le contestó: “Hijo mío, Ash·Shâfe’î era para la gente como el sol para el mundo y como la salud para el cuerpo ¿crees que hay algo que los pueda sustituir?, pues Al∙lâh reunió a la gente por medio de Ash·Shâfe’î”. Yo estoy orgulloso de contaros la historia de un hombre que dedicó su vida a reunir a la gente, ojalá la gente en Irak y otros lugares escuchen esta historia e imiten al Imâm Ash·Shâfe’î, no en su sistema de jurisprudencia, sino en su espíritu de construcción y reunificación.

Dijo el Imâm Ahmad Ibnu Hanbal: “Cualquier persona que esté viviendo en esta época o que viva en las épocas siguientes y que lleve en su mano un tintero y una pluma, habrá recibido un favor del Imâm Ash·Shâfe’î”, y esto lo veremos en todo lo que hablaremos posteriormente.

 

Cuenta el Imâm Ahmad: Vino Is-hâq Ibnu Rahawî (que era un gran sabio) y dijo: “Te voy a presentar a un hombre, no has visto nunca a nadie como él” (se refería al Imâm Ash·Shâfe’î). Sigue Is-hâq Ibnu Rahawe: “Nos sentamos en su círculo sin que se diera cuenta, y empezó a hablar sobre la jurisprudencia, y hablaba de cosas que yo no conocía, entonces me dije a mi mismo que él era el más sabio en la jurisprudencia; luego empezó a hablar sobre los dichos del Profeta (SAAWS), entonces me dije a mi mismo que él era el más conocedor de los dichos proféticos; luego habló sobre la interpretación del Corán, entonces me dije a mi mismo que él era el más sabio en la interpretación; luego habló sobre la lengua árabe, entonces dije que él era el más sabio en la lengua árabe; luego habló sobre el deporte y el lanzamiento de arco, entonces dije que él era el más sabio en el deporte”. Entonces el Imâm Ahmad Ibnu Hanbal miró a Is-hâq y le dijo: “¿Quién es este hombre? No pensé que Al∙lâh hubiese creado a un hombre así, ¡juro por Al∙lâh que no he visto a nadie como él!”.

 

Observad cómo dos grandes imames fueron a ver a un hombre destacado sin mostrar envidia ni odio hacia él.

 

La ascendencia del Imâm Ash·Shâfe’î:

El Imâm Ash·Shâfe’î pertenece a la tribu de Quraysh en su origen, y pertenece a la descendencia del Profeta Mohammad, que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él, y coincide con él en el noveno progenitor, es el único de los cuatro imames que es descendiente del Profeta, que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él, y por ello encontramos un dicho del Profeta en el que dijo: “¡Al∙lâh! Te ruego que guíes a Quraysh al buen camino, pues el sabio que pertenezca a esta tribu llenará la tierra de conocimiento y ciencia”.

 

Dijo el Profeta, que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él: “Al­∙lâh envía al principio de cada siglo a quien renueve para esta nación los asuntos de su religión”, y en el primer siglo fue 'Omar Ibnu Abdulazîz, y en el segundo siglo fue Ash·Shâfe’î, y esta es la opinión del Imâm Ahmad Ibnu Hanbal y todos los sabios y ulemas coincidieron en ello. Pues, 'Omar Ibnu Abdulazîz llenó la tierra de justicia y mereció ser el renovador del primer siglo. Y el Imâm Ash·Shâfe’î reunió a la gente y salvó a la nación de un tremendo enfrentamiento, y esa fue su grandeza; consiguió encontrar un espacio que reunió a la gente. Vamos a ver juntos un resumen de lo que hizo Ash·Shâfe’î y lo que consiguió y lo que innovó, y probablemente se merecería el premio Nóbel si hubiera vivido en nuestra época, por todo lo que hizo.

 

La vida de Ash·Shâfi’î y sus logros.

Es necesario contar primero cómo era la vida en tiempos de Ash·Shâfi’î. Ash·Shâfi’î vivió la etapa más fuerte del califato ‘Abbasî. Y fue una de las más sobresalientes etapas del Islam. Pues ha vivido desde el año 150 (después de la Hégira) hasta el año 204. 54 años en tiempos de Hârûn Arrashîd. Y a pesar de la fortaleza y grandeza de esta etapa, hay un problema detrás de esta fuerza.

 

1.      El estado ‘Abbasî era un estado grande, que se amplió hasta ser las tres cuartas partes del mundo. Hârûn Arrashîd miraba las nubes y decía: “puedes dejar caer la lluvia donde te plazca, allá donde dejes caer lo que llevas, me llegará.” Y esta amplitud es una distinción que conlleva temor. Pues no podemos saber cómo piensan los demás.

