Episodio 43
La serie de las
virtudes morales
Hacer el bien
HACER EL BIEN:
Busco refugio en Al∙lâh,
El Sublime, contra el maldito Satanás.
En el nombre de Al∙lâh,
El Más Compasivo, El Muy Misericordioso.
La alabanza es para
Al·lâh, lo alabamos y en Él buscamos ayuda y pedimos Su perdón; y en Él buscamos
refugio del mal de nuestras almas y de nuestras malas acciones; A quien Al·lâh
guía nadie podrá desviarlo y a quien desvía, nadie podrá guiarlo.
Al·lâh, Ensalzado y
Glorificado Sea, Dice: “Cierto
que Al·lâh no cambia lo que una gente tiene hasta que ellos no han cambiado lo
que hay en sí mismos”,
sura del Trueno, aleya 12. ¿Realmente, hemos tomado la determinación y hemos
intentado cambiar según acordamos en la lección anterior? ¿Hemos adquirido la
virtud moral llamada “humildad” y la hemos aplicado con los pobres y los
desvalidos?… Al·lâh nos dice “empezad y procurad cambiar” y después, ya veréis
lo que Al·lâh es capaz de hacer con vosotros.
Hay gente que piensa
que construir presas, crear empresas, excavar canales y ríos son las tareas que
requieren un mayor esfuerzo para poder llevar a cabo…pero no es cierto. Lo más
difícil de conseguir en el mundo y lo que requiere un mayor esfuerzo y
sacrificio es construir el interior de un ser humano. Es decir, erigir un
individuo que por sus virtudes morales pueda ser una persona ejemplar en la
sociedad.
No es difícil aprender
cómo realizar la oración, ni tampoco cómo ayunar, ni cómo hacer el Hayy
(peregrinación)… Lo más difícil es que corrijas tu alma y la purifiques. Al·lâh,
Ensalzado y Alabado Sea, Dice en la aleya 9 de la sura de "El Sol": “Habrá triunfado el
que la purifique y habrá perdido quien la lleve al extravío”. Realmente, eso es lo
más difícil de conseguir.
Nuestro señor Omar Ibn
Abdulaziz tomó las riendas de la nación muchos siglos atrás, en una época en la
que en las filas de los musulmanes había desarreglos. Cuando se convirtió en el
califa de los musulmanes, dijo: « Estoy intentando arreglar algo que sólo Al·lâh
me puede ayudar a conseguir ». ¡Oh, Omar Ibn Adbulaziz!, ven y mira el estado
actual de la nación, y lo que necesita para poder sanar.
Por eso, nosotros
intentamos reparar nuestras almas juntos y no venimos a escuchar la lección sólo
como entretenimiento y para pasar el tiempo. ¡Hermanos!, nuestro profeta –que
los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él- empezó con sus compañeros en la
época del oscurantismo preislámico, y se esforzó en formar una nación virtuosa,
y lo consiguió, en sólo 25años. Después, esa misma nación dirigió el mundo
entero. Era gente que anteriormente adoraba los ídolos y comía cadáveres, pero
les enseñó a mejorar tanto su moralidad como su adoración, y les educó, y se
convirtieron en una nación que aplicó el Islam en toda la tierra y triunfó. Por
lo tanto, no es difícil que cambiéis y seáis virtuosos.
Vamos a comenzar a
explicar un valor moral que ha desaparecido entre los musulmanes y se ha vuelto
extraño en tierra del Islam, ya que son escasos los musulmanes que lo poseen,
mientras que en Occidente lo han adoptado con éxito. Se trata de la virtud de
Hacer bien las cosas. Yo sé que muchos no entenderán ni valorarán la
importancia de esta virtud moral hasta que hayamos acabado su estudio.
¿Qué
significa Hacer el bien o Hacer bien las cosas ?
Hacer el bien consiste
sencillamente en perfeccionar todo aquello que haces… Pero ¿eso es una virtud
moral? Efectivamente, es una de las virtudes morales más importantes en el
Islam. El profeta –que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él- dice: « Al·lâh
ama a quien perfecciona sus obras ».
Observa las aleyas del
Corán que hablan sobre el mérito de los bienhechores en todos los asuntos y no
sólo en la adoración.
