Episodio 14:
Al-Hâdî (El que Guía)
En el nombre de
Al·lâh,
el Todo Misericordioso, el Muy Misericordioso
Las alabanzas
son para Al·lâh, Señor de los mundos y los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre
Su mensajero (SAAWS)
Hoy vamos a vivir con el
nombre de Al·lâh "Al·Hâdî" (El que Guía). El episodio se divide
en cinco partes:
Primera parte:
Introducción.
Segunda parte:
Significado de El que Guía.
Tercera parte:
Tipos de guía.
Cuarta parte:
¿Cómo te ha guiado Al·lâh? Y ¿Cuáles son los medios para que se dé esta guía?
Quinta parte:
Características de la buena dirección.
1- Introducción
La introducción
plantea cuatro preguntas:
1)
¿Qué significa: “Guíanos por el camino recto"?
(TSQ
),
-Sura
que Abre el Libro (Al-Fâtiha), aleya 6-. ¿Por qué
fue llamado el camino recto?
2)
Segunda pregunta: ¿Qué significan las siguientes aleyas: "Dijo: ¿Y quién
es vuestro Señor, Musa?", sura Tâ-Ha, aleya 49; “Dijo:
Nuestro Señor es Aquel que ha dado a cada cosa su creación y luego la ha
encaminado", sura Tâ-Ha, aleya 50?
¿Qué significa esta aleya que
seguramente conmovió a Faraón?
3)
Tercera pregunta: ¿La guía se limita tan sólo al hombre o incluye a todas las
criaturas?
4)
Cuarta y última pregunta: ¿Cómo responder a alguien que te dice que
Al·lâh no le ha guiado?
2- Significado de El que Guía:
La palabra
guía en la lengua significa mostrar el camino del bien con amabilidad.
Mostrarte el camino con amabilidad supone guiarte. Por eso los árabes llaman al
que encamina: el guía, porque te enseña por donde tienes que ir con amabilidad.
Existe una
historia muy bonita que te hará entender el significado de la guía desde el
punto de vista de la lengua. Cuando el Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh
sean sobre él, emigró en compañía de Abû Bakr As·Siddîq huyendo de los
agravios de Qoraysh, se encontraron con un hombre de una tribu árabe que conocía
a Abû Bakr. El hombre le preguntó quien era aquél que le acompañaba. Abû Bakr le
respondió diciendo: “éste es un guía que me dirige hacia la vía recta”. El árabe
interpretó que nuestro señor Mohammad era el guía con el que contaba Abû
Bakr para enseñarle el camino. En la lengua árabe, guíame por el camino
significa "indícame el camino". La palabra guía se relaciona con el
concepto "camino" e indicar el camino con amabilidad. “y Al·lâh dice la
verdad y guía al camino”, sura de los Coligados (Al-Ahzâb),
aleya 4. Al·lâh, El
que Guía, dirige a todas las criaturas por el buen sendero; les guía hacia
aquello que mejora su vida. Guía a los pájaros, los peces, los animales, guía a
la hormiga hacia su madriguera y la abeja hacia su colmena. Enseña a toda
criatura su función en esta vida. Al·lâh guía a los seres humanos hacia el
camino del paraíso. El que Guía, Glorificado y Enaltecido Sea.
El objetivo de este episodio
es dirigir tres mensajes:
-El primer mensaje es para los
que están alejados de Al.lâh: El que Guía -Glorificado y Enaltecido Sea- te
llama a Su camino.
-El segundo mensaje es para
los religiosos: "Y a los que siguen la guía les aumenta en guía y les
infunde Su temor", Sura de Mohammad, aleya 17.
-El tercer mensaje es para
todos los que desean trabajar para El que Guía, entonces que llamen y convoquen
al camino recto de Al·lâh, pero con dulzura y amabilidad.
3- Los tipos
de guía:
• Guía general: Al·lâh
la ha depositado en todos los seres, en su instinto innato con el que fue
creado, en su función en la vida y en lo que se adecua a su sistema de vida.
Cada criatura que Al·lâh –Glorificado y Enaltecido Sea- ha creado, ha recibido
esta guía general: "Que ha decretado y ha encaminado",
sura Al-A‘lâ (El Altísimo), aleya 3.
• Guía de la fe: Al·lâh
te guía hacia Su camino.
• Guía del logro de
ascender en el grado de la fe: "Y a aquéllos que hayan seguido la
guía, El Misericordioso los incrementará en ella...", sura de
Maryam (María), aleya76;
"Eran unos jóvenes que creían
en su Señor y los habíamos acrecentado en guía",
sura Al-Kahf (La Caverna), aleya 13.
• Guía hacia el paraíso:
"…..Y dirán: Las alabanzas a Al·lâh que nos ha guiado a esto, puesto que
si Al·lâh no nos hubiera guiado, nosotros jamás nos habríamos guiado",
sura Al-A‘râf, aleya 43.
