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Episodio 43
La serie de las
virtudes morales
Prólogo
Prólogo de las virtudes morales:
Busco refugio en Al∙lâh, El Más Elevado, El
Sublime, contra el maldito satanás.
En el nombre de Al∙lâh, El Más Compasivo,
El Muy Misericordioso.
La alabanza es para
Al·lâh, lo alabamos
y en Él buscamos ayuda y pedimos Su perdón; Y en Él buscamos refugio del mal de
nuestras almas y de nuestras malas acciones; A quien
Al·lâh guía nadie podrá desviarlo y
a quien desvía, nadie podrá guiarlo.
Damos comienzo a la serie de las virtudes
morales. Cada vez trataremos una virtud moral determinada indicando cómo podemos
fijarla dentro de nuestras almas, cómo la ponemos en práctica, y cómo la
adoptamos como una de nuestras virtudes morales, convirtiéndola en un rasgo
propio de nuestra personalidad y en una conducta habitual en nuestra vida.
Sé que muchos me preguntarán ¿Por qué
precisamente las virtudes morales? Y ¿Por qué no hablamos de la Sira [vida del
profeta], o de los relatos de los compañeros del profeta? ¿Por qué las virtudes
morales y qué beneficio podemos extraer estudiándolas? Por ese motivo he
decidido que la primera cinta de la serie sea una introducción, para explicar la
importancia de las virtudes morales y especificar por qué es necesario
conocerlas y ponerlas en práctica.
Realmente, tenemos cuatro objetivos al
estudiar las virtudes morales:
El Primer objetivo:
El establecimiento de estas virtudes
morales fue el objetivo principal de la misión del profeta – que los Rezos y la
Paz de Al·lâh
sean sobre él-. Efectivamente, el primer objetivo de la misión del profeta fue
corregir el comportamiento y establecer una buena moral. ¿Te sorprendes?
Escucha este hadiz o dicho del profeta y
piensa en su significado: " Ciertamente he sido enviado para establecer
las virtudes morales más refinadas".
¿Para qué ha sido enviado el Mensajero –que
los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él- ?... Para establecer la misericordia
entre las personas, para instaurar la bondad entre las personas, para su bien,
para que sean guiados, para el bienestar de la humanidad. Al∙lâh -Enaltecido
sea- ha dicho: "No te Hemos enviado sino como misericordia para todos los
mundos", Sura de Los Profetas, 21:107. ¡Reflexiona sobre este versículo!
Imagínate una sociedad en la que domine el
engaño, el odio, el abuso de confianza y las indecencias… ¿Existiría en tal
sociedad lugar para la misericordia? ¿Existiría seguridad en tal sociedad?
¿Existiría satisfacción en tal sociedad?
Si los miembros de tal sociedad fuesen
socios en una empresa… ¿tendría éxito?
Si los miembros de tal sociedad
constituyeran una sola familia, ¿prevalecería la misericordia y se querrían y
tendrían fuertes relaciones entre sí?
Entonces, ¿has notado la relación entre:
" Ciertamente, he sido enviado para establecer las virtudes morales más
refinadas" y "No te Hemos enviado sino como misericordia para todos los
mundos"? Es
decir que la misericordia entre los mundos, la guía, la corrección, y la
seguridad en una sociedad únicamente se pueden conseguir a través de las
virtudes morales.
Hay otro punto que quiero aclarar. ¿Acaso
piensas que los actos de adoración como el rezo, el ayuno, el peregrinaje,
recordar a Al·lâh o la súplica son más importantes? Yo te digo que no. Las
virtudes morales son más importantes. ¿Cómo?
¡Hermanos y hermanas! Todos estos actos de
adoración tienen un objetivo más supremo, que es corregir el comportamiento y
alcanzar una moral ejemplar. Si los actos de adoración no cumplen este
objetivo, se habrán convertido en meros ejercicios atléticos.
Vamos a comenzar con
1) La oración (El Salat):
Al∙lâh -Enaltecido y Glorificado Sea- Dijo:
“Recita lo que se te ha inspirado del
Libro y establece el salat, es cierto que el salat impide la indecencia y lo
reprobable. Pero el recuerdo de Al∙lâh es mayor, y Al∙lâh
sabe lo que hacéis.” La araña 29:45
Entonces, aquél cuyo rezo no le impide
cometer la indecencia y lo reprobable, ¿Estará realizando su oración
correctamente o no? La verdad es que esta persona no habrá realizado más que
unos ejercicios deportivos. Porque, ¿cuál es el principal valor del rezo? ¿Qué
influencia tiene sobre el comportamiento? Al∙lâh dice en el hadiz sagrado:
“Acepto el salat de aquél que mediante ella se humilla ante Mi Grandeza, del que
no se enorgullece con ella sobre mi gente, ni pernocta habiendo cometido un
pecado y sin arrepentirse, del que pasa el día recordándome, tiene misericordia
con el pobre, el viajero, la viuda y con las personas que han sufrido una
desgracia.”
Reflexiona conmigo sobre el significado.
¿Qué relación hay entre cumplir la oración y ser aceptada, por un lado, y tener
misericordia con las viudas, por otro? Pues sí que la hay. Si tu oración no te
hace ser benévolo con la gente, entonces no has rezado. ¿Habéis observado la
relación y el significado?
2- La limosna (As-sadaqa):
Al∙lâh - Enaltecido y Glorificado Sea-
Dice: “Exígeles que den dádivas de sus riquezas y con ellas los limpiarás
y los purificarás”, Al Tawba ‘El Arrepentimiento” 9:103
El objetivo de dar limosna o cumplir Azakat
es purificarse. Y ¿Qué significa purificar el alma? Significa educarse
profundamente para conseguir unas bellas virtudes morales.
