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La Sinceridad
Busco refugio en
Al∙lâh, El que todo Oye, El Omnisciente contra el maldito Satanás. En el nombre
de Al∙lâh, El Más Compasivo, El Muy Misericordioso.
La alabanza es
para Al·lâh, lo alabamos y en Él buscamos ayuda y pedimos Su perdón; Y en Él
buscamos refugio del mal de nuestras almas y de nuestras malas acciones; A quien
Al·lâh guía nadie podrá desviarlo y a quien desvía, nadie podrá guiarlo.
La
sinceridad es una característica principal de todos los profetas. Es una
cualidad inherente a cada profeta. Y cada vez que Al∙lâh, Alabado y Enaltecido
sea, alaba a un profeta en el Corán, Le califica de sincero: “Y recuerda
en el Libro a Ibrâhîm, él fue realmente sincero y profeta” [La sura de
Maryam (María) 19: Aleya 41], “Y recuerda en el Corán a Ismâ’îl, fue
cumplidor de la promesa; fue mensajero y profeta” [La sura de Maryam
(María) 19: Aleya 54] “Y recuerda en el Corán a Idrîs, él fue veraz y
profeta”, [La sura de Maryam (María) 19: Aleya 56].
Así, vemos que fue una cualidad inherente a los profetas, hasta el punto de
alcanzar la indudable perfección.
Entonces la sinceridad es un atributo básico a nuestro Profeta Mohammad (SAAWS),
que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él, que fue conocido entre su
familia y pueblo por el apodo del " sincero, el fiel" (As-sâdeq
Al-amîn). Antes de ser enviado como profeta y después de ello, fue conocido
entre sus compañeros y sus seguidores por "el sincero, el veraz" (As-sâdeq
Al-masdûq ).
Incluso cuando el Profeta subió a la montaña de As-safâ -después de 3 años de
ser enviado como profeta- cuando se ordenó de comunicar en público convocación
al camino recto de Al∙lâh:
"Declara pues lo que se te ordena y
apártate de los que asocian"
(sura de Al-Hiÿr :15, aleya
94), dijo cuentos que parecen increíbles para comprobar hasta qué punto le van a
creer. Reunió a todas las tribus diciéndoles: "Si os digo que detrás de esta
montaña hay caballos que quieren atacaros ¿Me vais a creer?- los que han
peregrinado antes, saben que la montaña de As-safâ es de poca altura, y que se
puede ver a los caballos si fueron realmente detrás de la montaña-.
Respondieron: "Nunca has mentido", dijo el profeta:"Entonces vine para
advertiros del gran castigo".
Incluso cuando Abû Lahab empezó a responderle, no pudo decirle que es mentiroso,
sino le dijo: "¡Que perezca! ¿Nos reuniste por esto?". ¡Habéis visto
hasta qué punto el profeta, SAAWS, es sincero!
Nos cuenta Ibnu Mas’ûd: "El Profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean
sobre él, que fue el sincero, el veraz nos dijo: “La creación de cada uno de
vosotros se reúne en el vientre de su madre durante cuarenta días en forma de un
germen luego se convierte un coágulo por un período igual, después un pedazo de
carne por un período igual; y finalmente se le envía el ángel que sopla en él el
espíritu”, etc.
Los compañeros del profeta no pudieron comprobar la veracidad de lo dicho como
nosotros con tal progreso y con el aparato que hoy en día determina la edad del
feto, pero Ibn Mas’ûd cuando relató el hadiz dijo: "Nos dijo el sincero, el
veraz". En efecto, creyeron en lo que dijo el Profeta.
Imagina si se ha comprobado que uno de los profetas ha mentido aunque sea una
sola vez ¿Crees que, después, será digno de confianza en su predicación?
Al∙lâh, Enaltecido y Alabado sea, sólo nos trata con sinceridad, y Dice
[[Al∙lâh, no hay dios sino Él. Os
reunirá para el Día del Levantamiento, del cual no hay duda.
¿Y quién tiene una palabra más verídica que Al∙lâh?]]
(La sura de An·nisâ´ 4:Aleya 87).
Dice también:
((A los que creen y
practican las acciones de bien, les haremos fácil entrar en jardines por cuyo
suelo corren los ríos; allí serán inmortales para siempre. Promesa verdadera de
Al∙lâh.
¿Y quién es más veraz que Al∙lâh en Su palabra?))
(sura de An·nisâ´ 4:Aleya 122).
¿Crees en el Día del Levantamiento o en el paraíso de forma tajante? Pues no
hay más sincero que Al∙lâh. Entonces, si crees en el paraíso, ¿Cómo te preparas
para ello? ¿Estás preparado para el Día del Levantamiento? ¿Y cómo es tu miedo,
si crees en el infierno?
Encontrarás muchos significados derivados de la sinceridad de los que no nos
damos cuenta, como:
En lengua árabe, la palabra As-sadîq que significa amigo,
es derivada del raíz Sedq "Sinceridad", ya que el amigo es el que es
sincero en su tratamiento contigo; nunca te traiciona.
Lo mismo con la palabra As-sadaqa (la limosna). No te
sorprendes, pues ésta es un argumento de tu sinceridad con Al∙lâh de forma
práctica. Por eso, la limosna es parte de la sinceridad.
1.1- El mérito de la sinceridad y los
hadices –dichos- del
Profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él, a este respecto:
El profeta, SAAWA, dice: "La sinceridad lleva a la piedad; la piedad lleva al
paraíso -como si fuera la sinceridad el directo camino hacia el paraíso-.
Y el hombre dice la verdad y la busca hasta que Al∙lâh le registre como
sincero. La mentira lleva a la perdición; la perdición lleva al infierno
-como si fuera la mentira el camino al infierno-, y el hombre miente y busca
la mentira hasta que Al∙lâh le registre como mentiroso".
¡Por Dios! ¿Cómo quieres presentarte ante Al∙lâh?
Imaginaos que uno de nosotros está registrado ante Al∙lâh como mentiroso, y
llegará en el día del Levantamiento tachado de este comportamiento, mientras lee
el libro de sus actos en la vida, ve que está tachado de mentiroso ante Al∙lâh.