Y el Islam se introdujo a un número enorme de etnias distintas: los árabes, los no árabes, los persas, los romanos, los indios y turcos. Y, ¿quién se hace cargo de todos éstos? Nadie, cada uno de ellos posee sus costumbres y sus ideas, de ellos, los hay que han llegado, a su pesar, dañando el Islam, y hay quienes han llegado para implementar una idea errónea.

 

2.      Las tierras que pertenecían al Califato islámico no estaban conectadas. No era como nuestra actual situación: carreteras amplias, tecnologías de la comunicación. Por lo que las relaciones permanecieron limitadas dentro de cada país. Y a lo mejor hubo odio entre países porque decían cosas distintas, cuando los dos países no se encontraban.

A lo largo de su vida, que duró 54 años, Ash·Shâfi’î emigró cuatro veces. Pasó en cada país unos tres o cuatro años e hizo eso con una sola intención: reunir a la gente, ellos no se encontraban, y cada uno de ellos tenía una idea equívoca sobre el otro. Y se prometió llevar a cabo éste papel. En Egipto, en Irak, en Yemen, en Palestina, en la Meca, en Medina. ¿No eran estos los centros de las ciencias?  ¿No eran estos los centros de la discusión? Y él fue el embajador de la convivencia, y les hablaba a cada uno de ellos, de los demás.

 

3.      En cuanto a la situación mundial, o la situación de la Comunidad Musulmana. Los compañeros y los seguidores han muerto, y antes de esos, murió el Profeta de Al·lâh, SAAWS. Ellos eran a quines se acudía, en tiempo del Califato. Ash·Shâfi’î empezó a moverse entre los sabios, para aumentar el número de opiniones, en las que se había llegado a un acuerdo.

 

4.      La riqueza aumentó en el estado islámico, por lo que empezó a aparecer una generación de jóvenes distinta a la generación de los compañeros y de los seguidores, la generación del lujo, que fue dominada por las pasiones de la vida y sus vanidades. Y Ash·Shâfi’î empezó a buscar el espacio común entre las dos generaciones y encontró su paraguas en el deporte, y fue un campeón en deporte.

 

5.      La situación dividida que precedió al asesinato de ‘Ozmân Ibnu ‘Affân, y cuyas huellas se han mantenido hasta hoy. Fue de gran influencia en ese tiempo. Y la existencia de Sunníes y Chiítas fue influyente.

 

6.      En el inicio del Estado ‘Abbasî, éste oprimió injustamente a mucha gente, por lo que aparecieron grupos que no fueron capaces de hacerle frente, de lo fuerte que era. Pero se retrajeron hacia ideas extremistas, y aparecieron los jawâriÿ (aquéllos que se salieron), los negadores de la tradición del Profeta (SAAWS) y los herejes, un número de ideas erróneas, cuyos ideólogos no pudieron luchar porque el estado ‘Abbasî era fuerte. Por lo que la lucha fue intelectual en las mezquitas y en las reuniones. Esperando una oportunidad en la que el Estado ‘Abbasî se debilitara y que la situación cambiara. Bagdad se convirtió en un sitio de lucha entre unos y otros, como si los fuegos llamearan avisando de una tragedia

 

7.      El Estado ‘Abbasî estaba abierto a la cultura, a la lírica y a las artes. Todos los poetas durante esta época hablaban sobre el arte, abordando muchos de ellos un género de poesía dedicada al amor, al frenesí y al apasionamiento Los ulemas se dividieron en dos grupos: los que reprobaban a los poetas rechazando el arte –como lo que nos sucede hoy en día.- El îmâm Ash·Shâfi’î trató este tema con gran sabiduría.

 

8.      El Profeta de Al·lâh, SAAWS, dejó tras sí un gran tesoro para esta Comunidad, que son el Corán y la Sunna (La Tradición del Profeta), que contienen todo lo que el ser humano necesita de la ciencia, o sea, cómo ha de tratar la vida el ser humano. Pero el problema estaba en cómo extraer lo que necesitamos para nuestra vida, del Corán y de la Tradición del Profeta (SAAWS). Cómo sacar de aleyas determinadas, juicios para acontecimientos indeterminados. Esa era la dificultad en ese tiempo. Aparecieron las escuelas, y la lucha se intensificó. Aparecieron dos escuelas: la escuela de Heÿâz en la Meca y en Medina, en la que estaba el îmâm Mâlek. Y la escuela de Irak, en la que estaba Abû Hanîfa, y empezó una rivalidad entre las dos escuelas, a pesar del amor que sentían ambos, Mâlek y Abû Hanîfa, el uno por el otro. Pero la pugna estalló entre los seguidores de las dos escuelas. El nombre de la escuela de Irak es Madrasat Arra´y (La escuela de la opinión) y la escuela de Heÿâz se llama Madrasat Al-hadîz (la escuela de los dichos del Profeta, SAAWS). Allí, en la Meca, Abû Hanîfa y aquí, en Medina, Mâlek. Pero, ¿cuál es la diferencia entre ambas escuelas?:

 

§               La escuela de Irak decía: vamos a coger de los dichos del Profeta (SAAWS) como queramos, inclusive los dichos débiles, porque nos encontramos con varios asuntos en los que necesitamos opiniones. Pues ampliemos la remisión a las fuentes de los dichos en todos campos.

 

§               Sin embargo, la escuela de Heÿâz se negaba a esta ampliación, y pedía tomar en consideración el dicho con precisión, hasta el punto de que el îmâm Mâlek, reunió cien mil dichos, de los que sólo seleccionó doce mil. Y al lado de la precisión extrema en la elección estaba también la extrema precisión a la hora de interpretarlos. Por lo que negaron ampliar los significados de los dichos.

Esta etapa, era el inicio de la formación del Fiqh (Jurisprudencia islámica), y no era un asunto sencillo, por lo que la lucha se agravó. Y empezó el intercambio de insultos, condenaciones y ofensas, lo cual vamos a exponer a continuación con ejemplos:

 

-         La limosna del fin de Ramadán:

Madrasat Al-hadîz (la escuela de los dichos del profeta) dice: el Profeta, SAAWS, dijo: “esta limosna ha de ser dátiles, trigo o cebada, y es un deber.”

Madrasat Arra´y (La escuela de la opinión), consideró que nosotros no oramos a Al·lâh con el trigo o los dátiles, sino con el pensamiento, y basándose en ello, se puede dar dinero como limosna.

Este desacuerdo sigue en pie hoy en día, pero nuestro objetivo aquí no es la fetua, sino exponer una de las formas de discrepancia que hubo entonces.

 

-         Casar a la chica virgen:

Afirma Abû Hanîfa: La chica virgen tiene la libertad de casarse a sí misma, como tiene derecho a tratar asuntos de compra-venta. Y sus detractores dijeron: eso no es lícito ya que ello descompone a las familias.

 

Esa era la situación entre las dos escuelas, y después llega Ash·Shâfi’î y dice su opinión, Ahmad Ibnu Hanbal dice de él –y él pertenecía a la escuela de los dichos-: “hemos permanecido maldiciendo la escuela de Irak y ellos maldiciéndonos hasta que llegó Ash·Shâfi’î, pues nos reunió” La situación era el intercambio de acusaciones desde la escuela de Irak hacia la escuela de Heÿâz, diciendo que eran extremos en su rigor, y lo mismo desde la escuela de Heÿâz hacia la escuela de Irak, diciendo que eran extremos en su liberalización. Hasta el punto de que llegaron a decir de ellos: si el dicho sale de boca de los de Heÿâz midiendo un palmo, les es devuelto desde Irak midiendo la longitud de un brazo. Se cuenta que tras haber resuelto Ash·Shâfi’î el asunto, cada grupo dijo con agudeza: “el único que hizo justicia entre nosotros es Ash·Shâfi’î”. Los que pertenecían a la escuela de la opinión vieron que les había dado los normas del pensar, y los de la escuela de los dichos dijeron: “limitábamos el pensamiento, y vino Ash·Shâfi’î y nos despertó de nuestro letargo, por lo es gracias a él que hemos despertamos”

 

¿Qué es lo que hizo?

Ash·Shâfe’î estudió en las dos escuelas, así pasó en ambas bastante tiempo hasta que alcanzó con el aprendizaje el auge, y es entonces cuando presentó su innovación: una ciencia nueva que se llama La ciencia de los fundamentos de la jurisprudencia, que es cómo deducir de Al-Qor’ân y As·Sunna basándose en ciertos reglamentos. Es de destacar que antes de Ash·Shâfe’î, la idea de establecer reglamentos en aquellos campos no había sido mencionada, ya que el ulema solía pensar y buscar la solución idónea, quizás basándose en reglamentos que tenía en su cabeza, pero sin estar aún registradas. No obstante, Ash·Shâfe’î unió las dos escuelas en pasos firmes y utilizó el procedimiento en el seguimiento de la deducción de Al-Qor’ân y As·Sunna, quedando las dos escuelas de acuerdo con esos reglamentos.