La manera de responder a
aquéllos que afirman que Al·lâh todavía no les ha dado la guía es decirles que
Al·lâh ha depositado en cada uno de nosotros la guía de la fe, sembrada en
nuestro instinto desde nuestro nacimiento; que hay otra guía que es una
concesión de Al·lâh y, por último, la guía hacia el paraíso.
La guía general:
La guía que Al·lâh -Enaltecido
Sea- depositó en los seres para indicarles su función en la vida, nos hace
percibir Su majestuosidad y Su grandeza: "Dijo: Nuestro Señor es Aquel que
ha dado a cada cosa su creación y luego la ha encaminado", sura
de Tâ-Hâ, aleya 50. Al·lâh ha creado a cada ser y ha depositado en él la guía
justa mediante el instinto, y luego le ha indicado el modo de vivir adecuado a
ella, así que cada criatura posee una guía natural que le permite desempeñar su
función en esta vida. La ha creado y después le ha dado la buena dirección.
Te voy a dar un ejemplo: hay
muchas aves que emigran desde el sur de África a lo largo de una distancia de 17
mil kilómetros, para llegar a la ciudad de Beirut sin equivocarse ni en un solo
grado. Incluso los especialistas conocedores de las aves no pudieron desentrañar
el secreto de este asunto: pensaron en un primer momento que estos animales se
desplazaban previsiblemente siguiendo el recorrido del sol. Empezaron a
investigarlos y descubrieron que también viajan durante la noche. Entonces,
colocaron a un grupo de estas aves un dispositivo que emite unas señales
eléctricas con el fin de observar si en su cerebro existe una brújula natural,
ya que simplemente con que se desviara tres grados de su camino significaría que
habría errado su destino. Dime: ¿Quién es El que ha guiado a estas aves?
Hasta el día de hoy los
especialistas son incapaces de explicar este fenómeno, aunque a veces el hecho
de no comprender algo es comprender en el más amplio sentido de la
palabra, comprender que se trata de la Majestuosidad de Al·lâh, Enaltecido Sea.
Seguro que Mûsâ
(Moisés) perturbó a Fira'ûn (Faraón) cuando le dijo: “…Nuestro
Señor es Aquel que ha dado a cada cosa su creación y luego la ha encaminado.”
sura de Tâ-Hâ, aleya 50. Entonces, Aquel que ha hecho esto con esas débiles
criaturas para que puedan vivir, teniendo en cuenta que son inferiores a ti,
hombre, ¿no va a guiarte al camino del paraíso, siendo tú el más honorable de
Sus criaturas?
Un especialista en la ciencia
de los erizos narra su observación de un erizo comiendo de una serpiente muerta.
Observó que de vez en cuando dejaba la serpiente y se dirigía hacia un árbol
para comer de sus hojas; a continuación, volvía a comer de la serpiente y así
sucesivamente. Cuando este científico cortó el árbol, el erizo murió… ¿Quién ha
enseñado al erizo que la hoja del árbol es necesaria en su dieta para lograr el
equilibrio y satisfacer las necesidades de su cuerpo?
Te daré otro ejemplo: el
salmón. Se reproduce en los estanques y pantanos cerca de las desembocaduras
de los ríos en América del Norte. El pequeño salmón
empieza a crecer y su madre lo cuida durante un año. Cuando tiene un año su
madre muere y él comienza a salir del arroyo y después emprende un largo viaje
hacia las playas de Europa, hasta las costas de Francia, en una excursión de
3200 Km. Salta de un río a otro, pasa por elevaciones, avanza en dirección de la
corriente del agua y llega hasta el lugar de su nacimiento, porque allí está la
fuente de su subsistencia, si se desvía un grado muere. Se dice que es el
emigrante más fuerte de todo el universo.
A veces, el viaje de vuelta es
a contracorriente por lo que debe saltar tres o cuatro metros para superar las
cataratas y volver al lugar de su nacimiento, poner allí sus huevos, cuida a su
cría durante un año y así sucesivamente… ¿cómo sucede esto?
En lo que respecta a la guía
general, tenemos más ejemplos: las abejas y la extracción de la miel.
¿Sabéis qué método siguen las abejas para extraer la miel? ¿Sabéis que hay un
tipo de abejas llamado el descubridor? Su función es descubrir los
lugares donde se encuentra el néctar. Para ello, recorre largas distancias,
prepara unas muestras de este néctar y los trae hasta su celdilla. Memoriza bien
la distancia, el grado del movimiento del sol y vuelve a su celdilla para que
las abejas prueben el sabor de la muestra, y después hace unos determinados
movimientos a través de los cuales las demás abejas conocen la dirección que ha
tomado para traer dicho néctar. ¿Hay una explicación par todo esto? “…Nuestro
Señor es Aquel que ha dado a cada cosa su creación y luego la ha encaminado.”
sura de Tâ-Hâ, aleya 50. y “No han apreciado a Al∙lâh en su verdadera
magnitud”, sura de Al-Ana‘âm (Los Rebaños), aleya
91. ¿Aquel que ha guiado a estas criaturas para su supervivencia, no te va a
guiar a ti? Igual que Al·Hâdî las ha guiado, te ha guiado a ti y a
través de varios medios.