-
Al·lâh,
Ensalzado y Alabado, Sea Dice: “y
que refrenan la ira y perdonan a los hombres, pues Al·lâh ama a quienes
hacen el bien”,
Sura La famila de Imrán", aleya134.
-
Al·lâh,
Glorificado y Enaltecido, Sea Dice también: “Es
verdad que la misericordia de Al·lâh está próxima a los bienhechores”, Sura
de Al-A’raf, aleya 56.
Es decir, que la
misericordia de Al·lâh está cerca de aquel que perfecciona todo lo que hace.
-
Al·lâh,
Glorificado y Enaltecido sea, Dice: “Y sé paciente, pues en verdad
Al·lâh no deja que se pierda la recompensa de los que hacen el bien”, Hud,
115.
-
Al·lâh,
Glorificado y Enaltecido Sea, Dice: “Es
cierto que Al·lâh está con los que Le temen y con los que hacen el bien”, Sura de la Abeja, aleya 128. Es decir que Al·lâh está con los
bienhechores y éstos alcanzan el mismo nivel que los que temen a Al·lâh.
-
Al·lâh,
Glorificado y Enaltecido Sea, Dice: “A
quienes perseveran en hacer el bien les aguarda el supremo bien, y más”,
Yunus, 26. Y este "más" quiere decir ver a Al·lâh, Ensalzado y Alabado Sea,
en la otra vida. Albricias para los bienhechores de que verán a Al·lâh,
Ensalzado y Alabado Sea. ¿Os dais cuenta ahora del valor de esta virtud
moral, perdida entre la gente?
-
El
profeta –que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él- dijo: “Ciertamente
Al·lâh prescribió la beneficencia en todos los asuntos”. La palabra
“prescribió” significa que Al·lâh te Pide y Ordena que seas bienhechor
en todo, tanto en lo menos insignificante como en aquello de mayor
importancia.
“Ciertamente Al·lâh
prescribió la beneficencia en todos los asuntos, así pues si matáis, matad
bien; Si degolláis, degollad bien; Que cada uno afile su cuchillo y no haga
sufrir a lo que sacrifica”.
¿Habéis
visto el ejemplo que escogió el profeta? Imagínate que vas a degollar un pollo.
Puedes pensar que no hace falta ser bienhechor para degollar, pero incluso en el
momento en el que vas a acabar con la vida de ese pollo, se te pide que seas
bienhechor. El hadiz menciona que seas bienhechor en lo último que se te
ocurriría aplicar la beneficencia –matar o degollar-, por tanto en cualquier
otra acción debes ser bienhechor con más razón.
Y la frase "Que
cada uno afile su cuchillo", es una evidencia de que no basta con tener
buena intención sino que tenemos que realizar los pasos adecuados para
conseguirlo, debemos utilizar las herramientas de la beneficencia. Si quieres
ser bienhechor mientras matas o degollas, reflexiona sobre qué pasos son los
mejores para conseguir actuar con beneficencia (afilar el cuchillo).
Lo mismo por
ejemplo cuando vas a repasar tus lecciones, debes escoger el momento y el lugar
adecuados para ello.
¿Se entiende ahora
mejor el significado de Hacer el bien?
Observa cómo Al·lâh,
Ensalzado y Alabado Sea, ha sido bienhechor con nosotros. Vamos ahora a explicar
con detalle uno de los atributos de Al·lâh, Ensalzado y Alabado Sea, para
aprender de ello y aplicarlo en nuestro comportamiento.
Al·lâh, Glorificado y
Enaltecido Sea, Dice: “Aquel
que todo lo que ha creado lo ha hecho bien”, Sura de La
Postración, aleya 6.
¿Ves alguna falta en la creación de Al·lâh, Ensalzado Sea?... No la vas a
encontrar.
Al·lâh, Glorificado y
Enaltecido Sea, Dice en la descripción de los cielos, en la sura de Al Hiyr,
aleya 16: " Hemos colocado
constelaciones en el cielo y las hemos hecho hermosas para los que las miran”.
Y en la sura de La
Soberanía, aleya 3: “El que creó siete cielos,
uno sobre el otro. No verás en la creación del Misericordioso ninguna imperfección.
Vuelve la vista: ¿Ves algún fallo?”.