¿Habéis observado que cada versículo que
habla sobre un acto de adoración obligatorio está relacionado con una virtud
moral específica y nos estimula a adoptarla y a aplicarla? ¿Pero cómo se
entiende que nos purifiquemos dando limosna?...Es que al dar limosna, aprenderás
la misericordia, tendrás piedad del pobre, aprenderás la generosidad y odiarás
el orgullo. El profeta -que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, también
nos enseña que hay algo que se llama “limosnas morales” que incluso superan las
materiales (de dinero). Y así nos dice en el hadiz: "Sonreír en la cara de
tu hermano es una limosna". Imagínate que quieres dar una limosna pero no
tienes dinero en el bolsillo, solo tienes que sonreír en la cara de tu hermano,
y habrás dado limosna. “Sonreír en la cara de tu hermano es una limosna,
ordenar el bien e impedir el mal es una limosna, guiar a una persona que ha
perdido el camino en tierra extranjera es una limosna, poner de lo que tienes
en tu recipiente en el de tu hermano (es decir dar de lo que tienes de
bienes a tu hermano) es una limosna, retirar un objeto que moleste,
una espina o incluso un hueso del camino es una limosna, guiar a un ciego es una
limosna y la limosna más valiosa es que un marido ponga un bocado de comida en
la boca de su esposa”.
¿Habéis comprendido el significado de la
limosna? ¿Habéis observado cómo guiar a una persona que ha perdido el camino de
su destino es una limosna, dar de lo que tienes de bienes a tu hermano es una
limosna y sonreír en la cara de tu hermano musulmán, sea ciego o vidente es una
limosna ?…etc.
Mi objetivo, hermanos, en esta lección de
hoy es hacer que cada uno de vosotros sienta una voluntad profunda de que desea
e intenta cambiar lo que está en sí mismo y de mejorar su moral.
Hemos observado que este asunto tiene
mucha relevancia, ya que por ejemplo no basta con ponerse el velo para haber
cumplido con los deberes y ordenes de la religión…El significado verdadero de
nuestra religión podemos hallarlo en esta pregunta: "¿Responde tu
comportamiento y tu moral a los principios del Islam?
3- El Ayuno (As-siam):
El profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh
sean sobre él- dice: " Si uno de vosotros está ayunando, entonces deberá
abstenerse de tener trato sexual, de transgredir y de comportarse como un
ignorante e incluso si alguien le dirige un insulto o se pelea con él, que
responda: “Estoy en ayuno, Estoy en ayuno". Imagínate, el día de tu ayuno se
ha convertido en un día en el que tienes que poner en práctica tus virtudes
morales, y en un día en el que muestres tus virtudes morales porque no es
correcto insultar, pelear, cometer pecados, comportarte como un ignorante,
elevar la voz argumentando o peleando porque estás ayunando. Y tal ayuno te
hace un musulmán con buena moral. ¿Habéis comprendido?
Entonces como hemos descubierto, el
objetivo de la oración así como el del ayuno es embellecernos con las virtudes
morales.
4-La
peregrinación (Al Hayy)
Al∙lâh -Enaltecido
y Glorificado sea-, Dice en el versículo “La Peregrinación debe hacerse
dentro de meses determinados; el que, dentro de este período de tiempo, se
comprometa a peregrinar, deberá abstenerse, mientras dure la Peregrinación, de
tener trato sexual, de transgredir y de disputar.
Hermanos, la peregrinación es un duro adiestramiento para
corregir el comportamiento y la moral. Cuando te diriges a hacer la
peregrinación con una intención presente, entonces es obligatorio que no
aplastes a la gente, incluso si ellos lo hacen contigo,
durante la circunvalación. Tampoco debes insultar a
alguien aunque él te insulte. Ello significa que ni siquiera la expresión “uf”
debe salir de tu boca, en cuyo caso deberás pedir perdón y arrepentirte ante
Al·lâh.
De ahí que me refiera al Hayy como un
adiestramiento duro en un período de 20 días aproximadamente, para aprender a
rectificar tu comportamiento y asentar en tu alma las virtudes morales.
Mucha gente se pregunta ¿Por qué hay una sola temporada para
cumplir la peregrinación en la cual se reúnen todos los musulmanes?... ¿Por qué
los egipcios, por ejemplo, no la hacen en el mes de Rajab, y los yemenitas en
otro mes y así cada nación hace la peregrinación en un mes diferente?
Efectivamente, la montaña de Arafat es un lugar fijo y no cambia. ¿Por qué
motivo toda la gente se reúne en esta montaña al mismo tiempo? ¿Acaso la montaña
cambia su lugar cuando acaba la temporada del Hayy? Desde luego que no.
La finalidad de que esta acumulación de millones de musulmanes
de todo el mundo se agrupe en una sola fecha es que cada persona, entre la
inmensa muchedumbre, dé muestra de su autocontrol comportándose según las
virtudes morales más refinadas.
¿Habéis comprendido el objetivo de la peregrinación y de la
reunión de millones de musulmanes juntos en la misma montaña de Arafat al mismo
tiempo? ¿Y de que todos arrojen las piedrecitas (jamarat) al mismo tiempo en
Mena….y que todos se reúnan en Musdalifa...?
¿Por qué? Es un mensaje educativo que
quiere decir: “Vivid juntos, poneos en contacto unos con otros y haced de las
virtudes morales un símbolo vuestro, así podréis rectificar vuestro
comportamiento y vuestra moral en este sitio estrecho y en sólo veinte días”.
¿Pero dime, cuando regreses a casa, serás incapaz de mantener un buen
comportamiento con tu padre y tu madre, y les alzarás la voz, y también a tus
vecinos y en tu casa harás lo mismo?
¿Habéis visto qué significa "
Ciertamente, he sido enviado para establecer las virtudes morales más
refinadas”… Y que establecer un buen comportamiento y una buena moral
es la finalidad esencial de la misión del Profeta Muhammad?
Alguna
gente cree que lo más importante en la religión es que el musulmán aprenda,
memorice el Corán, aprenda los asuntos del Fiqh “o el código
islámico, la ciencia de la herencia…etc. Pero, ¿qué lugar ocupan las virtudes
morales? Desafortunadamente las dejan en un segundo plano. Pero no, eso es
incorrecto. Leed conmigo este versículo que vino en boca del profeta Abraham:
¡Señor nuestro! Envíales un mensajero que sea uno de ellos, para que les
recite Tus aleyas (signos), les enseñe el Libro, la Sabiduría y los purifique.
Es cierto que Tú eres el Poderoso, el Sabio.”