4. ¿Cómo te
ha guiado? y ¿cuáles son las vías que llevan a esta guía?
El primer medio: el instinto
El instinto que Al·lâh te ha
otorgado contiene La Guía hacia Él, y la predisposición a amarLE, y el deseo de
conocerLE. La aleya dice: "Y cuando tu Señor sacó de las espaldas de los
hijos de Adam a su propia descendencia y les hizo que dieran testimonio: ¿Acaso
no soy Yo vuestro Señor? Contestaron: Sí, lo atestiguamos. Para que el Día del
Levantamiento no pudierais decir: Nadie nos había advertido de esto",
sura Al-A‘râf, aleya 172. ¿Qué significa esta aleya?
El profeta (SAAWS) dijo en su
dicho: "Cuando Al·lâh creó a Âdam sacó de su espalda a
todos sus descendientes hasta el Día del Levantamiento". Todas nuestras
almas estaban entre las manos de Al·lâh cuando creó a Âdam y antes de que
naciéramos todos nosotros. Así pues, El que implantó el instinto en las abejas,
y en los peces, lo implantó también en ti, otorgándote la predisposición de
conocer y amar a Al·lâh, Bendecido y Enaltecido Sea.
Todos los recién nacidos
poseen esa disposición natural (fitra), así que cada vez que
sientes que echas de menos a Al·lâh o deseas adorarle es por esa reminiscencia,
porque está dentro de ti, porque está presente en tu alma. Cada momento en que
echas de menos a Al·lâh, cada lágrima, cada momento de glorificación a Al·lâh,
cada alabanza, cada vez que dices: No hay más Dios que Al·lâh, se
confirma la aleya y el pacto que hizo el día en que fuiste creado. Fluyó dentro
de ti igual que el alma fluyó dentro del cuerpo, e igual que fluye el agua por
las venas a la hora del iftâr (desayuno en Ramadán). Este significado
está dentro de tus venas, pues quien ha guiado a todas estas criaturas, te ha
guiado a ti también, y te ha otorgado la sensación de conocer a Al·lâh,
Bendecido y Enaltecido Sea, en cada momento de tu vida.
Hay un hadîz a este
respecto que dice: "En el Día del Levantamiento, se trae a un hombre cuyo
destino es el Infierno y se le dice: "Si poseyeras algo que equivaliera a
la tierra, ¿lo darías hoy a cambio de ser salvado?". El hombre respondió: "sí".
Entonces, Al·lâh, Glorificado y Enaltecido Sea, le dijo:"Te pedí algo que era
mucho más sencillo que eso el día en que te saqué de la descendencia de Âdam, te
pedí que no asociaras a nadie Conmigo, y te negaste". Es un Hadîz que
narró Muslim.
Al·lâh te ha otorgado también
otra cosa, ha instalado en tu instinto la capacidad de distinguir entre lo
correcto y lo incorrecto, y de diferenciar entre el camino del bien y el del
mal: "¡Por un alma y Quien la modeló! Y le infundió su rebeldía y su
obediencia.", sura Ash·shams, (La Sura del
Sol), aleyas 7-8.
Desde el momento en que
naciste el mal y el bien están en ti, aunque es necesario corregir una mala
interpretación que algunos tienen sobre el significado de "Y le infundió
su rebeldía". Hay quien dice que la aleya significa que
Al·lâh les ha dado a conocer el camino de la rebeldía… Eso es un gran error. La
interpretación correcta de la aleya es que si el ser humano se corrompe, Al·lâh
–Glorificado y Enaltecido Sea- le hace notar que lo que ha hecho es malo, es una
rebeldía. Así, cuando alguien pretende cometer un pecado, Al·lâh le hace sentir
inmediatamente que eso es un error, negándose su corazón a hacerlo y
avergonzándose de sí mismo.
Hay algo que te debe quedar
muy claro: ¡Al·lâh no te ha abandonado! Él te ha enseñado el camino y de
la misma manera que ha guiado a las demás criaturas, te ha guiado a ti y te
dijo: "…así pues el que quiera creer, que crea; y el que quiera negarse a
creer, que no crea", sura Al-Kahf (La
Caverna), aleya 29. Al·lâh ha establecido que cada recién nacido de la
descendencia de Âdam sea Su siervo, e hizo que cada uno de ellos diera
testimonio de ello, incluso antes de crearlos. Este recuerdo tan bonito está
presente en el corazón y en la mente de cada uno de los descendientes de Âdam
hasta que muere. Y además nos enseñó a diferenciar entre el camino del bien y el
camino del mal.
El alma humana es
extraordinariamente sensible, cuando hace algo malo o comete un pecado empieza a
emitir unas señales: la cara se pone roja y el corazón palpita aceleradamente.