En esta aleya,
Al·lâh describe el cielo y te pide que vuelvas la vista y mires. ¿Verás algún
fallo?
Al·lâh hubiera podido
perfectamente hacer que cuando amanece y en la puesta de sol sólo viéramos dos
colores: blanco y negro. Sin embargo, deléitate observando la amplia gama de
colores que aparecen en esos momentos. Observa la Beneficencia en la
creación…Al·lâh es El Creador sin precedente de los cielos y de la tierra.
Mírate a ti mismo.
Al·lâh, Glorificado y Enaltecido Sea, Dice: “Que
en verdad creamos al hombre en la mejor armonía”, Sura de Los Higos, aleya
4. Es decir, “Te he creado del modo más perfecto”. Mira los ojos y como están
dispuestos, mira tu lengua, mira tu cuerpo… Mira la fauna, cómo perfeccionó su
creación con la diversidad de especies. “Aquel que todo lo que ha creado lo
ha hecho bien”. Aprended de Al·lâh y embelleceos con esta virtud moral.
Al·lâh, Glorificado y
Enaltecido Sea, Dice en la Sura de El perdonador, aleya 6:
“Y os ha dado forma haciendo que fuera la mejor”. De
esta aleya podemos aprender el significado que refleja la aleya 77 de la Sura
del Relato: "y
haz el bien igual que Al·lâh lo hace contigo”.
Al·lâh,
Glorificado y Enaltecido Sea, Dice en la Sura de Los grupos, aleya 23: “Al·lâh
ha hecho decender el mejor de los relatos: un libro homogéneo, reiterativo”.
Es decir que Al·lâh ha
creado el universo de una manera perfecta, también ha sido benefactor contigo, y
ha perfeccionado la Escritura Divina enviada a ti haciendo descender el mejor
relato.
Ejemplos de la Beneficencia en nuestra vida:
1- Perfeccionar
nuestros actos de adoración:
Rezar es un acto de
adoración, pero perfeccionar tu oración es una virtud moral (establecer el salat
lo más perfectamente posible). ¿Ves cómo las virtudes morales están
relacionadas con el culto a Al·lâh?
¿Cómo puedes ser
bienhechor en tu adoración?
El Arcángel Gabriel
vino al profeta –que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él- y le dijo: « ¡Muhammad,
infórmame sobre el Islam! ». Contestó: « Consiste en testificar que no hay más
divinidad que Al·lâh y que Muhammad es el profeta de Al·lâh, en establecer el
Salat (la oración), en pagar el azaque (cierto porcentaje de dinero
que obligatoriamente hay que dar a los pobres anualmente), en ayunar el mes de
Ramadán, y en hacer el hayy (la peregrinación mayor), siempre y cuando
puedas permitírtelo ».
Entonces, Gabriel le
volvió a inquirir: « Infórmame pues sobre la fe ». Le contestó: « Consiste en
creer en Al·lâh, en sus ángeles, en sus escrituras divinas, en sus profetas, en
el Día del Juicio Final y en el destino, ya sea bueno o malo”.
Gabriel
insistió: « háblame sobre hacer el bien ». Le contestó: « consiste en adorar a
Al·lâh como si Le vieras, porque aunque tú no puedes verLe, ciertamente Él te
ve »
¿Puedes hacer el
bien de tal forma? ¿Puedes rezar dos prosternaciones para Al·lâh sintiendo
que Él te mira, y tú Le miras? Te invito a probarlo. ¿Por qué no lo hacemos y
saboreamos su dulzura? Probemos adorar a Al·lâh como si Le viéramos. Es verdad
que no podemos verLe, sin embargo podemos esforzarnos en sentir su vigilancia
minuciosa en cada paso que damos y no solamente en la oración. Debes saber que
Al·lâh, Ensalzado y Alabado Sea, nos ve en cada momento de nuestra vida, en cada
movimiento que hacemos o estando parados, o ahora en este momento en que estoy
riendo… Al·lâh lo sabe… Cuando charlo con mi amigo, cuando entro mi habitación
para acostarme… En ese momento Al·lâh tomará mi alma. ¿Puedes ser un benefactor
a lo largo de todo el día?