“La vaca” 2:129
Ø
Observad conmigo el orden en este versículo: Un
mensajero de esta nación “uno de ellos” para leerles lo que le ha
sido inspirado, enseñarles y mejorar su moral: “purificarlos”.
Ø
Este versículo ha sido repetido en todo el
Corán cuatro veces. Una vez en boca del profeta Abraham y tres en la de
Al∙lâh -Enaltecido y Exaltado Sea-, pero con
otro orden:
“Igualmente os hemos enviado un Mensajero que viene de
vosotros mismos y que os recita Nuestros signos, os purifica, os enseña el Libro
y la Sabiduría y os enseña lo que no sabíais.
Cuando el profeta Abraham hizo la súplica, pidió
primero la enseñanza y luego la purificación. Sin embargo,
Al∙lâh -Enaltecido y Exaltado Sea- mencionó
primero la purificación. Es decir que las virtudes morales vienen primero.
¿Qué valor tiene un musulmán que memoriza el Corán
pero que no es sincero? ¿Qué valor tiene el saber si no se poseen las virtudes
morales? Ninguno…Absolutamente ningún valor.
Entonces, ¿Nos damos cuenta del verdadero valor de las virtudes
morales? ¿Embelleceremos nuestro comportamiento con ellas y las adoptaremos en
nuestra actitud en la vida? ¿Tenemos como primer objetivo estudiando esta serie
corregir nuestro comportamiento y nuestra moral?
El Segundo objetivo:
Por desgracia, habitualmente establecemos una enorme separación
entre las virtudes morales y los actos de adoración, como también entre la vida
y la religión.
Las mismas personas que dentro de la mezquita cumplen con la
disciplina, el velo legítimo y la oración de una manera ejemplar, son
absolutamente otros fuera de la mezquita….Entonces, ¿Qué pasa con las virtudes
morales? Te dirán: “Con que cumpla con los actos de adoración regularmente es
suficiente, no importan las virtudes morales. Según ellos, la vida es una cosa y
la religión y el cumplimiento con los deberes religiosos es otra.
No. Esto no es correcto, hermanos. Esta separación no es propia
del Islam. El Islam es una sola entidad, un todo integral. Desafortunadamente,
esta separación tan severa engendra dos tipos de personas:
1)
Persona devota con mal carácter y
comportamiento.
2)
Persona con un comportamiento y moral
excelentes, que no cumple con sus obligaciones religiosas.
Ambos modelos son reprochables y no tienen nada que ver con el
Islam.
Entonces, hermanos, nuestro objetivo a través de esta serie es
que nos convirtamos en siervos devotos y con una moral ejemplar.
El profeta –que los Rezos y la Paz de
Al∙lâh sean sobre él-, dijo: “Juro
por Al·lâh que no cree, juro por
Al∙lâh que no cree, juro por
Al∙lâh que no cree”.
Le preguntaron: ¿Quién, Mensajero de Al∙lâh?” Dijo:
“Aquél cuyo vecino no esté a salvo de su maldad”.
Observad qué relación tan estrecha hay entre la fe y las
virtudes morales. Por ejemplo, la mujer que tiende la colada chorreando y
gotea sobre la colada seca de su vecina debe saber que el ángel que tenemos a
nuestra izquierda le escribe una mala acción. ¿Habías pensado en ello antes? ¿Se
te había pasado por la cabeza algo así?
Aquél que aparca su coche bloqueando la entrada del
aparcamiento privado de su vecino y viene a rezar dos prosternaciones, ¿Creéis
que le será aceptada su oración?
La mayoría de los
presentes hemos cometido un error que hará que nuestra recompensa por presenciar
esta lección sea menor. Casi todos hemos aparcado el coche delante de la puerta
de la mezquita para evitarnos una caminata. Pero, ¿qué culpa tienen los vecinos
y la gente de la zona? Y todos aquí hemos pensado que hacíamos lo correcto ya
que nos dirigimos a la mezquita para aprender y adorar a Al·lâh. Pero no, no
está bien, y estábamos equivocados. ¿Os dais cuenta de que cometemos muchos
errores y pensamos que no tienen nada que ver con el Islam? Hermanos, la fe y el
comportamiento es todo uno… No se pueden separar.
Vinieron algunas personas a consultar al profeta –que los Rezos
y la Paz de Al·lâh sean sobre él- y le dijeron: “Fulana de tal es conocida
entre la gente por la abundancia de sus oraciones, sus ayunos y sus limosnas…
aunque también es famosa por maltratar a sus vecinos”. El profeta les dijo:
“Ella está en el infierno”. Te imaginas, dicen que “es conocida”. ¡Mucho tenía
que rezar, ayunar y dar limosna para que se corriera la voz en toda la ciudad
del profeta! Y sin embargo dijo: “Ella está en el infierno”.
Después mencionaron al profeta –que los Rezos y la Paz de
Al·lâh sean sobre él- que Mengana es conocida por la escasez de sus oraciones,
sus ayunos y sus limosnas… pero no maltrata a sus vecinos. El profeta –que los
Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él- les dijo: “Ella está en el paraíso”.
A propósito, esto no es una invitación para que disminuyáis los
actos de adoración. No pretendemos arreglar una cosa en detrimento de la otra,
queremos conseguir un balance entre las dos.
Hay
otro dicho del profeta – que los Rezos y la Paz de Al∙lâh
sean sobre él- en el que cuenta: “El peor grado entre la gente, el Día del
Levantamiento, lo tendrá aquél a quien la gente abandonaba temiendo su maldad”.
¿Te imaginas? Por ejemplo, encontramos a un padre que advierte a su hijo
diciéndole: “Ni se te ocurra pegar, ni tocar, al hijo de esa vecina porque sino
pondrá en nuestra contra a todo el edificio y nos causarás un conflicto que no
necesitamos”. Sin embargo, es voluntad de Al·lâh (Ma Sha Al·lâh), viste el velo
de una manera impecable, como manda la ley islámica. Dime, ¿Qué valor tiene tu
velo cuando la gente te evita por miedo a tu maldad?