Al contrario, cuando la persona realiza la oración o cualquier otra buena acción
se alivia y sonríe. Al·lâh creó el alma predispuesta a seguir la guía. Lo normal
es que el alma acepte instintivamente la fe. Al·lâh, Enaltecido y Glorificado,
Dice en el Corán lo que podemos traducir como:
“Y cuando tu
Señor sacó de las espaldas de los hijos de Adam a su propia descendencia y les
hizo que dieran testimonio: ¿Acaso no soy Yo vuestro Señor? Contestaron: Sí, lo
atestiguamos…”,
sura Al-A'râf, aleya 172.
Esta aleya refleja el
origen de la guía en tu vida… Sin embargo, cuando pierdes ese instinto natural a
causa de la acumulación de pecados y malas acciones, y también del descuido (ghafla),
entonces
Al·Hâdî (El que Guía)
te guía hacia el camino recto mediante seis instrumentos que ha preparado para
guiarte. El primero es el instinto natural de cada uno, como hemos mencionado
anteriormente, que viene confirmado por la aleya.
El segundo medio: el
Universo
El universo es como una
gran mezquita, una exposición donde conoces a Al·lâh -
Glorificado y Enaltecido
Sea. Contempla el universo a tu alrededor y hallarás
a Al·lâh -Glorificado Sea- a
tu lado. La vía más corta y rápida para conocer a Al·lâh es el universo. Algunos
piensan que la mezquita es la única vía para ser guiados por el camino recto,
sin embargo, ¡contempla la gran mezquita que es el universo! Si las mezquitas
están cerradas durante un rato, la gran mezquita de Al·lâh nunca se cierra.
Todas las criaturas del universo han sido guiadas. Al·lâh,
Enaltecido y Glorificado, Dice en el Corán lo que podemos traducir como:
“…No hay nada que no Lo glorifique
alabándolo…”, sura Al-Isrâ´ (El
Viaje Nocturno), aleya 44. También Dice:
“Todo lo que hay en los cielos y en la
tierra glorifica a Al·lâh
y Él es el Todopoderoso Invencible, el Sabio”,
sura Al-Hadîd (El Hierro) aleya 1.
Al·lâh te guió mediante
tu instinto y mediante el universo que te rodea. ¿Has contemplado antes el
universo con la intención de conocer a Al·lâh? Al·lâh, Enaltecido y Glorificado
Dice en el Corán lo que podemos traducir como: “Di:
Observad lo que hay en los cielos y en la tierra. Sin embargo a la gente que no
cree no les sirven de nada los signos ni las advertencias”,
sura Yûnos (Jonás), aleya 101.
El tercer medio:
El Qor´ân
(el Corán)
Al·lâh, Enaltecido y
Glorificado, Dice en el Corán lo que podemos traducir como:
“Es
cierto que esta Recitación “el Corán”
guía a la vía más recta…” sura Al-Isrâ´
(El Viaje Nocturno), aleya 9. Cuando los genios
escuchan la aleya que dice: “Hemos
oído un Libro que ha descendido después de Mûsa “Moisés”,
que confirma lo que había antes de él y guía a la verdad y a un camino recto”,
sura Al-Ahqâf (Las Dunas), aleya 30.
Efectivamente, podemos
conocer a Al·lâh a través de Su libro (el
Qor´ân).
Te daré un ejemplo: si visitas la universidad, sentirás la sublimidad del lugar,
sin embargo necesitarás un folleto que te oriente sobre la organización de ese
lugar, que especifique quien es el rector, los profesores, las asignaturas que
ofrece… etc. Al·lâh - Enaltecido y Glorificado Sea- te ha otorgado dos
instrumentos para conocerLe: la capacidad de razonar y la revelación. Mediante
tu razonamiento contemplas el universo que te rodea y así conoces a Al·lâh. Pero
¿cómo vas a saber su método? Pues ese es el papel de la revelación. Al·lâh te
creó dotado de un instinto que te guía hacia el camino recto, luego te dio la
mente, la capacidad de razonar. ¿Observamos la complementariedad entre la mente
y la revelación? Si conoces a Al·lâh a través del universo necesitarás un método
que será un libro (el Qor´ân)
que te guiará por el camino recto. Así ambos instrumentos son complementarios.
¿Cómo puedes decir después de
saber todo esto que Al·lâh no te ha guiado?
El cuarto medio: el
llamamiento al camino recto de Al·lâh
(da'wa).
Al·lâh también te guía a
través de sus criaturas. Al·lâh aconseja a los creyentes diciéndoles que la
mejor recompensa en la tierra es para aquel que llame al camino de Al·lâh.
Escucha lo que dice la aleya: “Y qué mejor palabra que la de aquel que
llama (a los demás) a Al·lâh?", sura Fus·silat
(Expuestos con Claridad), aleya 33.