Incluso los ángeles saben que es mentiroso.
Y
otro tan simple, que puede ser un alumno o una ama de casa que sigue siendo
sincera y viene en el Día del Levantamiento, y le llaman así.
"La
verdad lleva a la piedad": el Profeta eligió el verbo "lleva" (yahdî)
como si quiso decir que la verdad es la que te conduce al paraíso, que si
mientes, te conducirá al infierno. Observa el verbo "buscar" (yataharrâ)
que indica la búsqueda de la precisión en tu sinceridad, no deja pasar ni una
pequeña mentira.
"La mentira lleva a la perdición":
eligió "la perdición" (Al-foÿûr) porque es el sustantivo que reúne todo
tipo de maldad. Es como si la mentira es el origen de la maldad.
El profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él, dice:
"Garantizadme el cumplimiento por vosotros de seis
condiciones, y os garantizaré la entrada al Paraíso: decid la verdad cada vez
que habléis, cumplid con vuestros compromisos si habéis dado promesa, cumplid
con la fidelidad que os ha sido encomendada, preservad vuestras partes, bajad la
mirada e impedid que vuestras manos alcancen el dinero ilícito o perjudiquen a
la gente."
Dice el profeta en otro hadiz: "Quien me asegura mantener lo que está entre
sus mandíbulas (se refiere a la lengua), entre sus piernas (se
refiere a los genitales) le aseguro lograr el paraíso". ¿Quién es el que
nos asegura aquí el paraíso? Es el profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh
sean sobre él. Es un hadiz correcto, relatado por At-tarmidhî.
Nuestro señor Mohammad, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él, dice:
"La sinceridad es la confianza y la mentira es la duda" (relatado por
At-tarmidhî). Es como si el Profeta expresa lo que está en el fondo de tu
interior.
Ese hadiz nos enseña que cuando tratemos con los sinceros sentimos confianza, y
con los mentirosos sentimos inquietud. Es que no sabes lo que van a hacer; no
confías en ellos.
Si supongamos que toda la sociedad está dominada por la mentira ¡¿hasta qué
punto llegará el sentimiento de la inquietud?! Y lo contrario, la sociedad está
dominada por la sinceridad, la gente se fían, entonces se propagará la
confianza.
Dice el profeta:"Es una gran traición cuando mientes a tu hermano mientras él
te cree"; hablas con tu amigo, él te cree sincero, y tú le mientes. Luego
dices a otros: es ingenuo, pues me creó. Si él es ingenuo, eres traidor para
Al∙lâh.
Por eso no te enfades si alguien actúa del mismo modo contigo, ya que él es el
traidor.
Viene en otro hadiz: "Los signos con que se
descubre al hipócrita son tres: Cuando habla, miente; cuando promete, no cumple;
cuando se le confía, traiciona. Aquel que tenga uno de estos signos, tiene una
cualidad de hipocresía hasta que la abandona”.
En otro hadiz correcto, relatado por At-tarmidhî viene: "cuando el siervo
miente, el ángel –encargado de registrar los actos- se aleja de él una milla”,
debido al hedor de la mentira. Si la reacción del ángel es así, ¿Cómo será la
reacción de Al∙lâh? El ángel se aleja una milla, ¿Cómo será la ira de Al∙lâh
ante ti? Y si se aleje el ángel de ti ¿Quién te va a controlar? El Diablo.
Los compañeros del Profeta dijeron: "No había una conducta más detestada por
el profeta que mentir". A quienes quieren al Profeta, que los rezos y la paz
de Al∙lâh sean sobre él, desean que les quiera, y rezan sobre él, porque saben
que les responde en el mismo momento ¿Queréis que os deteste?, pues detesta la
mentira.
Y
dicen también: "No había otra conducta más detestada por el profeta que
mentir. Cuando alguien mentía ante él, los sentimientos del Profeta cambiaban
ante esa persona, y sigue sin soportarle hasta que sepa que se ha arrepentido y
dejó de mentir”.
Aprendemos de esta historia dos puntos:
1- Cuando mientes, piensa que
los sentimientos del Profeta, que los rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él, se
alteran contra ti y se enfada de ti.
2- Que el profeta se quedará enfadado de ti hasta que te arrepientas y
dejes de mentir.
¿Te das cuenta que el acto de decir mentiras puede ser borrado de tu libro de
actos escritos, logrando que Al∙lâh esté satisfecho de ti si dejas de hacerlo?
Nuestro profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él, dice: "Una
de los señales menores del Día del Levantamiento es la propagación de las
mentiras"; la mentira se propagará en las sociedades.
Además los ulemas dicen que el que continúa mintiendo, terminará por cometer uno
de los pecados graves.
Discutimos estos dos puntos:
-
¿Por qué la mentira es una
señal de la aproximación del Día del Levantamiento?
Porque el mundo está fundado sobre una cualidad importante que es la verdad:
"[Al∙lâh] ha creado los cielos y la tierra con la verdad".
¿Qué es lo que puede corromper la verdad? El método principal que destruye la
verdad llevando a la falsedad es la mentira.
Imaginaos que la mentira se extiende hasta el punto de que la buena obra se
convierte en abominación, la bondad en maldad y la verdad en engaño. Se
destruyen las verdades de tal forma que no podemos discernir entre la verdad y
la falsedad, entre el bien y el mal, entonces vendrá el Día del Levantamiento.
Se quitan los cielos y la tierra porque la verdad que es su base se ha perdido.
Por eso, la tierra es protegida cuando la gente sigue siendo comprometida,
creyente de la verdad, así como rechaza el engaño y las mentiras, en este caso,
sabrás que la vida en la tierra seguiría por más tiempo.
Pues, decimos que hay una gran esperanza en nuestras naciones, ya que todavía la
gente cree en la verdad, la enseña y la busca.
Entonces ¿Por qué mentimos si persistir en él se considera uno de los pecados
graves?
Porque de tanto mentir terminarás por creerlo por dentro y creerás que tienes
razón. Entonces puedes insistir sobre tu postura aunque estés equivocado, esta
es la primera etapa. Luego llegas a la etapa en que tus mentiras pasan a tus
actos que van a contradecir tus dichos. Tus hábitos, tu situación y tus
costumbres serán también mentiras. Serás, sin lugar a dudas, uno de los que
cometen pecados graves pues engañas y violas lo sagrado. De hecho, decir
mentiras abre las puertas ante los pecados graves.