El
profeta -que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él-dijo también: “La fe
está compuesta por setenta y tantas partes –o sesenta y tantas-, la más
elevada es creer que no hay más divinidad que Al∙lâh
y la más baja es retirar del camino un objeto que pueda molestar a los demás”.
Así pues, retirar del camino algo que molesta es una parte de
la fe. Entonces, ¿cómo podemos clasificar el acto del que abre la ventana del
coche y arroja los restos de algo que ha comido a la calle? ¿O de aquella otra
que se saca el chicle de la boca y lo arroja al suelo en la calle? ¿Puedes creer
que de esta manera has perdido una parte de tu fe? Efectivamente, la has
perdido. Se te pide que retires los objetos que molestan del camino y esto es
una prueba de tu fe. Entonces, ¿qué decir de aquél que hace lo contrario?
¿Qué piensas de la
madre que pide a su hijo que baje a tirar la basura muy pronto de madrugada
antes de que se despierten los vecinos? ¿Crees que ha rezado la oración del alba
(“Fajr”)? Y si lo ha hecho, ¿dónde está el vínculo entre sus rezos y sus actos?
Necesitamos recuperar y asentar el vínculo entre la fe y las
virtudes morales de modo que juzguemos culpable a quien cometa un error moral.
El profeta –que los Rezos y La Paz de
Al∙lâh sean sobre él-, dijo: “El pudor y la fe están relacionados
mutuamente, si uno de ellos aumenta, el otro también”. El pudor y la fe,
¡Qué fuerte vínculo hay entre ellos!
Por ejemplo: la estudiante que carcajea en voz alta en la
universidad y luego va a hacer su rezo en la mezquita, e incluso puede que llore
de sumisión a Al∙lâh, pero ¿dónde está su
pudor?.... El pudor y la fe están vinculados el uno con el otro.
Entonces, si quieres saber a qué nivel está tu fe, dime a qué
nivel se encuentran tus valores morales, entonces te diré si estás cerca o lejos
de Al∙lâh. Y eso es lo que pretendemos fijar en
nuestro interior a través de esta serie de las virtudes morales para luego
llevarlo a la práctica.
Por ejemplo, aquél que coge el coche y sabiendo que no tiene
suficiente gasolina como para subir el puente, lo hace y, una vez arriba, el
coche se le para, provocando así largas colas de automóviles parados… ¿Debemos
considerar que esta persona ha cometido una falta o no? Desde luego que sí. Y no
me digas que eso no tiene nada que ver con la religión, ese es el núcleo de la
religión. ¿Habéis observado hasta que punto necesitamos cambiar nuestros
conceptos?
También necesitamos cambiar muchas actitudes para rectificar
nuestra fe.
El profeta, -que los Rezos y La Paz de Al∙lâh sean sobre
él-, dijo corrigiendo nuestro concepto equivocado que tenemos sobre la
indigencia: “¿Sabéis quién es el indigente? Entonces le contestaron: “Es aquél
que no tiene ni dinero ni posesión alguna”. Dijo:” el indigente es aquél que
llega el Día del Levantamiento con rezos, ayunos, cumplimiento correcto del
Zakat… pero ha insultado a uno, ha pegado al otro, ha derramado la sangre de
otro sin derecho y se ha quedado ilegítimamente con el dinero de otro.
Entonces, cada uno de ellos toma de sus buenas acciones hasta que se acaban.
Después, se le insta a coger de las malas acciones de los otros hasta que es
juzgado con este repertorio y arrojado al infierno”.
¿Habéis observado? ¿Habéis entendido lo que pretende
enseñarnos el profeta?
Por eso, si nos centramos en el Corán, descubrimos algo
sorprendente. Cada vez que Al∙lâh Habla de las características de los creyentes,
éstas vienen en un orden alternativo mencionando primero una cualidad moral,
seguida del cumplimiento de un acto religioso. Cualidad moral, acto religioso,
cualidad moral, acto religioso… y así sucesivamente.
Por ejemplo, en la Sura de "Los creyentes",
versículos 1-8”
“Habrán triunfado los creyentes, (1) Aquéllos que en su
salat están presentes y se humillan. (2)
Los que de la frivolidad se apartan, (3) Los que hacen efectivo el zakat., (4) Y
preservan sus partes privadas, (5) excepto con sus esposas o las que poseen sus
diestras, en cuyo caso no son censurables.(6) Pero quien busque algo más allá de
eso ... Esos son los transgresores. (7)
Y aquéllos que con lo que se les confía y de sus compromisos son cumplidores.
(8)”
¿Habéis observado cómo deben ser las
características de los creyentes? Virtudes morales y adoración. Fíjate bien en
el versículo, así relacionando los dos aspectos hallarás a los creyentes.
Tenemos otro ejemplo de cómo debe ser el creyente en la Sura del Discernimiento,
versículos 63-67:
(63)Los siervos del Misericordioso son aquéllos que
caminan por la tierra humildemente y que cuando los ignorantes les dirigen la
palabra, dicen: Paz. (64) Y los que pasan la noche postrados y en pie, por su
Señor. (65) Y los que dicen: ¡Señor nuestro! Aparta de nosotros el castigo de
Yahannam; realmente su castigo es un tormento permanente. (66) Y es un mal
hospedaje y una mala residencia. (67) Y aquéllos que cuando gastan ni derrochan
ni son avaros, sino un término medio entre ambas cosas.
“
Y en la sura de La Ayuda Imprescindible (Al Maún), v. 4-7.
(4) Pero ¡ay de aquellos que rezan! (5) Siendo negligentes
con su Oración. (6)Esos que hacen ostentación (7) y niegan la ayuda
imprescindible.
¿Por qué la ayuda imprescindible fue mencionada directamente
después de abandonar la oración? Se trata de entender la fe de una manera
íntegra. Y nosotros queremos ser así y esa será nuestra meta cada vez.
Entonces, ¿Qué virtudes morales vamos a
tratar?
La modestia:
¿Cómo puedo ser modesto? ¿Cuáles son las características de los modestos? ¿Cómo
era el señor de los modestos –que los Rezos y la Paz de
Al∙lâh sean sobre él-?
La indulgencia:
¿Cómo la aprendemos y cómo la aplicamos?