Después de exponer todo lo
anterior, ¿acaso queda alguna excusa para aquel que está lejos del camino de
Al·lâh y que aún dice que Al·lâh no le ha permitido la guía? Sin embargo, Él te
lo ha permitido antes de que te creara, es decir que ya corre por tus venas como
lo hace el agua cuando rompes el ayuno: “La marca original (Fitra) de
Al·lâh, con la que ha marcado a los hombres al crearlos. No se puede reemplazar
la creación de Al·lâh”, sura Ar·Rûm (de los Romanos),
aleya 30.
El camino ha sido establecido
desde el momento de tu creación, ¿es que no te ha enviado el Sagrado Corán? ¿No
te ha proporcionado gente para que te guiara amablemente a Su camino? Por otro
lado, ¿cómo será esa recompensa si El que Guía te elige a ti para que conduzcas
a la gente hacia ÉL? Entonces, el Día de la Resurrección te presentarás ante Él
con tus pecados pero intercederá por ti el hecho de que guiabas a la gente hacia
Él. ¿Dónde estará tu lugar entonces?
Ibn Al-Qâyem dijo: "Debes
saber que el grado más alto de la servidumbre corresponde al llamamiento al
camino recto de Al·lâh (da'wa), ya que ese mismo puesto corresponde al de todos
los profetas. Ellos son los que conducen a Al·lâh, los más amados por Él, los
más cercanos a Él, los que conducen a El que Guía, Glorificado y Enaltecido
Sea". Si guías a alguien en el mes de Ramadán como agradecimiento a Al·lâh
por las gracias que te ha otorgado, conseguirás que Al·lâh libere tu alma del
infierno: “Si sois agradecidos, os daré aún más...”, sura de
Ibrâhîm, aleya 7. El que Guía pide a sus siervos que guíen a la
gente hacia Él.
El profeta, que los Rezos y la
Paz de Al·lâh sean sobre él, dijo: “Que Al·lâh guíe a través de ti a un solo
hombre es mejor que cualquier cosa sobre que haya salido el sol”. Al·lâh,
Glorificado Sea, ha puesto a nuestro servicio todos estos medios para que en el
Día de la Resurrección nadie tenga la excusa de que no le llegó ningún tipo de
guía. Ni siquiera Fira'ûn (Faraón): Al·lâh ordenó a nuestro señor Mûsâ
(Moisés) que lo llamara al camino recto de Al·lâh con cordialidad.
Hay un hadîz del
profeta que dice: “Quien conduzca al bien tendrá la misma recompensa que el
que lo hizo”. Es decir, si una persona es guiada al camino de Al·lâh por
medio de ti, todas sus buenas acciones se pondrán sobre tu balanza en el Día de
la Resurrección.
¿Hemos visto como El que Guía
conduce a la gente hacia Él?
Les conduce a través de su
instinto natural con el que han sido creados, a través del Sagrado Corán, a
través del universo, a través de la gente... y también a través de Sus obras en
ti.
El quinto medio: a través de
Sus obras en ti
Si remontáramos nuestra memoria al
pasado y recordáramos como fue el comienzo de la guía de cada uno de nosotros,
como fue el comienzo del compromiso con la oración de cada uno, como fue la
primera peregrinación menor ('omra) que hizo cada uno, encontraremos que
todas y cada una de Sus obras en ti son realmente guías. Por lo tanto, el que
está lejos del camino de Al·lâh debería avergonzarse de sí mismo porque Él nos
está continua y constantemente indicando Su camino. Si te pones en Sus manos y
le pides la guía, Él te guiará, pero primero empieza por quitar el polvo de tu
corazón: “¡Pero no! Lo que han adquirido se ha apoderado de sus
corazones”, sura Al-Mutaffifîn (Los Defraudadores),
aleya 14. Debido a la acumulación de faltas el corazón se
queda ciego: “Tú no puedes guiar a los ciegos sacándolos de su
extravío...”, sura Ar·Rûm (de los Romanos),
aleya 53.
También me dirijo a la persona
religiosa… ¡No te dejará El que Guía! Encontrarás señales inmediatas, y tu
instinto natural te dará firmeza para seguir. El que Guía no abandona a nadie.
El que ha guiado a las otras criaturas, ¿cómo iba a abandonarte a ti si insistes
en suplicarle la guía?: ¨ Y a los que siguen la guía les aumenta en guía
¨. “Sura de Mohammad : Aleya 17”
A quien no medita observando
el universo, no encuentra a quien le guíe, no lee El Corán, y está muy alejado
de su propio instinto natural, le daré algunos ejemplos para que se dé cuenta de
que El que Guía, Glorificado y Enaltecido Sea, le ha ofrecido la guía:
*(Primer ejemplo): Uno de los
compañeros del profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, dijo a
propósito de 'Omar Ibn Al-Jattâb: "Juro por Al·lâh que 'Omar no
entrará en el Islam hasta que lo haga el burro de Al-Jattâb".
¿Ves como la guía viene de forma graduada?