Vamos a probarlo: digamos a alguien que cometa todos los pecados excepto mentir:
-
Una chica que
sale con un chico sin que sus padres lo sepan...No vamos a pedirle que corte
esta relación pero que no mienta. Una vez tras otra y tras las amenazas y
castigos que va a recibir de su familia, no tendrá otra salida que regresar a
decir embustes para proteger su relación.
-
Una vez,
regresas tarde a la casa de una velada en que se han cometido pecados, te vamos
a pedir que no lo cuentes a nadie. Tu padre te pregunta dónde estuviste: ¿Qué le
vas a responder?
Entonces, si quieres cerrar la puerta ante los pecados graves, lo primero que
debes hacer es dejar de mentir, vas a sufrir al comienzo, pero después de poco
tiempo vas a preferir dejar todos los pecados para que no estés obligado a
mentir.
También se dice que el hecho de decir mentiras lleva ciertamente a la
hipocresía.
Y
Al∙lâh, Glorificado y Enaltecido sea, cuando Clasifica a la gente, los Divide en
dos tipos: sincero y hipócrita en su dicho "Para que Al∙lâh recompense a
los veraces por su lealtad y castigue a los hipócritas si quiere o les acepte el
arrepentimiento, es cierto que Al∙lâh es Perdonador, Compasivo"
(sura de Al-Ahzâb/Los Coaligados 33: Aleya 24).
El mentiroso tiene que ser, al fin y al cabo, un hipócrita.
Por esta razón la base de la fe es la verdad, y la de la hipocresía es la
mentira. De ahí que la mentira y la fe no se reúnen en un corazón porque uno de
los dos vencerá al otro.
-
El efecto de la mentira en el
Día del Juicio:
Al∙lâh, Alabado y Enaltecido sea, Dice:
"En el Día del Levantamiento verás
a los que han mentido a
Al∙lâh ennegrecidos de rostro ¿No
habrá en el infierno una morada para los soberbios"
(sura de Az-zumar/Los
Grupos 39: aleya 60).
Al∙lâh llama el Día del Levantamiento: "Este es el día en que beneficiará
a los veraces su veracidad" (sura de Al-Mâ´ida/la Mesa servida,
5: aleya 119). Así verás que aunque tu sinceridad te cause graves problemas en
la vida mundana, te servirá en el Día del Levantamiento y te sentirás optimista
con este llamamiento. Al∙lâh Dice de los profetas: "Y cuando concertamos
un pacto con los profetas, contigo, con Nûh, con Ibrâhîm, con Mûsâ y con ‘îsâ
hijo de Maryam. Un pacto solemne para pedir cuenta de su sinceridad"
(sura de Al-Ahzâb/Los Coaligados 33: aleya 8).
El principio del versículo habla de los profetas, por lo tanto ellos serán
preguntados sobre su veracidad. Entonces ¿Cómo será la situación con los
mentirosos? Si Moisés, Jesús, Noé y Mohammad serán preguntados por Al∙lâh
sobre su sinceridad ¿Por Dios, qué vas a hacer tú?
En un hadiz relatado sobre Ash-shafâ’a (intercesión) del Profeta, que los
rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él viene que el Profeta después de la larga
espera del juicio en el Día del Levantamiento -que es algo durísimo (la gente
queda esperando descalza y desnuda, con el sol sobre sus cabezas durante
cincuenta mil años). De tanto dolor los incrédulos empezarán a pedir de Al∙lâh
que les salve de esta espera aunque sea con introducirles en el infierno. La
humanidad se dirige en mil millones de personas a cada profeta para que les sea
intercesor y pida a Al∙lâh para que termine su juicio, hasta que nuestro
Profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él, dice: "¡Soy el
intercesor, soy el intercesor!” y se prosterna bajo el trono e invoca a
Al∙lâh que Le responda, entonces Al∙lâh le Dice: “levanta la cabeza,
Mohammad, ¡Pide, serás respondido e intercede!”.
Cuento esta historia porque entre los profetas a los que recurrirá la
humanidad en esta situación destaca nuestro señor Ibrâhîm, le dirán: "Oh,
amigo del Misericordioso, padre de los profetas, intercede por nosotros ante
Al∙lâh",
entonces él responde: “salvo mi alma primero, salvo mi alma primero, no estoy
calificado para ello, no estoy calificado para ello. Ya que he mentido
tres veces, una de ellas cuando dije: "Lo ha hecho el mayor de ellos" (cuando
destruyó a los ídolos).
Lo consideró como mentira aunque es un juego de palabras con el objetivo de
mantener la verdad. Lo había hecho para confirmar a los incrédulos que fueron
equivocados, pero él es el sincero que no acepta cualquier mentira, por eso
siente que su acto es un pecado grave que no le califica a interceder. ¿Cómo
será el estado del que viene este día con una vida completamente llena de
mentiras? Y lo peor es no se siente molesto ni percibe la gravedad de sus
hechos.
Al∙lâh, Alabado y Enaltecido sea, Dice describiendo un tipo de mentirosos que
vendrán en el Día del Levantamiento mintiendo a Al∙lâh:
"No tendrán más excusa que decir: Por Al∙lâh, nuestro Señor, que no éramos
asociadores. Observa cómo mentirán contra sí mismos y los extraviará lo que
inventaban"
(La sura de Al-a'n'âm (los rebaños) 6: Aleyas 23- 24)
De tanto acostumbrarse a mentir e insistir sobre ello, han llegado al punto de
jurar por el nombre de Al∙lâh ante Al∙lâh, Glorificado y Enaltecido sea, con
mentiras.
1.2- ¿Cuáles son los
motivos que conllevan a mentir? ¿Por qué miente la
gente?
1.2.1- Por miedo de caer en
problemas
Y
esa es la razón más corriente que lleva la gente a mentir.