2-
Hacer el bien a los padres
Al·lâh, Alabado Sea, Dice: “y que hagáis el
bien a vuestros padres”, Sura del Viaje Nocturno, aleya
23.
Un hombre se acercó al
profeta –que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él-, y le dijo "¡Mensajero
de Al·lâh!, te hago un juramento de fidelidad conforme haré La Hijra
(emigración) y el Jihad (La lucha en el camino Al·lâh). El profeta le
preguntó: "¿Alguno de tus padres está vivo?". El hombre contestó: "Sí, los dos".
El profeta le dijo: "¿Buscas la recompensa de Al·lâh?". El hombre
dijo: "Efectivamente, mensajero de Al·lâh". El profeta le dijo: " Entonces
vuelve con tus padres y acompáñales haciéndoles el bien".
¿Puedes hacer el
bien a tus padres con la intención de conseguir una retribución divina?
Hermanos míos, la virtud
moral de hacer el bien no tiene ni límites ni fin, cada vez que eres más
bienhechor y que aplicas
esta virtud en todo lo que haces, conseguirás más grados ante Al·lâh, y, no
estás obligado a hacer algo específico. Cuando Al·lâh Dice: “y
haced el bien a vuestros padres”,
no te da más detalles sino que te deja la libertad de hacer el bien dentro de tu
capacidad o voluntad.
Muéstrame pues, cómo
mirarás a tus padres, cómo será el tono de tu voz cuando hables con ellos, qué
cara pondrás cuando preguntes a tu madre: "¿Necesitas algo, mamá?". Fíjate que
no te estoy enseñando un determinado discurso respetuoso y cariñoso con ellos,
sino que te hablo de tu capacidad de hacer el bien con ellos en el
sentido amplio del término, que se encarne en tu tono de voz, en tus
expresiones de cara, en besar sus manos, de lo que hemos hablado antes en la
virtud moral de la Humildad.
3-
Hacer el bien a las hijas:
El profeta –que los
Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él- dice: "Todo aquel que tiene dos hijas
o dos hermanas y les acompaña haciéndoles bien, tendrá asegurada su entrada en
el Paraíso”.
¿Cómo hacer
el bien a las hijas? Pues en la manera de tratarles, de aconsejarles, y de
ayudarles a obedecer a Al·lâh…Toma como ejemplo al profeta –que los Rezos y la
Paz de Al·lâh sean sobre él- en su beneficencia con su hija Fátima, que
Al·lâh esté complacido con ella: Cada vez que ella venía a verle, el profeta se
levantaba para recibirla y besaba su frente. Observa que en este caso es el
padre el que trata bien a su hija, ¿Cuántos padres se comportan así con sus
hijas?
Cuando la señora Fátima
se casó con el señor Alí, se fueron a vivir lejos de la casa y la mezquita del
profeta. Por eso, el profeta fue a ver a un hombre que vivía al lado de la
mezquita y le dijo: « No soporto más vivir separado de Fátima, ¿Me permites
comprar tu casa para que Ali y Fatima vivan junto a mí? » El hombre le
contestó: « Profeta de Al·lâh, ofrezco mi alma y mi casa por Al·lâh”. Por eso
cualquiera que entre en el Rawda (en de la Mezquita del Profeta, en Medina)
encontrará la casa de la señora Fátima pegada a la del profeta –que los Rezos y
la Paz de Al·lâh sean sobre él-.
Y hoy, en el siglo XX,
¿qué puedes hacer para ser benefactor con tus hijas?
Te aconsejo que
entables una fuerte amistad con ellas, para que no te escondan nada.
Desafortunadamente, hoy en día muchas de ellas son traicionadas en nombre del
amor. Escúchala y ten paciencia con ella. Pienso que ésta es la mejor manera
de ser bienhechor en ésta época tan difícil en que vivimos.
4-
Perfeccionar el saludo:
Al·lâh, Glorificado y
Enaltecido sea, Dice: “Si
os saludan con un saludo, corresponded con uno aún mejor o con otro igual,
ciertamente Al·lâh lleva cuenta de todas las cosas”,
Sura de Las Mujeres, aleya 86.
Incluso para saludar, se
te pide que seas benefactor. Si alguien te extiende la mano, pues tú también
debes extenderle la tuya; Y si te sonríe, devuélvele una sonrisa aún más
amable.