El tercer objetivo:
Convertirnos en gente práctica. ¿Qué quiere
decir eso?
Hay gente que son casi adictos a asistir a
clases religiosas durante toda la semana; un día aquí y otro día allí. Pero, ¿de
qué le sirve? Memorizamos las clases religiosas a la perfección. Pero sabed
todo lo que queráis saber, que solamente seréis recompensados cuando apliquéis
en la práctica aquello que habéis aprendido.
Ya hemos escuchado bastante. Es hora de
aplicar nuestros conocimientos. Cada semana nos comprometeremos juntos a aplicar
una virtud moral determinada.
El cuarto objetivo:
Queremos ofrecer a nuestra sociedad y a
nuestro país gente destacada, con una moral y un comportamiento ejemplar. Así
como queremos transmitir un mensaje:
¿De dónde salen los distinguidos? De la
mezquita.
¿De quién se benefician las sociedades y
los estados? De unos modelos que salen de la mezquita, que son gente de bien,
honestos, sinceros, devotos, perfeccionistas en su trabajo, veraces, que aman
sus países. Si se multiplicaran estos modelos de gente, que combina la adoración
con las virtudes morales, desaparecería el modelo deformado, mencionado
anteriormente, de un devoto de mal carácter. Llamamos la atención de la gente
por lo bien que cumplimos con los actos de adoración y después, cuando descubren
que poseemos un mal carácter y carecemos de moral, piensan “si para ser devoto
como él tengo que perder la moral y adoptar un mal carácter, prefiero quedarme
como estoy”. Y nos preguntan: “¿quieres que sea como ese hombre religioso que
reza muy bien, pero se pasa el día entero durmiendo en el trabajo? No. No quiero
ser como él”.
Todos tenemos errores en nuestra conducta
que queremos rectificar a través de esta serie. Y ese es el objetivo que
tenemos al estudiar las virtudes morales.
Ahora, permitidme que os explique qué
mérito tienen las virtudes morales. Os aseguro que os sorprenderá sobremanera y
os agradará al mismo tiempo.
El profeta -que los Rezos y la Paz de
Al∙lâh sean sobre él-, dijo:
"No hay nada que pese más en la balanza del siervo el Día del Levantamiento que
una buena moral”. Entonces lo que da más peso en la balanza del hombre el
Día del Levantamiento no es la oración, ni el Azaque sino la buena moral.
¿No te entran ganas de mejorar tu moral,
después de todo lo que has oído y sabiendo la gran recompensa que te espera si
lo consigues?
El profeta –que los Rezos y la Paz de
Al·lâh sean sobre él- dice: " El mejor musulmán es el que posee mejor moral". Y
dice también: " El creyente más perfecto en su fe es el que tiene mejor moral".
¿Observáis cómo van apareciendo los hadices?
Fijaos en las expresiones: "el más pesado, el mejor, el más perfecto.".
Eso quiere decir que el creyente más
perfecto es aquél cuya moral es la mejor aunque sus informaciones religiosas no
sean abundantes, y sus actos de adoración todavía requieran rectificación.
El profeta –que los Rezos y la Paz de
Al∙lâh sean sobre él-, dijo:
“El más cercano a mí el Día del Levantamiento es aquél que tenga la mejor
moral”.
Y dijo también: “Lo que más hace entrar a la gente en el
paraíso el Día del Levantamiento es el temor de Al·lâh y la buena moral”.
Una delegación se dirigió al Profeta –que
los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre
él- y le preguntaron: “¿A quien Al·lâh ama más de entre sus siervos?
Dijo: “A aquél que posea mejor moral”.
¿Has visto la importancia que tiene mejorar
tu moral? Y si no reconoces este hecho, has de saber que caminas en otra
dirección. ¿Quieres memorizar el Corán y aprender bien las ciencias de la
religión?... Todo eso es muy importante y lo vamos a aprender juntos; pero ¿qué
me dices de perfeccionar tu moral?
El profeta –que los Rezos y la Paz de
Al∙lâh sean sobre él-, dijo en
un hadiz: ¿Queréis que os diga a quién de vosotros amo más? Contestaron: “Sí,
mensajero de Al∙lâh”. “¿Queréis que os diga a
quién de vosotros amo más?”, dijeron: “Sí, mensajero de Al∙lâh”.
“¿queréis que os diga a quién de vosotros amo más?”, dijeron: “Sí, mensajero de
Al∙lâh”. Dijo: “A aquél que posea mejor moral”.
Y Dijo también: "El creyente, a través
de su buena moral, alcanza el grado del que ayuna y reza por la noche, mientras
los demás duermen”.
Por eso, una de las súplicas del profeta
–que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre
él-: “Señor mío guíame para conseguir la mejor moral, Tú eres el Único que me
puedes guiar hasta ella”.
¿Habéis visto cómo se interesa el profeta
–que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él- por la buena moral? Y él es de
quien Al∙lâh -Exaltado y
Glorificado Sea- Dijo: “Y estás hecho de un carácter
magnánimo”, Sura del Cálamo, 68: 4. Y cuando
se miraba al espejo decía: “Señor mío, tal como me has otorgado un buen
aspecto, mejora mi moral”. ¿Has observado su interés y perseverancia?
¿Sigues tú su tradición y realizas también esta súplica? No, tú cuando te miras
al espejo te concentras en otra cosa: en tu belleza natural, y en que no hay
nadie más bello y elegante que tú.
El profeta –que los Rezos y la Paz de
Al∙lâh sean sobre él-, dijo:
“Yo garantizo una casa en el punto más elevado del paraíso para quien adopte una
buena moral”. ¿Te imaginas?
El mismísimo profeta –que los Rezos y la
Paz de Al∙lâh sean sobre él-, te garantiza una casa en lugar más elevado del
paraíso. ¿Acaso no buscarás los medios que te ayuden a mejorar tu moral?