Por ejemplo: un alumno suspende en los exámenes porque no estudia. Su padre
espera los resultados, el estudiante no puede decir la verdad, le dirá que ha
probado. Sin embargo el padre se choca del fracaso de su hijo cuando se entera
después de cuatro años.
Otro ejemplo: Un funcionario no cumple bien con su trabajo. Su jefe le pregunta
sobre el trabajo que le ha encargado de hacer, el funcionario teniendo miedo del
castigo se ve obligado a mentir.
El problema es que crees que mentir es la solución para salvarte, pero si te das
cuenta de que eso te conducirá a problemas más graves, que la ira de quien
quieres satisfacer va a aumentar contra ti, y Al∙lâh Será Enfadado contra ti,
más bien se descubrirá tu mentira ante Él.
Así pues, ¿Qué opinas? ¿Vas a mentir para salir de la situación del momento,
luego te encuentras con una situación más difícil? ¿O prefieres decir la verdad
y soportas el castigo, después serás conocido por el sincero?
El Profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él, dice: "Mantened
la verdad aunque veis en ella la pérdida, ya que ciertamente en ella está la
salvación", es un maravilloso dicho del Profeta -si se comprueba que es
realmente atribuido a él-. Los ulemas dicen: "la sinceridad cura las heridas".
Sí la sinceridad cura tus heridas que vienen de tus errores, a veces la medicina
causa dolor a la herida pero al final cura.
‘Omar Bnu Al-Jattâb dice: "prefiero decir la verdad aunque me desacredite
(me pone en una posición inferior) sabiendo que raras veces desacredita, que
decir mentiras aunque me alabe, sabiendo que raras veces alaba".
Es decir que es preferible que parezca como una mala persona ante la gente pero
sincera, que parecer ser buena y mentirosa.
‘Omar Bnu ‘Abdel’azîz dice: "Juro por
Al∙lâh que no he dicho ninguna mentira
desde que supe que mentir deshonra al que miente".
Dice Ÿunayd: "La sinceridad verdadera es cuando dices la verdad en una
situación en la que sólo te salvarán mentiras", esta es la mejor sinceridad,
que seas sincero en una situación en la que estás seguro que con mentir serás
salvado.
Os contaré una historia que ocurrió en tiempos del profeta:
Salió el Profeta, que los rezos y la
paz de Al∙lâh sean sobre él, para la batalla de Tabûk acompañado de 30
mil compañeros. Hacía mucho calor en el mes de agosto, la distancia era larga,
unos 1000 kilómetros.
Antes de salir, empezaron los
hipócritas a pedir permiso del profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean
sobre él para quedarse y no salir al combate. Pero había entre ellos tres
compañeros de los sinceros y fieles a Al∙lâh, que no se fueron con ellos (se
aflojaron). Entre ellos estaba Ka’b Bnu Mâlek y es él, quien nos relata esta
historia. Cuenta que cada día que pasaba después de la salida del profeta, decía
a sí mismo: “Mañana, los alcanzaré”, hasta que las tropas recorrieron una gran
distancia que le impidió alcanzarlos, así que al final se quedó en la Medina
paseando, y se encontraba solo con los hipócritas. “Cuando el profeta, que los
rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él, volvió a la Medina, se me ha apenado el
alma- ¿Qué le voy a contar? ¿Cómo me haré perdonar, mañana, de su descontento?”
-¿A caso, no te ocurre esto a ti? ¿Y quién es el que más temes su descontento?
¿Tu padre? ¿Tu madre? ¿Tu pareja?- Entonces nos cuenta Ka’b que empezó a pensar
en mentiras, y a escoger una que podría creer el Profeta, para que le perdone su
ausencia de las filas.
“Cuando volvió el Profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él, se me
quitaron las intenciones de mentir, y decidí ser sincero”.
Llegó el Profeta y se sentó en la mezquita, entonces los hipócritas entraron
todos de golpe y permanecieron pidiendo perdón del Profeta, jurando por Al∙lâh
que ocurrió tal hecho u otro que les impidió ir. El profeta aceptó sus
pretextos, y pidió a Al∙lâh que les perdonara en su interior, y les aceptó la
renovación de al bay’a. Los hipócritas salieron contentos delante de Ka’b
Bnu Mâlik, que constató que las mentiras surtieron efecto con el profeta,
entonces dice: “Me miró el Profeta, sonriendo con la sonrisa del enfadado, y
me dijo: “Ven” y fui andando, hasta llegar a él y me senté muy cerca de él.
Me preguntó el Profeta: “¿Qué te
impidió venir? ¿No habías comprado un camello que te lleve?”, Contesté:
!Mensajero de Al∙lâh! , si estuviera delante de un rey de los reyes de este
mundo, le hubiera presentado un pretexto, y tengo para ello mucha labia
(o sea: puede mentir con dulces y
aceptables palabras) Pero, mensajero de Al∙lâh si le cuento hoy una historia
que te convence, temo que Al∙lâh te haga maldecirme, y si te cuento la
verdad te enfadarás conmigo, y no deseo con ello más que la gracia de Al∙lâh.
¡Por Al∙lâh, enviado de Al∙lâh, no tenía excusa alguna y nunca fui más fuerte y
acomodado que aquel día.
Entonces replicó el profeta: “Este por lo menos fue sincero (o sea, que los
demás no lo hicieron, y el profeta lo sabe) levántate hasta que dicte Al∙lâh en
tu caso”.
Entonces me levanté, y había mandado el Profeta a la gente que no hablaran a
nadie de nosotros tres durante cuarenta días. Pero al final se hicieron
cincuenta días en que no nos dirigía la palabra ni el Profeta ni sus compañeros.