5- Ser benefactor
en las polémicas:
Pues sí, incluso cuando
hay diferentes puntos de vista. Al·lâh, Glorificado y Enaltecido Sea, Dice: “Llama
al camino de tu Señor por medio de la Sabiduría, la buena exhortación y
convenciéndoles de la mejor manera, verdaderamente tu Señor conoce a quien se
extravía de Su camino y conoce a los guiados”. Sura de La Abeja,
aleya 125.
¿Cómo es eso? ¿Qué
quiere decir?
Si alguien tuviera una
opinión opuesta a la tuya… ¿qué le dirías? ¿Le dirías: “¿Pero que tonterías
estás diciendo?” o “No, no estoy de acuerdo contigo”? En esta situación, ¿cómo
puedes ser bienhechor con él?
Puedes contestarle
diciéndole: "Realmente, lo que usted dice es muy interesante, pero yo tengo otro
punto de vista que me gustaría exponerle”.
Observa la sabiduría del
profeta para discutir de la forma más amable.
Un día, Otba Ibn-Rabia
se acercó a él y le dijo: « Hijo de mi hermano, he venido para hacerte unas
propuestas ». El profeta le contestó: « Padre de Walid, dime, pues te escucho ».
Entonces, le propuso toda clase de insolencias: riquezas, que se casara con la
joven más bella de la tribu de « Quraish », honorarlo y atribuirle una posición
elevada, curarle -en caso de que estuviera enfermo-… Todo ello con el fin de que
abandonara la cuestión de la profecía y el llamamiento al Islam. Entonces, el
profeta le contestó: “¿Has acabado, padre de Walid?» Le dijo: « Sí, he
acabado ». Entonces, le contestó: « Pues ahora, escúchame… »
¿Has visto cómo se
pueden tener diferentes puntos de vista con beneficencia, es decir, sin ponerse
nerviosos? Se suele reprochar a las personas religiosas, que cuando una persona
viene hablando de una manera determinada de la religión y de las personas
religiosas, contestan con enfado y con ira, y nunca razonan los asuntos
serenamente. Ojalá aprendiéramos del profeta…Ojalá nuestros canales satélites
aprendieran a discutir los asuntos de la forma más amable cumpliendo con las
normas del discurso.
6- La
beneficencia en la manera de hablar:
Consiste en que escojas
las palabras más amables cuando hablas. ¿Puedes decir a tu madre cuando sales de
casa “¿Te apetecería que te trajera algo en especial, mamá?”, en vez de decirle
a secas: “¿Quieres algo?” Realmente, ser amable a la hora de escoger el tono de
voz y las palabras no te costará absolutamente nada.
Observa el ejemplo del
profeta –que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él- eligiendo siempre las
palabras amables. Había un beduino llamado « Zaher » que causaba repulsión entre
la gente, y era de carácter duro debido a que vivía aislado y no trataba mucho
con la gente. Por ese motivo, a los compañeros del profeta no les gustaba tener
mucho trato con él y lo evitaban todos. Sin embargo, el profeta –que los Rezos y
la Paz de Al·lâh sean sobre él-, lo trataba con mucha delicadeza, y buscaba su
cariño. Un día, el profeta se fue al mercado y vio que Zaher estaba allí sólo
y apartado de todos los compañeros, nadie estaba junto a él. Entonces, lo que
hizo el profeta es venirle por detrás y abrazarlo; entonces, Zaher, que tenía
una personalidad muy dura dijo molesto: « ¿Quién es?... Déjame.” El narrador
cuenta: Entonces, el profeta le soltó y se quedó tras él con los brazos
abiertos. Así, cuando Zaher se giró, encontró al profeta con los brazos
abiertos. Dijo: "Nunca nada me ha hecho tan feliz como sentirme pegado al cuerpo
del profeta –que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él. El profeta cogió
entonces mi mano y empezó a decir en medio del mercado: "¿Quién compra este
siervo?, ¿quién compra este siervo?" Zaher respondió: "Harías una mala venta
conmigo, profeta de Al·lâh, pues nadie me quiere”. El profeta le dijo: " Sin
embargo, eres muy valioso para Al·lâh”.
¿Observáis la amabilidad
de sus palabras? Para la gente no tienes ningún valor, sin embargo vales mucho
para Al·lâh.