 

Ash·Shâfe’î permaneció nueve años escribiendo esa ciencia y estableciendo los reglamentos de pensar, tal como hiciera Aristóteles. De este modo Ash·Shâfe’î fue para los musulmanes igual que Aristóteles para los griegos. Y resolvió el conflicto estudiando y aprendiendo durante años hasta que al final llamó a unir todos en espacios comunes. Logró establecer los reglamentos de la deducción de Al-Qor’ân y As·Sunna no basados en una opinión personal sino en fundamentos y reglamentos.

 

Por lo cual, todo ‘âlem de su tiempo se benefició de él, puesto que las restantes ciencias se extrajeron de él, y así es como todos empezaron a establecer reglamentos como Ÿâbir Ibnu Hayyân en la química.

 

A vosotros, occidentales, dirigimos estas palabras, porque os habéis beneficiado ciertamente de Ash·Shâfe’î, ya que Europa ignoraba cómo establecer reglamentos para cualquier ciencia, hasta que transmitió Ibnu-Rûshd la mentalidad de Ash·Shâfe’î a Al-andaluz, y por consiguiente se divulgó en Europa.

 

¿Habéis visto cómo se producen las relaciones entre civilizaciones?. La ciencia de Ash·Shâfe’î llegó a España, y de España a Europa, y así es como el Renacimiento Europeo fue posible. Pues cada ‘âlem que apareció en este tiempo empezó a considerar la importancia de establecer reglamentos de la ciencia. Así Ÿâbir Ibnu Hayyân estableció reglamentos para las fórmulas químicas, luego vinieron El·bayrûnî, Ibnu-Al·hâyzam, El·Mas‘ûdî en geografía…etc.

 

¿Cómo estableció los reglamentos de la deducción?

Los reglamentos de la deducción que estableció Ash·Shâfe’î:

 

  • ¿Cuáles son los propósitos de la legislación?

¿Qué pretende la legislación, y cuál es su objetivo? La legislación Islámica tiene cinco fines en virtud de los cuales no se prohíbe nada ni se permite algo si no es por causa de uno de ellos; por lo tanto hay que leer las aleyas de Al-Qor’ân al respecto y entender sus significados. Los cinco objetivos son: Proteger la vida, la mente, la descendencia, la religión, el honor y el dinero. Un ejemplo de esto: ({Y no os acerquéis a la fornicación…}) (Sura: El Viaje Nocturno, Aleya: 32), su fin es proteger el honor. Y en ({…Ciertamente el vino, el juego de azar, los altares de sacrificio y las flechas adivinatorias son una inmundicia procedente de la actividad de Satanás…}) (Sura: La Mesa, Aleya: 90), y su fin es proteger la mente. Y esto se aplica a todas las aleyas de Al·Qor’ân.

 

  • Las reglas fundamentales de la lengua árabe:

Para impedir que alguien juegue con las palabras y las explique según sus deseos. Que no diga alguien que la sura La Mesa, Aleya 90 ({… apartaos de todo ello…)} no significa prohibición, o que la aleya del hiÿâb no está bien clara, cuando hay dos aleyas que explican cómo debe vestir la mujer; primero: cómo vestirse la parte superior, en la Sura de La Luz, y a continuación, cómo vestirse la parte inferior en la Sura de Al-hoÿorât.

 

  • Agrupación de aleyas:

Agrupar todas las aleyas de Al-Qor’ân relacionadas con el asunto de discrepancia y en el caso de no encontrar nada, recurrir a:

 

  • Agrupación de Ahâdîz:

Agrupar todos los Ahâdîz concernientes al asunto de discrepancia y en el caso de no encontrar nada, recurrir a:

 

o       Los compañeros:

Agrupar todo lo relatado de los compañeros (por unanimidad) en relación con el asunto de discrepancia y en el caso de no encontrar nada, recurrir a:

 

o       La analogía:

Comparar el asunto de discrepancia con otro semejante, como por ejemplo: comparar las drogas con el vino que es ilícito, teniendo en cuenta haber algo en común entre ambos que es, que los dos hacen perder la conciencia.

 

Su activismo portando esta ciencia:

Más tarde fue a los iraqués y los llamó a aquello que estableció, si querrían llevarlo a la práctica, y aceptaron. Luego fue a los pueblos de Al·hiÿâz[4] y les presentó sus reglamentos para suavizar los temores que sentían respecto a los iraqués y su expansión en la explicación, y aceptaron también.