¿Queréis que os diga una cosa?, pero no os
enfadéis conmigo: siempre intentamos hacer lo más fácil. Rezamos, leemos el
Corán, respondemos al teléfono diciendo “Assalamo alikom” (la paz sea con
vosotros); nos damos las gracias diciendo “Jazaka Al·lâhu Jairan” (Que Al∙lâh te
recompense bien), llevamos el velo… y pensamos que de este modo hemos sido
religiosos de una manera bastante fácil; Sin embargo, es muy difícil controlar
profundamente nuestra moral. Siempre estamos buscando las vías más fáciles para
ser religiosos practicantes, pero ¿dónde está la moral?¿Dónde está la moral de
los religiosos?
El profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh
sean sobre él- dijo: "Cierto es que vosotros no os ganaréis a la gente con
vuestras riquezas, así pues ganáoslas con vuestros rostros relajados y vuestra
buena moral."
¿Quieres ganarte el amor de la gente?
Mantén un rostro relajado y sonriente y mejora tu moral.
¿Acaso la buena moral se incrusta en
nuestras almas y se refleja en nuestros hechos?
Quiero plantearos una pregunta: ¿Es posible
o imposible que se pueda cambiar la moral?
¿Es posible o no que el tacaño pueda
convertirse en generoso? ¿O eso no se puede cambiar? ¿Está condenado por la
genética a ser siempre un tacaño? ¿Es posible que la persona que se enfurece con
mucha facilidad se vuelva indulgente con la gente o no? ¿Es posible que una
chica atrevida se convierta en una chica que tiene pudor? ¿Este tipo de cambios…
son posibles?
El profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh
sean sobre él-, quiere enseñarnos que, efectivamente, la moral se puede cambiar
y mejorar. Y ni se te ocurra pensar que tú no puedes cambiar. Eso no es cierto.
Son muchos los que, después de convertirse
en personas religiosas, han cambiado de una manera increíble. Te sorprendería
comprobar cómo una persona que antes se enfurecía rápidamente perdiendo el
control se ha convertido en una persona tan serena. ¿Cómo?
Simplemente porque ha elegido aplicar el
“dicho del profeta” –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, que dice:
"El saber se consigue esforzándose en aprender, la indulgencia se consigue
esforzándose en ser indulgente, la paciencia se consigue esforzándose en ser
paciente”.
Entonces, vemos que los modos de ser o los
caracteres se pueden cambiar. De lo contrario, ¿por qué estaríamos aquí nosotros
estudiando cuales son las virtudes morales?
Os daré un ejemplo:
El alma es parecida a un niño que nace con
carencias y va creciendo conforme lo vamos nutriendo. Lo mismo sucede con el
alma, también se puede ir mejorando. Y de la misma manera que el cuerpo débil y
enfermo toma el medicamento y soporta su amargura para esforzarse y curarse, el
alma también sufre enfermedades que se reflejan en el mal carácter y para
curarla requiere lucha y paciencia.
Digo todo esto a fin de que en el episodio
siguiente estés completamente preparado y convencido de que tanto tu alma como
tu moral pueden cambiar, conforme al dicho del profeta –que los Rezos y la Paz
de Al∙lâh sean sobre él- y también a la norma de que tu alma es como tu
cuerpo….La persona obesa puede perder peso si sigue un estricto régimen de
comida y si tiene paciencia conteniendo su apetito, y lucha contra sus ganas de
comer una comida preferida en particular.
De la misma manera, el mentiroso si se
esfuerza por auto-corregirse y pone freno a su mal carácter, se convertirá en
una persona sincera, exactamente como aquél que ha luchado contra la obesidad.
Y al igual que el que tiene un cuerpo débil, realiza ejercicios deportivos de
una manera constante, diariamente, y aguanta y se esfuerza hasta conseguir un
óptimo estado físico, el alma aprende de la misma manera las virtudes morales,
por medio de la educación, la paciencia y el esfuerzo.
Entonces, ¿hemos adoptado ya la intención
de cambiar?
Hay quien se pregunta, ¿pero cómo puedo
descubrir mis propios defectos? ¿Cómo puedo saber que tengo malos
comportamientos que debo rectificar?
Los siguientes cuatro puntos te
ayudarán a descubrirlos:
1- Un amigo consejero (Busca
amigos de verdad).
2- Tus enemigos (Escucha a
tus enemigos), Escucha lo que te dice una chica que tiene celos de ti.
Escucha lo que dice tu rival en el
trabajo. Y nunca te tapes los oídos, porque a lo mejor te dicen algo
beneficioso.
3- Asiste a clases que hablan
sobre este tema.
4- Estudia y aprende muy bien
la moral del profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-.
Y este último
punto es el más importante…
¿Quién, de toda la gente, es el más
perfecto en su comportamiento y en su moral? Es el profeta –que los Rezos y la
Paz de Al∙lâh sean sobre él-. Al∙lâh Dijo: “Y
estás hecho de un carácter magnánimo”.
Sura
del Cálamo, 68:4.
¿Quieres alcanzar el mejor nivel de moral?
Escucha temas sobre la humildad del profeta –que los Rezos y La Paz de Al∙lâh
sean sobre él-, sobre su indulgencia, sobre su trato a las mujeres; y
aprende….aprende de todo eso.
Por esa razón, citaremos lo que hacía el
profeta y su moral en todas las clases que daremos, en cada virtud moral que
trataremos.
Al∙lâh -Exaltado y Glorificado Sea- Dijo en
la sura de “Los Coligados”, 33:21: “Realmente en el
Mensajero tenéis un hermoso ejemplo para quien tenga esperanza en Al∙lâh y en el
Último Día y recuerde mucho a Al∙lâh”.
¿Sabéis por qué? Porque a lo largo de los 23 años que duró la misión del
profeta, Al∙lâh -Exaltado y Glorificado Sea- reunió todo lo que el ser humano
puede necesitar durante su vida hasta el Día del Levantamiento. No podrías
encontrar un modelo mejor entre los profetas para aprender de su moral y
aplicarla en tu vida.
Podrías tomar a cualquier otro profeta como
modelo en una cualidad determinada. Por ejemplo, Jesús (Aisa) –que la paz sea
sobre él-, fue un joven soltero, que se esforzaba en mejorarse a sí mismo y que
despreciaba los deseos mundanales. Por ese motivo no podrás seguir su modelo
cuando te cases, porque él no se casó. ¿Entonces, cómo podrás seguir su modelo
cuando seas padre o abuelo o cuando trates con tu esposa, o tus esposas?