Nuestro señor 'Omar recordaba
la historia de su guía siendo ya musulmán, decía: "Yo era durísimo con los
musulmanes, y torturaba a mi sirvienta musulmana, que se mantenía asombrosamente
firme en su religión, y me decía: "¿Ves como Al·lâh ha hecho que te
canses y me ha dado a mí firmeza?". En aquel momento sentí algo. Más tarde,
oí que el Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, oraba por mí
diciendo: "Oh, Al·lâh, eleva el rango del Islam con uno de los dos 'Omar".
Aquello también me hizo sentir algo. Una noche estuve bebiendo vino hasta la
madrugada, luego me fui en busca de alguien que bebiera conmigo, pero no
encontré a nadie. Entonces, decidí ir a buscar a fulano Al-jammâr
–uno que vendía vino-, pero tampoco lo encontré. Entonces, me pregunté: "¿Adónde
voy?". Luego, sentí un enorme deseo de ir a la Ka'aba. Fuí y me encontré
al profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, rezando allí solo.
Me acerqué a él sin que me viera y decidí escuchar lo que decía. El Profeta
(SAAWS) estaba leyendo el Corán. Escuchar la lectura del Corán me conmovió, pero
dije para mis adentros: "es un adivino". El profeta (SAAWS) pronunció en ese
momento la aleya: "Ni es la palabra de un adivino", sura de
Al-Hâqqa, La Verdad Indefectible, aleya 42. 'Omar cuenta que se estremeció.
Luego, dijo para sí que era un poeta, y el Profeta pronunció esta aleya:
"y no la palabra de un poeta", sura de La Verdad Indefectible, aleya 41.
Ese día, el Islam entró en su corazón.
Cuando hacemos da'wa
con palabras duras, Satanás hace que aquél a quien queremos guiar se niegue a
escuchar. Sin embargo, conducir a la gente a que haga el bien mediante un
carácter afable y con calma siempre da buen resultado.
*(Segundo ejemplo): A veces
Al·lâh, El que Guía, Glorificado Sea, te guía con una señal: Abdul·lâh Ibn
Maso'ûd pasó por un lugar en el que algunos hombres estaban reunidos bebiendo
vino. Entonces, oyó la voz de uno de ellos mientras cantaba y dijo a su
acompañante: "¡Qué voz tan bonita... si recitase el Corán!". El
hombre se enteró de lo que había dicho Ibn Maso'ûd y dijo: "¡Por Al·lâh! Eso ha
sido una señal que Al·lâh me ha enviado". Entonces, fue a buscar a Ibn Maso'ûd y
le dijo: "¿Me permite acompañarle y aprender el Corán? Y se convirtió en uno de
los que enseñaban el Corán a la gente, a través de Ibn Maso'ûd.
*(Tercer ejemplo): Al·lâh quiere que
entres en el paraíso. A veces te guía hacia el buen camino con una palabra. Una
vez, uno de los incrédulos fue a La Meca, y eso antes de la hégira del profeta,
que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él. Enseguida, la gente de Qoraysh
le advirtieron de que no se acercara a él porque -¡pedimos protección a Al·lâh!-
estaba tocado por los demonios. Ese hombre, por otro lado, era un curandero que
se dedicaba a curar a los poseídos por el demonio. Así, decidió acercarse al
profeta (SAAWS) con la intención de curarle. Cuando se encontró con el profeta
(SAAWS) le dijo:
- Cuéntame qué te ocurre,
hijo. Me dedico a curar a la gente poseída por el demonio, y me han contado que
tú eres uno de ellos.
(Observad la amabilidad con la que el profeta (SAAWS) le hace da'wa)
El
profeta le contestó:
- Sí. Ahora escucha lo que voy
a decirte:
Las alabanzas son
para Al·lâh; Le alabamos y en Él buscamos ayuda, a Él pedimos la guía y pedimos
Su perdón; En Él buscamos refugio del mal de nuestras almas y de
nuestras malas acciones
A quien Al·lâh
guía nadie podrá desviarlo y a quien desvía, nadie podrá
guiarlo.
Al oír esto, dijo el hombre:
-¡Repite lo que acabas de
decirme, por favor!".
Entonces, el profeta se lo
volvió a repetir. Y el hombre volvió a decir: "¡repite lo que acabas de decirme,
por favor!". Entonces, el profeta se lo volvió a repetir. Luego, el hombre le
preguntó:
-¿Qué religión es ésta?
- El Islam.
- ¿Qué ordena a sus
seguidores?
- Que establezcan el salât
(la oración)
y que mantengan los vínculos familiares.
- ¿Qué hay que hacer para
convertirse a esta religión?
- Atestiguar que No hay más
dios que Al·lâh y Mohammad es Su Mensajero.
- ¡Atestiguo que No hay más
dios que Al·lâh y Mohammad es Su Mensajero!
A
veces Al·lâh te guía hacia el buen camino con una ru'ya sâliha
(sueño verdadero en el que Al·lâh te advierte de algo o bien te da una buena
nueva), con una situación que te molesta, o bien hace que sufras una aflicción
para que te vuelvas a Él. A veces te guía así, a no ser que seas un testarudo y
no quieras entender la señal.