Entonces, ¿Cuáles son
las mejores palabras? Las mejores palabras son las que llaman al camino de
Al·lâh.
Al·lâh, Glorificado y
Enaltecido Sea, Dice en la aleya 33, de la sura “Se han expresado con claridad”:
“y ¿qué
mejor palabra que la de aquel que llama a Al·lâh, obra con rectitud, y dice "en
verdad, soy de los que se han sometido a Al·lâh?”
Pues, si quieres hablar
con beneficencia, siempre intenta hablar de la religión, y del Islam.
6- La
beneficencia en el matrimonio:
Al·lâh, Glorificado y
Enaltecido Sea, Dice en la Sura de Las mujeres, aleya 19: “convivid
con ellas según lo reconocido”.
Los sabios interpretan esta aleya diciendo: no se nos pide que las tratemos
según lo reconocido cuando nos hacen bien solamente, sino también cuando tu
esposa no te trata bien, tú debes hacerlo.
En primer lugar,
cualquier hombre que desee casarse debe poner mucha atención a la hora de
escoger una esposa. Debe investigar de qué familia proviene, debe buscar
información sobre la madre de la futura esposa, sobre su religión, su
comportamiento moral, sobre si establece todas las oraciones obligatorias… Debe
buscar su sinceridad, y no solamente su belleza física.
El hacer bien las cosas es una virtud moral que puede abarcar toda la religión.
En este sentido dijo Ibn el-Qaiem: "Es la esencia de la fe, el espíritu de la
fe, y no se cumple la fe sino con esta virtud moral: hacer el bien.
Si buscamos las mejores acciones en cuanto a oración, ayuno, recuerdo de
Al·lâh y recitación del Corán, encontraremos todas ellas se han conseguido con
la virtud de hacer las cosas bien.
Otro aspecto de
hacer el bien en la aleya mencionada anteriormente –“convivid
con ellas según lo reconocido-", es elegir bien el
domicilio conyugal. Por ejemplo, todas las esposas del mensajero de Al·lâh –que
los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él-, vivían junto a la mezquita del
profeta, que era un lugar desértico. Sin embargo, cuando se casó con "María la
egipcia”, la llevó a vivir a un lugar llamado « El Awali », que era un lugar
lleno de árboles y plantas, con la intención de que se correspondiera con las
características del ambiente egipcio en el cual había vivido la señora María.
¿Observas cómo el profeta practica la virtud de hacer las cosas bien
esforzándose en buscar el domicilio conyugal conveniente, aunque estaba
ocupadísimo reformando la nación –el Umma?
Pero esto no quiere
decir, de ningún modo, que tengas que comprar una casa de máximo lujo alegando
que eso es lo que significa hacer el bien. No, lo que se te pide es que
le ofrezcas más o menos el mismo nivel de vida que tenía antes de casarse
contigo, dentro de tus posibilidades.
7-
La beneficencia en el divorcio:
Incluso en caso de
divorcio Al·lâh, Glorificado y Enaltecido Sea, Dice: "El divorcio son dos
veces*. Y, o bien la vuelve a tomar según lo reconocido, o la deja ir en buenos
términos*. La Sura de la Vaca,
aleya 229.
* [Es decir, se
puede ejercer dos veces con posibilidad de revocarlo.]
* [La vuelve a tomar antes de cumplirse el período de espera o la deja ir al
cumplirse éste.]
8- Cuando
escuchamos, hacerlo bien:
Al·lâh, Glorificado y
Enaltecido Sea, Dice en la Sura de Los Grupos, aleya 18: “aquellos
que escuchan la Palabra y siguen lo mejor de ello”.
¿El Hacer el bien
afecta incluso al oído? Efectivamente. Entonces, ¿qué vas a escoger para tu
oído? No permitas que tus oídos escuchen discursos bajos, ignominiosos,…o
insignificantes.
9- Estudiar Bien:
Es decir, perfeccionar
la manera de estudiar y repasar tus lecciones. No te limites a decir que eres
astuto y que sabes como aprobar sin realizar mucho esfuerzo en los estudios y
que siempre lo consigues fácilmente... En ese caso, tendrás éxito ante la gente
pero no ante Al·lâh, ante Él no eres bienhechor. Y tú te esfuerzas en practicar
esta virtud moral por Al·lâh y no por la gente.