Del mismo modo, tampoco podrás seguir el
ejemplo de Salomón (Sulaimán), excepto como gobernador, rico, agradecido y
benéfico…pero no podrás seguirlo como un pobre paciente…
Pero, ¿qué profeta experimentó ser pobre y
rico, fuerte y débil, gobernado y gobernador, padre y abuelo, soltero y casado?
Por esa misma razón, Al∙lâh -Enaltecido Sea- Dijo en la sura de “Los coligados”
33:21: “Realmente en el Mensajero tenéis un hermoso
ejemplo”.
Y al tratar el tema de las virtudes
morales, tenemos que navegar en los detalles de la vida del Profeta –que los
Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, y tratar sus
cualidades, puesto que es el único profeta que no tenía ningún asunto personal
escondido.
De hecho, sabemos todo sobre él. Sabemos
cómo era la relación con sus esposas y sus particularidades. Dentro del
hogar…. Cuando estaba durmiendo en su lecho… Ninguna parte de su vida fue
considerada personal, ni quedó oculta.
Y por eso, terminaré esta lección haciendo
hincapié sobre la necesidad de amar al profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh
sean sobre él-. Ya que, si queremos tomarlo como modelo, siguiendo sus pasos en
las virtudes morales, sin sentir un sincero afecto y amor hacia él,
desafortunadamente, no servirá de nada. No lo tomaríais como un ejemplo ideal,
ni percibiríais el significado de lo que diremos. Por eso, entiendo que
necesitamos sentir amor hacia el profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean
sobre él-. Esa será nuestra puerta a través de la cual conoceremos las virtudes
morales que trataremos en las clases siguientes. Según como sea el grado de tu
amor al profeta, así aplicarás sus virtudes morales.
El profeta dice:" Ninguno de vosotros
cree hasta que yo sea más amado por él que sí mismo, sus hijos y su riqueza”.
Mientras transmito este dicho del profeta,
te pido que reflexiones y que me digas si de verdad el profeta es más amado
por ti que los que he mencionado. ¿Amamos al profeta tan fuertemente que le
preferimos sobre cualquier otra persona y cosa?
Al∙lâh -Exaltado y Glorificado Sea- dice
en la sura del Arrepentimiento” 9:24:
“Di: Si vuestros padres, hijos, hermanos, esposas,
vuestro clan familiar, los bienes que habéis obtenido, el negocio cuya falta de
beneficio teméis, las moradas que os satisfacen, os son más queridos que
Al∙lâh, Su mensajero y la lucha en Su camino...
Esperad hasta que Al∙lâh llegue con Su orden.
Al∙lâh no guía a gente descarriada.”
Al∙lâh consideró como “descarriada” a
cualquier persona que prefiere estas cosas, los placeres legítimos de la
vida mundanal, antes que a Al∙lâh y a Su profeta…. ¿Os imagináis?
Omar Ibn El Jattab contó: “Una vez
caminaba junto al profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, y
junto a otros compañeros cuando el profeta (RPA) me cogió de la mano sin
detenerse”.
Omar sigue contando: “Sin darme cuenta le
dije: “Mensajero de Al∙lâh, por Al∙lâh juro que te amo”.
El profeta dijo: “¿Más que a tus hijos
Omar?”
Omar respondió: “Sí”.
El profeta dijo: “¿Más que a tu familia y a
tu pueblo Omar?”
Omar respondió: “Sí”.
El profeta dijo: “¿Más que tu riqueza,
Omar?”
Omar respondió: “Sí”.
El profeta dijo: “¿Más que a ti mismo
Omar?”
Entonces, Omar respondió: “No”.
- La última respuesta indica que Omar era
sincero desde el principio-.
El profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh
sean sobre él-, dijo: “No Omar, no se perfeccionará tu fe hasta que yo sea más
amado para ti que tú mismo.
Relató Omar: “Me separé de ellos para
meditar y después regresé gritando: “Por Al∙lâh, Mensajero de Al∙lâh, eres más
amado para mí que yo mismo”. Dijo el Mensajero de Al∙lâh: “Ahora Omar”, – es
decir, ahora se ha perfeccionado tu fe-.
Abdullah Ibn Omar preguntó a su padre Omar:
“¡Padre! ¿Qué has hecho contigo mismo para regresar con esa respuesta tras unos
minutos de meditación? (¿Acaso tienes la llave de tu corazón?).
Omar respondió: “Hijo mío, salí y me
pregunté a quién necesitaré más el Día del Levantamiento, a mí mismo o al
Mensajero de Al∙lâh, -que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-. Y
encontré que le necesitaré más que a mí mismo. Y recordé el momento en el que
tenga que atravesar el “Siraat” y que nadie me salvará excepto él, Al∙lâh me
salvará a través de él; por eso le quise más que a mí mismo”.
Entonces, Abdullah preguntó a Omar:”Si te
olvidaras de todo lo referente al Mensajero de Al∙lâh –que los Rezos y la Paz de
Al∙lâh sean sobre él-, ¿qué es lo que nunca podrías olvidar?”. Omar contestó:
“Si olvidara todo eso, nunca podría olvidar un día que dije al profeta:
“Mensajero de Al∙lâh, te pido permiso para salir a hacer la peregrinación
menor” y el profeta me respondió diciendo “No me olvides, hermano, al hacer una
súplica benévola a Al∙lâh”. Y dijo: “Por Al∙lâh, nunca olvidaré esa frase”.
Abu Bakr As-Seddik dijo describiendo su
amor hacia el profeta: “Cuando estábamos emigrando hacia El Medina, teníamos
sed, y pude conseguir un poco de leche, y dije al Mensajero de Al∙lâh –que los
Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-: “¡Bebe, Mensajero de Al∙lâh.!” y
continúa diciendo:“ Bebió el profeta hasta que se acabó mi sed”…¿Habéis visto el
amor?, ¿Habéis visto cómo es el amor hacia el profeta –que los Rezos y la Paz de
Al∙lâh sean sobre él-?