-Observa
que el hecho de haber sido sincero no le excluye del castigo. El
profeta nos quiere enseñar que es obligatorio ser sincero y asumir el castigo,
no digas que si soy sincero con mi padre dejará de darme dinero, entonces es
preferible mentir ¡No! ¡Sé sincero y asume las consecuencias de tu falta!-
Permanecieron en este estado hasta que la tierra que por muy amplia que es, se
hizo estrecha para Ka’b, como describe el Corán en la sura de At-tawba (El
Arrepentimiento). Dice nuestro señor Ka’b: “Cuando salí de donde estuvo el
profeta, me vinieron gente del pueblo de Abî Salma de los aliados diciéndome que
debería haber mentido y buscado cualquier pretexto como fulano o mengano,
repetían: “¿Si acaso no viste que el profeta pidió a Al∙lâh que les perdonara? y
las peticiones del profeta borran lo que antecede de los pecados”, hasta que me
entraron ganas de volver al profeta y desmentir lo que dije. (Y nos describe
las dudas que le invadieron, y es similar a lo que ocurre a cada uno de
nosotros) y siguió así la situación y nadie les hablaba hasta que descendió el
perdón a los tres en unas aleyas del Corán, que serán leídas hasta el Día de la
Resurrección.
((Y también lo hizo con los tres que
se habían quedado atrás y llegó un momento en el que la tierra se les hizo
estrecha y sus propias almas les parecían estrechas y pensaron que no habría
refugio ante Al∙lâh excepto en El mismo, y Él se volvió sobre ellos para que
pudieran retractarse de su error, verdaderamente Al∙lâh es El que se vuelve en
favor de Sus siervos, el Compasivo.*
¡Vosotros que creéis! Temed a Al∙lâh y
permaneced con los veraces.))
[La sura de At-tawba (El Arrepentimiento) 9: Aleyas 118&119]
Sed como Ka’b Bnu Mâlek y sed sinceros. ¿Por qué no probamos, y acordamos ser
sinceros? Ocurra lo que ocurra, pasará el tiempo. Pero al final se nos conocerá
entre la gente como los sinceros.
“Por
eso cuando pasaron los cincuenta días, fui a saludar al Profeta –sigue
contando Ka’b - y su cara se puso radiante de felicidad, sabiendo que cuando
sonríe el Profeta es porque está contento por algo, se le brilla la cara como si
fuera la luna, entonces me miró el Mensajero de Al∙lâh, y yo le dije: “Solo me
ha salvado mi sinceridad, y prueba de mi arrepentimiento no volveré a decir más
que la verdad”, Por Al∙lâh que no he vuelto a mentir desde entonces y
ciertamente deseo que siga así hasta que muera”.
1.2.2- Por interés personal:
Una segunda razón para mentir es la de buscar beneficios personales (poder,
interés, dinero, presidencia, un alto nivel social…) y esta categoría es la más
mala, dura y peor juzgada por Al∙lâh que la primera. Esta categoría es la que
conduce a la hipocresía, porque empiezas haciendo trampas, y te permites al
final cometer los pecados, hasta matar a personas, llevarte lo que no es tuyo:
porque lo lógico es que sobrepases la mentira para lograr tu objetivo. Esta
categoría es la que acabó con Abû Ÿahl. La gente cree que este último desmentía
al profeta porque no le creía, pero la verdad es que sabía que era sincero, y
prueba de ello es una historia famosa en la biografía del Profeta. Una vez el
Profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él, fue a ver a Abû Ÿahl y
a un amigo suyo para invitarles a abrazar el Islam, entonces éste le contestó: “Eres
un mentiroso Mohammad y no te creo”, el Profeta les dejó y se marchó con el
alma apenada. Y después de abandonarles, dijo Abû Ÿahl: “Yo sé que es
sincero - El amigo lo cuenta después, porque se convirtió al Islam- pero
me impide creer en él, que nosotros (su tribu) y la tribu de Banî ‘Abd
Manâf (la tribu del Profeta) hemos sido siempre rivales (rivalizaban
en alcanzar poderes, intereses…) nos dicen: tenemos tal cosa, y les
contestamos que nosotros tenemos tal otra cosa, y nos dicen que entre ellos está
fulano, y les contestábamos que entre nosotros está mengano. Hasta que nos
dijeron que de ellos viene un profeta. Y ya no podemos contestarles con
algo (ahora serán superiores a nosotros). Así que no podré creerlo en
público”.
Imagina que va a estar en el fondo del infierno porque cuidaba sus intereses
personales. Ten cuidado de pertenecer de esta categoría.
1.2.3- Para dañar a los demás
La tercera razón para mentir: es causar daño a los demás, por envidia o por
maldad. Envidias a alguien, entonces mientes para causarle algún problema o
apuro. Odias a una persona entonces mientes. Envidias su nivel social, y mientes
sobre su honor y si la gente propaga tu mentira, esto te hará pasar setenta
otoños en el infierno, esta razón tiene una consecuencia peligrosa.
1.2.4- Mentir por mentir
Te gusta mentir, y yo relego esta categoría a los dichos del Profeta, (antes
citados) es un asunto peligroso.
El Profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él, fue preguntado“¿El
creyente puede ser cobarde? Dijo: Sí. Dijeron: ¡Mensajero de Al∙lâh! ¿El
creyente puede ser tacaño? Dijo: Sí. Dijeron: ¡Mensajero de Al∙lâh! ¿El creyente
puede ser mentiroso? Dijo: No.”
Es como decir que es excusable que tu mano se debilite en un momento dado y seas
tacaño -pero esto no significa que sea tu carácter: tacaño y cobarde-. Es
perdonable que en algún momento tengas miedo. Pero no es perdonable que mientas.
Imagina que mientes por mentir. ¿Cuál será tu excusa?
·
Categorías de la sinceridad.
Existen tres categorías: sinceridad de la intención, sinceridad de la lengua y
sinceridad en los actos.
-
La sinceridad de la
intención:
Cuando hagas un trabajo en tu vida, debe ser con pura y sincera intención para
dedicarlo a Al∙lâh, que lo único que aspiras con este acto es acercarte a Él.
Pregunta a ti mismo por ejemplo: ¿Por qué estoy estudiando? Estudio para
aprobar, contestas, o porque es necesario que estudie. ¿Qué pensarás si además
te llevas una recompensa por estos estudios? ¿Cómo puede ser?
Que tengas una sincera intención a la hora de aprender y estudiar: la de ser un
musulmán brillante, o de satisfacer a tus padres. Así Al∙lâh te retribuirá con
una buena recompensa. La sincera intención convierte lo habitual en una
adoración.
Otro ejemplo: deseas ser rico. ¿Por qué? Para tener dinero y hacerte feliz. ¡No!