10-
El hacer las cosas bien del ama de casa en su hogar:
Se
refleja en su manera de arreglar la casa, de limpiarla, de cocinar, y de educar
a sus hijos.
Imagínate que cada vez
que te apliques más en tus quehaceres domésticos, Al·lâh te considera más
bienhechora.
Así pues, si queremos
construir fábricas, presas, o realizar proyectos, siempre el punto de despegue
será: Hacer las cosas bien.
11-
La Beneficencia con los animales:
Dirijo mis palabras a
las asociaciones que protegen a los animales diciéndoles “aprended del profeta
–que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él”, teniendo en cuenta el dicho
que relató el Imam Muslim en su Musnad (Musnad
es el libro en el que agrupó los dichos auténticos del profeta):
"Un día, mientras un hombre colocaba a su cordero tumbado en el suelo para
degollarlo y, justo después, empezaba a afilar su cuchillo, el profeta se
acercó a él diciéndole: "¿Acaso quieres matarle dos veces?” El hombre le
contestó: « ¿Cómo?” El profeta le respondió: "Deberías haber afilado tu cuchillo
primero y después estirar al animal en el suelo”.
¿No es maravillosa esta
religión que tiene aplicación en todos los asuntos de nuestra vida y nos enseña
a perfeccionar todas nuestras acciones.
12-Hacer
las cosas bien en el oficio:
Ojalá pudiéramos
encontrar un producto en el que estuviera grabado "Fabricado en nuestro país" y
supiéramos a partir de ahí que el fabricante es un musulmán, y en aquel momento
constatáramos que la virtud de Hacer las cosas bien se aplica a nuestros
productos, y lo compráramos en seguida. Pero, desafortunadamente, lo que ocurre
es que siempre preferimos comprar cosas fabricadas en el extranjero porque
ellos perfeccionan su producto, es decir son bienhechores, mientras que nosotros
no lo somos.
¿Has visto cómo un
musulmán puede ser un modelo negativo para los musulmanes? Hasta el punto de que
un hombre extranjero recién convertido al Islam dijo: "Gracias a Al·lâh que me
he convertido al Islam antes de ver cómo se comportan los musulmanes". Y es que
nuestros comportamientos y nuestros caracteres no tienen nada que ver con el
Islam.
Observa cómo nuestro
profeta Yusuf fue bienhechor en el manejo de los asuntos del Estado (Egipto)
poniendo una política relativa al almacenamiento y otra al consumo.
“Dijo:
Sembraréis con esmero durante siete años. La cosecha que recojáis dejadla en sus
espigas a excepción de un poco de lo que comeréis. (48) Luego vendrán siete años
difíciles que agotarán lo que hayáis acopiado para ellos a excepción de un poco
que guardéis”. La sura de Yusuf, aleyas 47 – 48.
-
Sembraréis con esmero durante siete años…………… Aumento en la producción.
-Dejadla en sus
espigas…………. ...………………… Política de almacenamiento.
-Que agotaran lo que
hayáis acopiado para ellos…...…. Consumo controlado.
¡Impresionante, nuestro
señor Yusuf! ¿Qué eras profeta o ministro de economía ?….Esto es Hacer las
cosas bien. ¿Has observado que relación hay entre Hacer el bien y la
planificación y la administración?
¿Estás orgulloso de tu
religión o no? ¿Sientes ahora qué grandiosa e integra es?
13-
Hacer el bien también en la guerra:
En la Batalla de Mo’ta,
cuando el ejército se preparaba para salir a luchar, el profeta –que los Rezos y
la Paz de Al·lâh sean sobre él- dijo al ejército: “Ya podéis salir en el
nombre de Al·lâh, siguiendo la religión del mensajero de Al·lâh. No matéis a
ningún anciano, ni a ninguna mujer, ni a ningún niño, tampoco a ningún bebé, ni
destruyáis ningún edificio, ni queméis ningún árbol, ni cortéis ninguna palmera
y sed bienhechores, porque, en verdad, Al·lâh ama a los bienhechores”.