Una vez, el profeta –RPA-, volvió a su casa
después de ausentarse todo el día, entonces su ayudante "Zauban" le dijo: “Te he
echado mucho de menos, Mensajero de Al∙lâh”. ¿Habéis visto qué relación tan
fuerte?
Ojalá que alguno de vosotros cuando vaya a
hacer un peregrinaje mayor o menor, se detuviera ante la tumba del profeta
diciéndole: “Te he echado mucho de menos, Mensajero de Al∙lâh”. Yo conozco a un
hombre que estaba dando un discurso en una conferencia y se refirió al profeta
por su nombre a secas –Muhammad Ibn Abdillah- y realizó una peregrinación menor
(Omra) especialmente para disculparse ante el profeta –que los Rezos y la Paz de
Al·lâh sean sobre él-.
Cuando el profeta –que los Rezos y la Paz
de Al∙lâh sean sobre él-, regresó a su casa, encontró a "Zauban" llorando y le
preguntó: “¿Por qué lloras Zauban?”. Le dijo: “Te he echado mucho de menos,
Mensajero de Al∙lâh”. Entonces el profeta le dijo: “¿Por esa razón estás
llorando?”
Zauban dijo: “No, Mensajero de Al∙lâh”. El
profeta dijo: “¿Entonces que te hace llorar?”
Zauban dijo: “He recordado dónde estará tu
sitio en el Paraíso y dónde estará el mío, y he imaginado que me sentiré muy
solo porque no estaré contigo, en el mismo sitio, en el paraíso.
El profeta dijo: “¡Zauban! El hombre estará
en la otra vida con aquellos a quienes amaba en la tierra”.
¿Quieres saber dónde estará tu sitio en el
paraíso, si estará en el paraíso más bajo, en el paraíso de Edén o el Firdaus,
el paraíso más elevado”?, determina el grado de amor que sientes hacia el
profeta.
El día en que el padre de Abu Bakr As-Sidik,
Abu Kuhafa, se convirtió al Islam, -y esto ocurrió el día en que los musulmanes
regresaron vencedores a La Meca-… hemos de saber que su padre se islamizó muy
tarde, cuando ya era un anciano y había perdido la vista… Abu Bakr le acompañó
a casa del Mensajero de Al∙lâh para anunciar su aceptación del Islam, entonces
el profeta le dijo: "Abu Bakr, ¿por que no dejaste a tu padre anciano en casa y
nosotros hubiésemos ido a encontrarnos con él?” Abu Bakr dijo: “Porque tú,
Mensajero de Al∙lâh, te mereces que sea él quien se desplace”.
Kuhafa, el padre de Abu Bakr, anunció su
conversión al Islam, sin embargo Abu Bakr lloró… Entonces le preguntaron: “hoy
es un día muy alegre para ti, Abu Bakr, pues tu padre se ha convertido al Islam
y se ha salvado del infierno, entonces ¿por qué lloras? Abu Bakr dijo: “Lloro
porque me hubiera gustado que quien anunciase su Islam ahora ante el profeta
fuera Abu Taleb y no mi padre, porque eso sería un motivo más grande de alegría
para el profeta”…. (Imagínate cómo fue su amor hacia el profeta)… “ya que mi
alegría por el profeta es mucho más grande que por mi padre”.
Compara tu amor y tu relación con el
profeta con el que sentía Abu Bakr… ¿Es tan fuerte?
Incluso un simple tronco de árbol amaba al
profeta –RPA-. Cuando el profeta daba un discurso en la mezquita, solía
apoyarse sobre un tronco de árbol, esto antes de construir un “membar” en la
mezquita -una especie de trono elevado desde donde el Imam de la mezquita da su
discurso y desde donde todo el mundo puede verlo-. Pero una vez construido el
membar, el profeta abandonó el tronco y realizó su discurso habitual desde el “membar”.
Los compañeros del profeta le dijeron: “hemos escuchado que del tronco provenía
una especie de gemido, como si estuviera llorando por separarse del profeta”.
Entonces, vimos al profeta –que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él-,
descender del membar y acariciar al tronco diciéndole: “¿No te satisface que te
entierre en este mismo lugar y que estés conmigo en el paraíso?” Entonces el
tronco calló.
Y este mismo tronco todavía está en su
sitio hasta el día de hoy enterrado en el “Rawda”, en la mezquita del Profeta,
delante del membar.
El tronco casi habló y sintió la dulzura de
la cercanía del profeta –que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él-,
mientras que nosotros estamos lejos de él.
El día de la
Batalla de Badr, Sawad, uno de los compañeros del profeta, que era un poco
obeso, estaba en el centro del ejército. Cuando se disponían a cumplir una de
las oraciones prescritas, el profeta dijo: “Arreglad las filas”, pero "Sawad"
sobresalía un poco. Entonces, el profeta le dijo al apercibirse de ello:
““Nivélate con los demás, Sawad”. Y contestó: “Sí, Mensajero de Al∙lâh”. Pero
Sawad volvió a adelantarse un poco, y el profeta le encontró otra vez fuera de
la fila, por ese motivo le apretó ligeramente el vientre con un "Siwak” - una
ramita de árbol muy pequeña y flexible" y le dijo: “Entra en la fila “Sawad”, la
situación es seria, estamos en una batalla”. Entonces Sawad le dijo: “Me ha
dolido, Mensajero de Al∙lâh”. Entonces, el profeta –RPA- descubrió su vientre
diciendo: “Haz lo mismo que te he hecho yo, haz lo mismo que te he hecho yo,
Sawad”. Entonces Sawad se inclinó besando el vientre del profeta. Y el profeta
le preguntó: “¿Por qué has hecho eso “Sawad?” Contestó: “Mensajero de Al∙lâh,
creo que hoy moriré como un mártir, por eso quería que la última cosa que
hiciera antes de dejar esta vida mundana fuese tocar tu cuerpo”… Que los Rezos y
la Paz de Al·lâh sean sobre el profeta Muhammad, que los Rezos y la Paz de
Al·lâh sean sobre nuestro profeta Muhammad, que los Rezos y la Paz de Al·lâh
sean sobre el profeta Muhammad –que así sea-…Rezad sobre él y saludadle.
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