¡No tiene que ser este tu objetivo! Ten una buena intención para llevarte la
recompensa de Al∙lâh. Di: Quiero ser rico para gastar en la causa de Al∙lâh, y
para cuidar mi apariencia y mi vestimenta con la intención de hacer que la gente
quiera la religión. Así todo lo que gastes de tu riqueza será en la balanza de
tus buenos actos gracias a tu sincera intención.
Un tercer ejemplo: Quieres casarte, ¿por qué? Porque es la ley de la vida. Sé
veraz en tu intención para obtener la recompensa de Al∙lâh, Di: Quiero casarme
para sostener mi persona, para establecerme emocionalmente y así podré adorar a
Al∙lâh de una forma mejor, y construir un hogar musulmán comprometido. De este
modo, cada momento de tu vida matrimonial será bien recompensado por Al∙lâh.
-¿Habéis visto cuánto el Islam es magnífico? ¿Y hasta qué punto trata a las
almas? Estudias o te casas, y sin ningún esfuerzo extra te llevas buenas
recompensas. Solo tiene que ser sincera tu intención. Cualquier esfuerzo en la
casa se facilitará: lavar, cocinar o limpiar…encontrarás valles de buenas obras
el día del Levantamiento sin que hayas hecho nada extra, sólo con tu sincera
intención a la hora de hacer tus obras.
El profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él, dice: “Quien
desee ash-shahâda) (la muerte en la causa de Al∙lâh como mártir) con
sinceridad, Al∙lâh le hará alcanzar el nivel de los mártires, aunque muera en su
cama”. ¡Imaginad que una señora normal venga el día del Levantamiento junto
con los mártires, con Hamza Bnu ‘Abdilmuttalib. Imaginad un
muchacho joven, que no pudo realizar el Ÿihâd en su vida, y venga junto a
la señora Sumayya!
Ten la intención del martirio con sinceridad, y alcanzarás la posición de los
mártires aunque mueras en tu cama.
Al∙lâh, Glorificado y Enaltecido sea, Dice: “Una vez tomada la decisión,
sería mejor para ellos que fueran sinceros con Al∙lâh” (sura de
Muhammad, aleya 21). El Profeta nos da un ejemplo cuando dice:
“El mundo es, ciertamente, para cuatro
tipos de siervos: un siervo al que Al∙lâh ha concedido dinero y ciencia, teme a
Su Señor al gastarlos, socorre con ellos a sus allegados y reconoce el derecho
de Al∙lâh en ellos, por lo que ocupa la mejor posición para Al∙lâh; otro al que
Al∙lâh ha concedido ciencia pero no dinero, que dice: si tuviera dinero, habría
hecho lo mismo que fulano, en cuyo caso será premiado conforme a su intención, y
ambos obtienen la misma recompensa; un hombre al que Al∙lâh ha concedido dinero
pero no ciencia, se hunde en las pasiones por su dinero sin que tema a Su Señor
al gastarlo, ni ayuda con él a sus familiares, ni reconoce el derecho que Al∙lâh
tiene en él, llegando a ocupar la peor posición para Al∙lâh; y un hombre al que
Al∙lâh no ha dado dinero ni ciencia, y dice: si tuviese dinero, habría hecho lo
mismo que fulano, por lo que será premiado conforme a su intención, obteniendo
ambos el mismo pecado."
“Ambos obtienen la misma recompensa"…
¡Imagina!
Por eso si dices con una sincera intención si tuviera dinero, hubiera construido
esta mezquita, vienes en el Día del Levantamiento con la recompensa de haber
construido una mezquita. Si dices: si tuviera como el conocimiento de fulano
hubiera llenado el mundo de predicación a Al∙lâh, y llegas en el Día del
Levantamiento a su mismo nivel o tal vez mejor, porque fuiste fiel a la hora de
desearlo.
¡Veis que una categoría de la Sinceridad, es la fidelidad y sinceridad de la
intención y la decisión de cumplirlo!
·
La
sinceridad de la lengua:
Y
es la más famosa entre nosotros.
Os recuerdo la invocación del Profeta a Al∙lâh: “¡Al∙lâh! te suplico que mi
lengua sea sincera”. Si el profeta hace esta súplica, ¿cuántas veces
necesitaríamos nosotros pedirlo al día? El Islam nos enseña que hay categorías
de la sinceridad de la palabra.
1) Sinceridad de la palabra en el
Corán:
El profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él, dice: “Quién dice
del Corán lo que no sabe, que prevea su sitio en el infierno”. Ten cuidado
con las fetuas sin conocimiento a la hora de interpretar el Corán. O cuando
escojas una aleya para apoyar tu opinión y la interpretas como te apetece, como
la aleya del velo en el Corán, cuando dices que sólo fue dictaminado para las
mujeres del Profeta. Cuidado con las mentiras sobre el Corán o con explicarlo
sin conocimiento.
2) La sinceridad en los dichos del
Profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él:
Dice el profeta: “Quien inventa dichos y me los atribuye, que prevea su lugar
en el infierno”. Así que si no estás seguro de algún dicho tienes que
precisarlo: “como se ha dicho” o di “si fuera cierta esta versión dicha por el
Profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él”. Por eso el profeta
dice: “Quien relata un dicho y me lo atribuye sabiendo que es mentira,
entonces es uno de los mentirosos.”
3) La sinceridad en el comercio:
El profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él, dice: “El
comerciante sincero y fiel estará en el paraíso junto a los profetas, los
sinceros y los mártires”.
En otro dicho del Profeta viene: “¡Comerciantes!” –éstos levantaron sus
cabezas mirándole- y dijo: “Los comerciantes vienen el día del Levantamiento
como corruptos, excepto aquellos que temen a Al∙lâh, hacen el bien y son
sinceros”. Hermano comerciante: ten cuidado, si no eres sincero, estarás con
los corruptos en el Día del Juicio.
En el dicho del Profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él: “El
comprador y el vendedor son libres de decidir mientras no se separen, si son
sinceros y claros, su venta será bendita, pero si mienten y esconden los fallos
de la mercancía, tal vez ganarán algo, pero se pierde la bendición en su venta.”