Ese el ejemplo del
ejército bienhechor, ¿has oído antes en tu vida que alguien dio tales consejos a
un ejército a punto de dirigirse a la lucha? También tienes que ser bienhechor
cuando mates al incrédulo. Al·lâh, Ensalzado y Alabado Sea, Dice en la Sura de
Muhammad, aleya 4: “Y cuando os enfrentéis
a los que se niegan a creer, golpeadles en el cuello”. En esta aleya, Al·lâh ha
descrito al detalle la parte del cuerpo en la que se debe golpear directamente
para matar -que es el cuello-, sin causar torturas.
Y anteriormente, en la
batalla de "Badr", Al·lâh había revelado a los ángeles el punto exacto del golpe
mortal, mediante Su dicho en la sura de Los Botines de Guerra, aleya 12: “Por
lo tanto, golpead las nucas”.
Ese es el punto clave a través del cual es más fácil matar sin causar ninguna
tortura. ¿Hasta con los incrédulos tenemos que ser bienhechores? Efectivamente.
¿Habéis observado la
grandeza de ésta religión que manda hacer el bien hasta con el incrédulo
en el combate y en el momento de matarlo?
Hay dos puntos que
quiero aclarar a propósito de Hacer las cosas bien:
El primero:
A lo mejor te opones diciéndome: “¿Cómo me pides a mi sólo ser un bienhechor, y
cómo podría yo, por ejemplo, ser el único que no tira papeles a la calle, si
todo el mundo lo hace, y no hay nadie que sea bienhechor en este asunto?
En este
sentido, el profeta –que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él- dijo: “No
seáis oportunistas. Decís: Si la gente hace el bien, nosotros también lo
hacemos; Y si hacen el mal, nosotros igual. Manteneos firmes: si la gente hace
el bien, hacedlo, y si hacen el mal, no lo hagáis”
Manteneos firmes
quiere decir controlad firmemente vuestros comportamientos y morales; Y ése es
el verdadero musulmán, es el que sabe dominarse a sí mismo y controla su
comportamiento moral y es el que no dice: “yo soy una parte de ese ambiente así
que hago lo que hacen y dejo de hacer lo que ellos no hacen”. Entonces, ¿de qué
te sirve tu fe o el hecho de que vayas a la mezquita?
El segundo:
Temo que después de haber escuchado ésta sesión, algunas personas, por querer
ser muy bienhechores, caigan en la duda enfermiza pensando que no lo son; Por
ejemplo, si saludas a tu madre diciéndole “hasta luego” al salir de casa, y
luego caes en la duda pensando que no has sido suficiente bienhechor con ella, y
por eso, regresas otra vez para saludarle mejor diciéndole, por ejemplo: “mamá,
hasta la vista y que estés bien”. O que el ama de casa sienta, por su parte, que
ha hecho algo mal sólo porque la comida está un poco sosa y que piense, por
consiguiente, no es bienhechora en su cocina…
Es cierto que he
definido la Beneficencia como buscar la perfección al hacer cualquier
cosa, pero tienes que comprender que en el Islam no hay exageración, ni duda
por si no hemos conseguido perfeccionarlo todo, sino que el Islam considera que
cualquiera virtud moral tiene dos extremos, y te pide ser moderado.
Por ejemplo:
La valentía, es
una virtud moral que se sitúa entre el atrevimiento y la cobardía.
La generosidad,
entre el despilfarro y la avaricia.
El Hacer las cosas
bien queda situado entre hacer chapuzas y dudar continuamente
temiendo no alcanzar la perfección.
Dirigíos hacia ese punto
medio paso a paso, intentad mejorar a partir de hoy mismo empezando por ser
bienhechores en lo que escucháis.
¿Verdad que hemos
decidido cambiar, y no ser la causa de que el Islam y los musulmanes tengan una
mala reputación debido a nuestros malos comportamientos? ¿No has acudido a esta
clase, y has llevado el velo? Entonces, comprende que llevar el velo no es la
última cosa que se te pide, sino que es la primera, porque con el velo eres como
una muestra viviente del Islam, entonces… haz las cosas bien.
¡Qué admirable es esta
virtud moral!, perfeccionad todo lo que hacéis.
Que los Rezos y la Paz
de Al·lâh sean sobre nuestro profeta, sobre su familia
y sobre todos sus
compañeros.
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