*(Cuarto ejemplo): 'Omair Ibn Wahb aborrecía a los musulmanes, por eso 'Omar
Ibn Al- Jattâb solía decir: "Prefiero a un cerdo antes que a 'Omair Ibn
Wahb". Una vez, después de la batalla de Uhud, 'Omair Ibn Wahb estaba
charlando con Safwân Ibn Al-Mu'attel en La Meca, diciéndole que a no ser
por las deudas que tenía y porque tenía muchos hijos, hubiera matado al profeta
(SAAWS) con la misma espada envenenada que tenía en la mano. Safwân Ibn
Al-Mu'attel al escucharle le animó a llevar a cabo ese plan y le prometió que él
mismo se encargaría en persona de sus hijos y pagaría sus deudas, pero que
matara al profeta (SAAWS).
Así pues, se dirigió a Medina con la espada envenenada. Cuando 'Omar Ibn Al-Jattâb
lo divisó se precipitó hacia él y dijo: "Este no viene aquí a hacer nada bueno".
Entonces, el mensajero de Al·lâh (SAAWS) dijo: "Suéltalo 'Omar". Luego añadió:
-
¡'Omair, ven! ¿qué quieres?
-
Vengo a buscar a mi hermano, a quien capturasteis en la batalla de Badr.
-
El Profeta (SAAWS) sonrió y dijo: ¿Realmente has venido a eso 'Omair?
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Sí.
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'Omair, di la verdad.
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Sí.
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No estás diciendo la verdad. Te reuniste a solas con Safwân Ibn Al-Mu'attel y
dijiste: "Si no tuviera deudas que pagar ni hijos mataría a Mohammad". Y él te
contestó: "Tus hijos son mis hijos y tu deuda es mía".
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'Omair le dijo: "Atestiguo que tú eres el mensajero de Al·lâh".
'Omar comentó en una ocasión: "Antes de que abrazara el Islam, prefería a un
cerdo antes que a él, sin embargo ahora le prefiero a algunos de mis hijos.
Al·lâh es El Que Guía, El Que
Guía, El Que Guía… ¿No os ha impresionado todo esto? Recurrid a El que Guía. Él
es Quien os prepara el camino. Es un mensaje a todos los religiosos
practicantes, cuánto más aumente tu sometimiento a él,
más te guiará al camino recto. Cuánto más aumentes los actos de adoración, más
te acercará a Él. Si efectúas más rezos voluntarios por la noche, te hará
sentir la dulzura de la fe. Cada vez que intentas acercarte más a Él, Al·lâh te
acercará a Él.
Al·lâh, Enaltecido y Glorificado Dice lo que podemos traducir como:
"Nosotros vamos a contarte su historia con la verdad: Eran unos jóvenes que
creían en su Señor y los habíamos acrecentado en guía.", (Sura de Al-Kahf
(La Caverna), aleya 13.)
Realizad más actos de
adoración en el mes de Ramadán: rezos voluntarios nocturnos, recitación de El
Corán… etc. Al·lâh os concederá más guía al camino recto.
Dirijo mis palabras a los que
están lejos de Al·lâh diciéndoles: Acercaos a Él, pues nunca os abandonará. Y
digo a los que buscan la inmensa retribución de Al∙lâh: Llamad a la gente hacia
El que Guía con amabilidad.
¿Por qué "Guíanos
por el camino recto”?
(Sura de Al-Fâtiha (La sura que abre el Libro),
aleya 6.
Si viajas a través del desierto con un guía y te dirige por un camino retorcido
y tortuoso, seguro que acabarás agotado. ¿Por qué Al∙lâh siempre dice “recto”
cada vez que menciona “el camino”? Porque el camino recto es fácil, libre de
tortuosidad y de complicación. Es el camino de Al∙lâh, El Que Guía.
Observa su belleza y su sencillez… Si sigues Su camino, marcharás a la par de
todo el universo, que glorifica a Al∙lâh. Sin embargo, si marchas en sentido
contrario, chocarás con el universo y, entonces, estarás agotado.
¿Entiendes ahora por qué el profeta, que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre
él, al ver la luna, la miraba y decía sonriendo: “Mi Señor y tu Señor es Al∙lâh,
El Dios del bien y de la guía”?
De todos es conocido que la línea recta que enlaza entre dos puntos es la más
corta. Así es el camino recto, un camino cercano y sencillo por el que
ciertamente llegarás al objetivo.
Por eso, una vez en que el profeta, que
los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él, estaba sentado con sus compañeros,
trazó un dibujo sobre la arena. Los compañeros explican: “El profeta se sentó
con nosotros, trazó una línea recta en la arena y, a su lado, varias líneas
retorcidas y nos dijo: “Este
es el camino recto de Al∙lâh y las otras líneas representan los caminos del
extravío, a la cabeza de cada uno hay un demonio que llama a la gente a que
entre él".