 

Luego escribió un libro denominado Ar·risâla, en el que compiló las opiniones de las dos partes y utilizó los reglamentos concluyendo al final que unían entre ambas partes, por lo que se suavizó el ambiente caldeado que había.

 

Esta ha sido una introducción sobre Ash·Shâfe’î quien inventó La Ciencia de los fundamentos de la Jurisprudencia islámica, que aún se enseña en las universidades y todas las otras ciencias se extrajeron de ella. Gracias a lo cual toda Europa debiera sentir gratitud hacia este ‘âlim enciclopédico.

 

¿Pero cómo pudo hacer todo esto?

Unir entre la gente fue el mensaje que le preocupó. ¿Quién de entre nosotros piensa hoy día con semejante criterio, el de unir entre sus familiares o entre los hombres de su patria? ¿Quién en Líbano o Irak piensa con este criterio? ¿Quién en el ámbito de su lugar de residencia piensa así? ¿Quién puede vivir como Ash·Shâfe’î aunque no siga su doctrina? ¿Quién se preocupa por la comunidad y quiere a la gente como este hombre la quiso? Lo más bello de Ash·Shâfe’î fue la lógica arrolladora en virtud de la cual se movía, que es ¿cómo puedo encontrar un espacio común entre el prójimo y yo? Así que después de que estableció los reglamentos, las dos escuelas dieron cuenta de que no habían sido diferentes, sino que se complementaban la una a la otra; ya que de un lado Irak y su capital Bagdad, se consideraba el centro del califato con multitud de casos, y al otro lado, Al·hiÿâz, vivía ajena a todo esto. Por lo cual la escuela de Bagdad necesitaba la cuestión de la opinión a causa de la enorme avalancha de opiniones y casos. Respecto a Meca y Medina, Al·lâh hizo de ellas un reservorio de los Ahâdîz.

 

Así, la discrepancia se tornó en riqueza y prosperidad, pero gracias al consenso, y fue esto lo que ofreció Ash·Shâfe’î cuando consiguió que se entendieran entre sí.

   

Conclusión:

El hecho diferencial es una riqueza si podemos beneficiarnos el uno del otro, y puede llegar a ser una enfermedad si llega a convertirse en un conflicto como lo que ocurre en Irak hoy día, y podría volver a ser bueno y saludable como en un tiempo fue en Líbano.

 

Oh musulmanes, esta es nuestra religión, y no estoy relatando algo extraño, la reconciliación entre los musulmanes es el objetivo de la legislación, y guardar la religión no es otra cosa sino: ({Y aferraos todos juntos a la cuerda de Al·lâh…)} (Sura: Âle-‘Imrân, aleya: 103).

 

Este es un llamamiento a la convivencia. Cada cual debe aplicar esto a si mismo y empezar a pensar cómo construir un espacio común entre él y los demás, ya que Ash·Shâfe’î estudió, viajó y pensó hasta que logró encontrar un espacio común.   

 

 

 

Equipo de Dar Altarÿama-El convoy español


 

 

 

[1] Al∙lâh= significa Dios. Es el Nombre Más Grande que ostenta el Único Creador que posee todos los atributos propios de la divinidad, tal como fue revelado en el Qor´ân.

[2] (SAAWS): Sal·la Al·lâhu Alayhi Wa Sal·lam: Los Rezos y la Paz  de Al∙lâh sean sobre él, que es explicada por los ulemas como sigue: Sal·la Al·lâhu Alayhi: significa que le cubra con su misericordiaEl motivo de traducirlo literalmente es porque estas palabras son repetidas por los musulmanes de todo el mundo, siguiendo el precepto divino de decir esta expresión siempre que se mencione al Profeta, en la llamada a la oración (Al Âdhân) o en cualquier circunstancia, como veneración concedida por Al·lâh a Su último Mensajero, que ha sido enviado a toda la humanidad. Wa sal·lam: significa:  y derrame Su Paz sobre él.

[3] TSQTraducción de los Significados de Al Qor'ân. Es imposible transmitir exactamente los verdaderos significados que contienen las palabras de Al Qor'ân o imitar su elocuente retórica. Se han traducido los significados de Al Qor'ân y no se puede decir que sea una traducción de Al Qor'ân. Esta traducción nunca podrá reemplazar la lectura de Al Qor'ân en lengua árabe -la lengua en que fue revelado-.

[4] Es una región del noroeste de Arabia perteneciente hoy al reino de Arabia Saudita.

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