4) La sinceridad en el testimonio:
Ten cuidado con dar tu testimonio en un juzgado o en algún tema sin estar seguro
de ello.
Dice el profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él: “¿Queréis
que os diga qué es lo más grave de los pecados graves? Dijeron: Sí, Mensajero de
Al∙lâh, dijo: “Lo más grave de los pecados graves es creer en otro dios que no
sea Al∙lâh, desobedecer a los padres, matar a una alma, -y estaba apoyado
entonces se sentó- y dijo: “y decir falsos testimonios y atestiguar
falsamente, y decir falsos testimonios y por atestiguar falsamente” y la repitió
tantas veces hasta que dijimos: “ojala se calle”.
Parece que cuanto más es grande el peso de la mentira que afecta a más personas,
más grande será el castigo en el Día del Juicio final. Entonces no todas las
mentiras son del mismo nivel, ni todas tienen el mismo castigo.
El profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él, tuvo una visión:
“Vio a un hombre abriendo su boca y partirla en dos, y cuenta que le vinieron
dos hombre diciéndole: “éste que está partiendo su boca es el gran mentiroso.
Dice una mentira que la gente sigue hasta alcanzar los horizontes. Por eso le
pasa esto en el día del Levantamiento.
5) De las peores categorías de la
mentira: la mentira a la hora de casarse, ocultando los defectos:
Te habías casado antes y no lo dices, sufres alguna enfermedad y no lo cuentas a
la hora de casarte… ¡Tened cuidado! Ocurrió una vez con el profeta algo similar
y dijo: “Me habéis engañado”, pues esto es un engaño.
6) De las categorías de la mentira
también: mentir a los niños.
¡Imagina que toda una parte de la tradición del Profeta está dedicada a esta
categoría!
Porque los niños aprenderán a mentir, crecerán como sus padres, y heredarán la
mentira de la familia. El padre dice al niño: “si me llama alguien, dile que no
estoy” o le dice: “si te pregunta tu madre por mi, dile esto…”. De esta forma,
el padre aprende a sus niños a mentir, incluso a sus padres.
Mientras estaba sentado el profeta en casa de un compañero suyo, vio que su
mujer estaba llamando a un hijo suyo diciéndole: “¡Ven! Que te voy a dar
algo”. Miró el profeta a su mano y le preguntó “¿Qué le quieres dar?” Respondió:
“Tengo dátiles, Mensajero de Al∙lâh”, replicó él: “Si no tuvieras nada que
darle, se te hubiera anotado una mentira”.
No mintáis a vuestros hijos para que no se convierten en mentirosos.
7) De las categorías también: está
la mentira para la diversión y la broma, y muchos jóvenes caen en ella.
Dijo el profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él: “maldición
tendrá quien cuenta una historia para hacer reír a la gente, y miente para ello,
¡maldición tendrá él!, ¡maldición tendrá él!”
Queriendo divertir a tus amigos cuentas algo que nunca ocurrió (haciéndoles
creer que es verdad) y hablas sobre ello, y te extiendes en el cuento, mientras
ellos se ríen. Y mientras se ríen te dice el profeta: ¡maldición tendrá él!,
¡maldición tendrá él!
El profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él, bromeaba y no decía
más que verdades, así que no te digo que no bromees, pero ten cuidado con la
mentira, y es que la gente suele menospreciar la gravedad de este tipo de
mentiras.
Dice el profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él: “Yo
garantizo una casa en el centro del paraíso para quien deje de mentir, aunque
estuviera bromeando”.
8) La última categoría de la
mentira de la lengua, o lo que dominamos una “mentira blanca”
Dice el profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él, cuando acudió a
él una compañera y le preguntó: Digo que no me apetece la comida que me apetece,
¿Se me escribe como mentira?, “la mentira se anota mentira hasta que la
mentirilla se anote mentirilla”. Es como si el profeta estuviera viendo a la
gente de este siglo cuando dicen que es una mentira blanca, y les informa que la
mentira blanca es una mentirilla.
La sinceridad en el trabajo:
Al∙lâh, Alabado y Enaltecido sea, dice: “Y di: Señor mío, hazme entrar por
una entrada de sinceridad y hazme salir por una salida de sinceridad y concédeme
procedente de Ti un poder que me ayude” (sura de Al-Isrâ´/El Viaje
nocturno, aleya 80).
¡Al∙lâh! dame en cada lugar en que entre un trabajo sincero, y Haz que sea cada
salida de un lugar, con sinceridad, no Hagas mi entrada y salida hacia una
mentira, y a un timo o a un pecado, Haz que toda mi destinación en mi entrada y
salida sea la sinceridad. ¿Percibes la belleza de la expresividad coránica?
Al∙lâh, Alabado y Enaltecido sea, Dice: “Entre los creyentes hay hombres
que han sido fieles a su compromiso con Al∙lâh…” (Sura de Al-Ahzâb/Los
Grupos, aleya 23).
Me gustaría que aprendan algo en vuestro comportamiento con Al∙lâh: Si eres
sincero con Al∙lâh en algo, Te lo hará conseguir, al igual que lo hayas pedido,
solo tienes que ser sincero con Él, y os doy ejemplos de gente que se sinceraron
en algún hecho con Al∙lâh.
El día de la batalla de Badr, se acercó ‘Umayr Bnu Al Hamâm y
dijo: “Profeta de
Al∙lâh, supongamos que combatiendo esta gente
–haciendo referencia a los incrédulos- y me mataron. ¿Estaré en el paraíso?
Entonces dijo el profeta,
que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él: “Sí”, y luego dijo el profeta:
“¡levantaos para un paraíso que su anchura son los cielos y la tierra!”
Dijo ‘Umayr: “¡Gloria! ¡Gloria!” Entonces le preguntó el profeta: “¿qué es lo
que te lleva a decir esto?” dijo: “Es que espero ser de sus habitantes”
–lo dijo con sinceridad- entonces le dijo el profeta: “Tu eres de sus
habitantes”, en ese momento tenía unos dátiles en su mano que estaba comiendo,
entonces las miró, y dijo: “Estos son los únicos que me separan del paraíso, ¡Es
una vida larga!” entonces tiro los dátiles y entró al combate, y murió como
mártir-, que Al∙lâh esté complacido con él, fue sincero con Al∙lâh, y Al∙lâh
fue Sincero con él. (Le concedió lo que intencionó con sinceridad).