¿Entendéis ahora por qué el
eje de la sura de Al-Fatiha (La que Abre el Libro) es
“El camino recto”? Comienza alabando a Al∙lâh, Enaltecido y
Glorificado Sea, para luego suplicarle la guía al camino recto.
¿Cuáles son las peculiaridades
del camino recto?
Al·lâh, Enaltecido y Glorificado, Dice en el Corán lo que podemos traducir como:
"el camino de los que has favorecido, no el de los que son motivo de ira, ni el
de los extraviados." Sura de Al-Fâtiha (La sura que
abre el Libro), aleya 7.
Así pues, al repetir esta aleya en tu oración, recuerdas al profeta, que los
Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él, a Abû Bakr , a ‘Omar, a los profetas
Ibrâhîm (Abraham) y Nûh (Noé) y a los hombres buenos en tu vida.
Hay un hadîz (dicho del profeta) muy bonito, en el que el profeta
(SAAWS) describe los medios que te llevan a la guía:
El profeta, que los Rezos y la Paz de
Al∙lâh sean sobre él, dice:
“Al∙lâh nos ha dado un ejemplo: el camino recto está delimitado a ambos lados
por un muro. En cada uno de ambos muros existe una serie de puertas abiertas,
cada una de las puertas se halla oculta tras una cortina corrida. A la cabeza
del camino recto hay un exhortador que dice: "¡gente! éste es el camino,
seguidlo, pues es un camino recto”. En el camino hay otro exhortador que, cada
vez que una persona pretende entrar por una de las puertas le dice: "No la
abras, porque si la abres entrarás".
El
profeta luego aclara: “El
camino recto es el camino de Al∙lâh que es el Islam. El exhortador situado a la
cabeza del camino es el Libro de Al∙lâh, que guía hacia este camino. Las puertas
son las prohibiciones de Al·lâh. Y el exhortador que nos aconseja dentro el
camino es la naturaleza innata aconsejadora que Al∙lâh puso dentro de la
conciencia de cada musulmán.”
Que no se te ocurra abrir una de esas puertas, porque caerías. Mantente firme en
el camino recto de Al∙lâh y en la guía que has alcanzado en el mes de Ramadán.
Todos hemos atestiguado que hemos conocido a Al·lâh, así que ten mucho cuidado
después de todo eso para no caerte en el camino (sirât).
Que no se te ocurra correr una de las cortinas, porque hallarías detrás una
puerta que te haría caer en el infierno. Tu conciencia es tu consejera que te
advierte de que puedes caer si abres alguna de esas puertas.
Ejemplos de esas puertas:
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La puerta del adulterio: Se nos presenta engañosamente como el arte de
seducir y enamorarse.
*La
puerta del dinero ilícito: Se nos presenta falsamente como astucia y
habilidad.
*La
puerta de las drogas -cuya cortina es de color negro: Se nos presenta como
"sé un hombre y pruébalo".
*La
puerta de la desnudez y descubrimiento de las partes privadas del cuerpo: Se
nos presenta bajo el nombre "moda".
Por último, el camino recto de la vida mundanal, es el mismo camino recto que
tendremos que atravesar el Día del Levantamiento. Un solo camino que se extiende
desde la vida del mundo hasta el Día del Levantamiento.
El profeta, que los Rezos y la Paz de
Al·lâh sean sobre él, dice:
“Hay quien atravesará el camino recto como un parpadeo, otro como el viento, un
tercero como el que monta un caballo, otro gateando, otro arrastrándose por el
suelo, y otro rozando los cuchillos del camino, y colgándose de ellos.
Este camino recto es más fino que un cabello y más afilado que la espada, debajo
de él está el infierno y además es oscuro.
Si deseas pasar a través de él en el tiempo de un parpadeo, sigue el camino
recto en esta vida mundanal como te ha ordenado Al∙lâh, El Que Guía.
Aquel que no lo sigue en la vida mundanal, caerá por ello en la Última Vida
descendiendo en el Infierno durante setenta años.
Que la Paz, la Misericordia y
las Bendiciones de Al·lâh sean con vosotros.
Equipo de Dar Altarÿama-El convoy español
Al∙lâh=
significa Dios. Es el Nombre Más Grande que ostenta el Único Creador que
posee todos los atributos propios de la divinidad, tal como fue revelado
en el Qor´ân.
(SAAWS): Sal·la
Al·lâhu Alayhi Wa Sal·lam: Los Rezos y la
Paz de Al∙lâh sean sobre él, que es explicada por los ulemas como sigue:
Sal·la Al·lâhu Alayhi: significa que le cubra con su
misericordia…El motivo de traducirlo literalmente es porque estas
palabras son repetidas por los musulmanes de todo el mundo, siguiendo el
precepto divino de decir esta expresión siempre que se mencione al
Profeta, en la llamada a la oración (Al Âdhân) o en cualquier
circunstancia, como veneración concedida por Al·lâh a Su último
Mensajero, que ha sido enviado a toda la humanidad. Wa sal·lam:
significa: y derrame Su Paz sobre él.