El profeta, que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él, después de la
batalla de Jaybar, cuando se distribuía el botín de la guerra, dijo: “La
parte de fulano del botín de guerra es esta”, entonces, algunos hombres cogieron
la parte designada y se la llevaron, y les preguntó al verles: “¿Qué es esto?”,
contestaron: “Tu parte del botín de guerra”. Entonces, se fue al Profeta y le
dijo: “Por Al∙lâh no es por esto que te seguí, Mensajero de Al∙lâh, te seguí
para que me alcance una flecha aquí” (y señaló a su cuello). Le vio el Profeta y
le dijo: “si estás sincero con Al∙lâh, Será Sincero contigo”. En la siguiente
batalla, murió este hombre como mártir, pero lo extraño es que le encontraron
con una flecha justo donde había señalado, y lo trajeron al Profeta, que los
rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él, entonces levantó las manos extrañándose
diciendo: “¿seguro que es él?” Dijeron: “Sí, mensajero de Al-láh”, replicó: “fue
sincero con Al∙lâh, y Al∙lâh lo Fue con él”.
Tu deseo es predicar tu religión, sé sincero: aprenda, lea, pide perdón a
Al∙lâh, y se realizará, y así serás un predicador. Tu deseo es ser de los que
rezan las oraciones nocturnas y lloran (de pasión a Al∙lâh), pídalo a Al∙lâh,
evita los pecados, esfuérzate en mejorar y ocurrirá.
Tu deseo es casarte con una buena mujer que teme a Al∙lâh , baja tu miradas,
guarda tu lengua de decir pecados, y pídalo a Al∙lâh y ocurrirá.
Deseas que tu hijo sea bueno, como Salâh Addîn, pídalo a Al∙lâh, y
edúcalo para ello, y ocurrirá. “Si eres sincero con Al∙lâh, Él lo será
contigo”
‘Abdul·lâh Bnu Ÿahsh, pedía a Al∙lâh un día antes de la batalla de Uhud,
diciendo- mientras todos los compañeros pedían: “Te pido Al∙lâh, que me
encuentre con un hombre muy fuerte de los incrédulos, y lo combate y me combata
y entonces lo mato. Después que me encuentre con otro hombre muy fuerte de los
incrédulos, lo combato y me combate y entonces lo mato, y después con otro
hombre muy fuerte de los incrédulos, lo combato y me mata, me acuchilla el
vientre, me corta la oreja, y me rompe la nariz, y que venga en este estado el
Día del Levantamiento, para que me Preguntes “¿Por qué te ha pasado esto,
siervo de Al∙lâh?” Y responda: “Fue para Ti Al∙lâh” y entonces me Dices: eres
sincero”.
El día de Uhud, cuenta Sa’d Bnu Mo’âdh: “fui a buscarle y me encontré con
una sorpresa, lo encontré con el vientre acuchillado, la oreja cortada y la
nariz rota, y a su lado dos muertos de los incrédulos, (fue sincero con Al∙lâh
y Al∙lâh le respondió).
El día de la batalla de Jaybar, Vino al Profeta, que los rezos y la paz
de Al∙lâh sean sobre él, un hombre (esclavo negro, con un olor desagradable, y
una ropa sucia) y le dijo: Mensajero de Al∙lâh, fui incrédulo con estos judíos
(los del pueblo de Jaybar) y me convertí al Islam, ¿Si los combato hoy,
Mensajero de Al∙lâh, entro al paraíso? Dijo el profeta: ¡Sí! Entonces volvió a
decir: ¡Mensajero de Al∙lâh! Soy negro, huelo mal y llevo ropa vieja, ¿entraría
al paraíso? Le contestó el Profeta: Sí. Entonces combatió y murió como mártir.
Entonces, el Profeta mandó que lo trajeran a su tienda, y se puso de pie
enfrente suya, y dijo: “veo que tenías un olor desagradable y Al∙lâh te
mejoró el olor, fuiste negro de cara, y Al∙lâh te iluminó la cara, y veo a dos
mujeres tuyas de al-hûr al-‘în (vírgenes del paraíso con las que se casarán
los creyentes) limpiándote el polvo y diciendo “¡Que Al∙lâh Complazca a quién
te complació y Mate a quién te mató!”.
Es negro de cara…pero no se trata de apariencias, ni de orígenes ni pertenencia
a grandes familias, ni nobleza, es cuestión de sinceridad y veracidad con
Al∙lâh.
Mira a la sinceridad de ‘Aliyy Bnu Abî Tâleb que pedía a Al∙lâh diciendo: “Dame
Al∙lâh una muerte en tu causa después de una larga vida dedicada a tu causa”
Entonces vivió mucho y murió como mártir.
Y
fíjate en la sinceridad y la veracidad de ‘Omar Bnu Al jattâb cuando pidió
diciendo: “Dame, Al∙lâh, una muerte como mártir en la ciudad de tu
Profeta”.¿Cómo pede el príncipe de los creyentes morir en de La Medina y es la
cuna del Islam? Sino murió en la ciudad del profeta, que los rezos y la paz de
Al∙lâh sean sobre él.
Fíjate en el sincero Salâh Addîn quien dijo: “¿Cómo puedo sonreír y la
mezquita de Al Aqsâ está ocupada?”. Y no se le vio sonriendo hasta el día de la
liberación de la mezquita.
¿Y tú? ¿Eres sincero con Al∙lâh? ¿Tienes la intención de serlo?
Veis que la sinceridad no es sólo en la palabra, aunque sea una parte
importante- pero la sinceridad es una intención y pensamiento. Intención, hecho
y palabra, y si cumples las tres partes, serás un sincero, por eso se llama a
Abû Bakr, que Al∙lâh Está complacido con él, Assidîq (el muy sincero o
fiel), porque cumplió las tres partes, en todos sus estados, sus calmas, sus
miradas, y sus comportamientos fue el veraz y sincero.
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¿Cuál
es la recompensa de los sinceros?
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